Han pasado dos décadas del juicio y veredicto de inocencia de OJ Simpson, y sigue pareciendo imposible que ocurriese. Uno revisa las pruebas en su contra, y es fácil pensar que sin jurado un juez lo hubiera declarado culpable. En su momento fue considerado el juicio del siglo. Hoy sigue generando controversia e interés. Algo que aprovechan en American Crime Story: The People vs OJ Simpson, donde el ex deportista sigue resultando inocente. En una de las series del 2016, nada cambia para cambiar todo. No cambia lo que sucedió pero sí nuestra manera de ver el caso, incluso para los que apenas hemos leído y repasado algunos vídeos del juicio. Aquí radica una de las mayores virtudes de la serie de FX. The People vs OJ Simpson consigue sumergirnos por completo en el juicio, olvidando por momentos que estamos ante solo un producto televisivo. Tras diez intensos capítulos uno espera el veredicto del jurado con ansia, como si de repente desconociéramos su desenlace.

American Crime Story: The People vs OJ Simpson acierta escogiendo este caso para su primera temporada. Tanto por su relevancia y repercusión, como por lo desconcertante del proceso y resultado. Pero más acierta haciendo de OJ Simpson un elemento secundario. El ex jugador de fútbol americano, encarnado por Cuba Gooding Jr., tiene un papel relevante en las dos o tres primeras horas de metraje. A partir de ahí llega a ser simple atrezzo, un elemento decorativo más. Porque la serie pretende y consigue trascender al juicio, para realizar una crítica a la sociedad de entonces y de ahora, así como para denunciar el racismo y machismo reinantes. Quizá demasiados frentes abiertos para una miniserie. Y sin embargo consigue salir airosa y triunfar en cada uno de ellos. La intensidad con la que Estados Unidos vivió aquel año del juicio se traslada al espectador desde el primer minuto de la serie. Y por qué no decirlo, hay cierto morbo en ver la persecución del Bronco por las carreteras de Los Ángeles.

Hubiera sido fácil para los creadores de la serie apostar por el morbo. Por suerte para el final del producto han hecho lo contrario: apostar por la fidelidad a los hechos. El contenido antes que el continente. Y no es algo sencillo. Repasemos. Los Ángeles era una ciudad en erupción a principios de los noventa. Con conflictos raciales constantes, la comunidad afroamericana vio el juicio a OJ Simpson como una confrontación más del poder contra ellos. Johnnie CochranCourtney B. Vance-, abogado del acusado, supo entender la situación y meter en el juicio esa ira fermentada durante años de escarnio público y privado. Muchos en Estados Unidos vieron aquello como un juicio contra la raza afroamericana al completo. Era la gota que colmaba el vaso. La brutalidad policial añadió más polémica al problema, algo que en el juicio quedó mostrado en la figura de Mark Furhman. Un individuo que con sus comentarios y frases racistas cambió el futuro de OJ Simpson.

The People vs OJ Simpson es también una protesta en contra del machismo, concretamente el que tuvo que vivir durante aquel año Marcia Clark –Sarah Paulson-, principal abogada de la acusación. Para todo tipo de comentaristas -con micrófono, papel, o de bar- el juicio lo tenía ganado. Así que tocaba criticarla y no solo por su trabajo, también por su aspecto, forma de hablar, actuar, etc. Todo ello en forma de burla. La entereza que mostró la letrada queda bien expresada en varios episodios de la serie. Hay un capítulo para ella y esas luchas internas -divorcio incluido- que tuvo que superar. Hay algo de reivindicación de la persona de Marcia Clark en toda la serie.

La primera temporada de American Crime Story también hace una crítica velada a la cultura del reality informativo y al sensacionalismo de los medios de comunicación. El de OJ Simpson fue el primer juicio público y planteó dudas sobre si era acertado tener cámaras en los juzgados. La exposición pública del caso ayudó a dividir a un más a una nación entera. El problema de este hecho es que con los años no solo no se ha frenado, si no que se ha acentuado. Hasta el punto que el próximo presidente de los Estados Unidos es un antiguo protagonista de un reality. Y, por rizar el rizo, las Kardashian, máximo ejemplo de la cultura del reality, tienen su propio protagonismo en la serie. Mostrando maneras y amenazando con lo que llegaría después.

Todo eso es The People vs OJ Simpson. Una miniserie basada en hechos reales y construida desde la realidad. La verdad por la verdad. Sin suposiciones ni recreaciones innecesarias. Apenas entra en el dolor de las familias de Nicole Brown y Ron Goldman, que como OJ son parte importante y a la vez secundaria. Lo que importa es el trabajo de la defensa y la acusación, las cuestiones públicas, el jurado. Un jurado que cuenta con su propio episodio. No todos los días encierran a uno durante casi un año por culpa de un juicio. En ese capítulo y para el resto de la temporada el espectador forma afinidades con los miembros del jurado, que vemos como cambian en función de los caprichos de los abogados.

Sarah Paulson en The People vs OJ Simpson

La serie es, también, sus actores. Un reparto de primer nivel, de buena película de Hollywood. Cuba Gooding Jr no llega en altura -física- a cubrir a OJ Simpson, pero sí a su figura y carisma. El duelo entre Sarah Paulson y Courtney B. Vance como líderes de cada parte es intenso y magnífico. Sus secundarios no bajan el nivel. Las dudas de Chris Darden las vemos en los ojos de Sterling K. Brown. John Travolta empieza por cansarnos como Robert Shapiro, cargante y demasiado exagerado, para conseguir rápido que nos creamos a su personaje. Un tipo que siempre tiene la frase equivocada para cada momento. David Schwimmer como Robert Kardashian -ese pelazo, por favor- es el ejemplo de la lealtad a su amigo, sí, pero también de la sensatez, cuando nota que no cree a OJ y, en vista del veredicto, termina por vomitar tras escucharlo. El eterno Ross de Friends, al que cada vez que vemos en otros papeles consigue que no recordemos al Doctor Geller.

Van pasando los capítulos y de la nada surge una sorpresa en nuestras mentes: ¿cómo han conseguido que crea desconocer el desenlace? Sin ser conscientes de ello, los creadores implantan en nosotros la duda. La mayor muestra del excelente producto que han creado. La historia de OJ Simpson quedó escrita, para bien o para mal, a mediados de los noventa. Ahora, en American Crime Story miran adelante. La serie está renovada para dos temporadas más y ya conocemos sus temas. En la segunda se trasladará al sur de Estados Unidos para hablar del Katrina, mientras que en la tercera será el crimen de Gianni Versace el eje de la trama -con Lady Gaga ya en el ajo-. Como en el caso de OJ, dos cuestiones que paralizaron al país. El problema para los creadores es que si a The People vs OJ Simpson acudíamos con algunas reticencias, a partir de ahora las expectativas son altísimas.