Vivimos en una constante crisis. Como seres humanos, como planeta y como civilización, la sensación latente es que no salimos de una y nos metemos en otra. No hablo de cuestiones exclusivamente económicas. Migración o cambio climático son dos de los aspectos en los que debemos posar nuestros ojos. Precisamente ahí los pone Years and Years, serie de seis episodios producida por BBC y HBO que se ha convertido por derecho propio en uno de los productos más relevantes del planeta televisivo en 2019.

Years and Years es una serie brillante. Expone y reflexiona ante nosotros sin miedo alguno. Y lo hace, como decía, sobre temas tan de actualidad que en algún momento podemos sentirnos ruborizados por lo que somos como sociedad. Por quiénes somos. Todo arranca con el colapso económico, sí, pero de ahí va derivando en una crítica social y política muy interesante. El problema migratorio, a dónde nos lleva la alarma por el cambio climático, el mejorable uso que hacemos de las tecnologías y, por supuesto, la crisis política en la que parecemos inmersos de manera perenne.

La serie surge desde el Reino Unido, ese país donde un mentiroso patológico, un caradura como Boris Johnson puede ganar unas elecciones generales. Con ese punto de salida, plantear Years and Years y sus temas no debió ser difícil. La coproducción de HBO y BBC es obra de la mente de Russell T. Davies, a quien ya disfrutamos en otras series como Queer as Folk, Doctor Who o la reciente A Very English Scandal. Si ahí nombramos tres muy buenas series, con Years and Years ha terminado de doctorarse. Veremos por donde sigue.

Years and Years va construyendo poco a poco pero sin pausa un relato contundente. Partiendo de 2019 y teniendo presente que son solo seis episodios, la serie avanza en el tiempo un total de quince años, parando en diferentes momentos, sin que el resultado final lo acuse. Al contrario, nos sirve como un mecanismo de alarma para abrir los ojos y tener presente que algo debemos cambiar con nuestra manera de entender las relaciones entre personas y fronteras. Ese salto temporal no solo no lo acusa Years and Years sino que le sienta genial.

Years and Years Critica

Ya en su primer episodio, especialmente en la media hora final, Years and Years se muestra como una serie contundente, con poso y que lleva a la reflexión y preocupación. El discurrir de la serie seguirá esa misma dinámica, poniendo sobre la mesa un relato claro y conciso sobre algunos de los problemas que se nos vienen encima. Problemas que como nos dice la serie, a modo de Black Mirror cercana, no parecen tener solución temprana si no actuamos ya. La deriva política nos puede llevar a personajes como el realizado por Emma Thompson, esa política sin vergüenza, capaz de mentir y manipular con tal de conseguir sus objetivos. Una Thompson que está espectacular, soberbia, en un reparto que en general clava sus papeles.

Esa Vivienne Rook que hace Emma Thompson bien podrían ser los Johnson, Farage, Trump, Salvini o Abascal de nuestros días. Con ella como representante no solo de la peor calaña política con la que hoy convivimos, sino también como pequeña muestra de muchas de las cosas que estamos haciendo mal, nos unimos a los Lyons, una familia de Manchester unida en la adversidad, con diferentes problemas cada uno de ellos. Sus problemas personales son también los de la sociedad. Se ven golpeados por la realidad como puedes hacerlo tú, o los vecinos del edificio.

Son precisamente esos golpes de realidad lo que elevan a Years and Years a otro nivel. La serie va dejando perlas poco a poco hasta llegar al flojo quinto episodio, donde personalmente el producto me deja que desear, tanto lo desarrollado en él como por la manera de contarlo. Recupera en su buen episodio final, y aunque el sabor final puede ser un tanto agridulce por ese quinto capítulo, el global es cuanto menos de notable.

Solo podemos decir que Years and Years es una de esas series que todos, repito, todos debemos ver para concienciarnos no solo con el planeta, o con nuestra civilización, sino con nuestro vecino y hasta con nosotros mismos. Porque lo mismo que disfrutamos de productos televisivos y cinematográficos de entretenimiento fugaz, este tipo de series son necesarias para hacernos reflexionar. Y si además están tan bien hechas como lo está Years and Years, con más razón. Imperdible y obligatoria.