Bien entrados en 2020 es de justicia decir que llevamos ya unos cuantos años sumergidos en la vorágine de los superhéroes. Los tenemos de todos los tipos: de Marvel a DC, pasando por la magnífica renovación hecha por Damon Lindelof del Watchmen original en su serie para HBO. Uno de los bombazos de 2019 en materia de superhéroes fue The Boys, la serie que lanzó Amazon Prime Video creada y desarrollada por Eric Kripke (Supernatural, Revolution), Seth Rogen (Future Man, Preacher). Sin duda alguna una serie con motivos suficientes para darnos alegrías y un entretenimiento desenfrenado.

En The Boys hay una pequeña vuelta al concepto de superhéroe que estamos acostumbrados a ver. Basada en el cómic de Garth Ennis, una obra excelsamente punk, The Boys nos ofrece unos héroes con muchas sombras. Viven bajo el amparo de una multinacional y sirven tanto para los pretextos y beneficios de sus amos, como para su propio beneficio económico. Da igual lo que toque hacer para conseguir cualquiera de esos objetivos. Y aquí tenemos una de las grandes claves de la obra: siguen esto al pie de la letra. Las medias tintas para otros.

La corrupción de los superhéroes no tiene límites en The Boys. En cada capítulo vemos como uno o varios de Los 7 no tienen ningún problema moral en superar límites que el héroe recto y correcto -valga la redundancia- cuanto menos se cuestionaría y sufriría algún dilema moral. ¿Dilemas morales aquí? En el primer capítulo ya vemos abusos sexuales por parte de uno de esos increíbles héroes que tan bueno y digno es de cara a la opinión pública. La primera en la frente y el aviso dado, aunque sea de una manera que quizá sea excesiva.

Ante Los 7 están nuestros chicos, The Boys. Y digo nuestros chicos porque con todas sus imperfecciones y cuestiones de dudosa moralidad, son los que pretenden poner patas arriba el universo de los superhéroes y ponerles en su sitio. El combo Hughie (Jack Quaid) y Butcher (Karl Urban) dirigen las hostilidades con maestría. Vaya dos. El personaje de Quaid tiene un crecimiento constante y adecuado para una serie de 8 episodios. No hay un estancamiento y con él nos sentimos humanos en el viaje de la serie. A su lado un Karl Urban inconmensurable, divertidísimo y gamberro hasta decir basta. Y todo con un personaje, Butcher, que nos mantiene en vilo, esperando impacientes para conocer los reales motivos que le llevan a la caza del superhéroe.

The Boys Amazon Prime Video

Enfrente, en el equipo de Los 7, dos polos totalmente opuestos. Los que enfrentan a Starlight y al resto de superhéroes comandados por Homelander. Ella, Starlight (Erin Moriarty), es una especie de brújula moral de la serie. Uno de los personajes más interesantes sin duda alguna, con un arco construido magníficamente. El contrapunto de Homelander (Anthony Starr) es perfecto, porque es uno de los mejores villanos que hemos visto en los últimos tiempos.

¿El motivo? No encontrarás a alguien tan sospechoso, tan creepy, y sí, tan perfecto. Una mezcla entre Superman, Capitán América y lo peor del ser humano en cuanto a egoísmo e interés personal. Una joyita sin escrúpulos que te dejará sin aliento. Que alguien le diga a Anthony Starr que da miedo. A su lado una Elizabeth Shue superlativa como Madelyn Stillwell, a la sazón la mano que mueve a esas marionetas de multinacional que son los superhéroes. Inquietante es decir poco.

The Boys es todo lo gamberra, violenta y sangrienta que el medio y Amazon Prime Video permiten. No esperes una orgía de sangre, pero prepárate para un sindiós divertidísimo. Porque ante todo eso es The Boys, una serie divertida, entretenimiento puro y duro, un empacho de acción, humor, gamberrismo y mala baba. Con un par de salidas de tiesto que le perdonamos porque el resultado general es más que positivo. Termino encantado de ver la serie, extasiado, con un final que, ojo cuidado, dejará el culo de vuelta a más de uno. La espera para la segunda temporada va a ser larga. Solo le pedimos una cosa: queremos ver más a Giancarlo Esposito.