Algo pasa con los últimos lanzamientos de Netflix. Están lejos del gran nivel que mostraron productos como House of Cards o Narcos, por nombrar alguna de sus mejores series. En los últimos tiempos sus novedades se quedan en una especie de tierra de nadie en lo que a calidad se refiere. Vemos series y películas muy bien hechas, pero que a la hora de la verdad flaquean en más de un aspecto. Eso mismo le ocurre a Lost in Space. Una serie que prometía pero nunca consigue convencernos a lo largo de su primera temporada.

El remake de la serie de los 60 se queda siempre a medias y en determinados nos pide a gritos apagar la pantalla y descansar. Lost in Space pretende ser un producto para todos, una especie de serie de aventuras que lo mismo puedas ver solo, con tu pareja o con tus hijos. Una idea que no es mala per se, pero que aquí termina por generar un show descafeinado y por momentos aburrido y predecible.

Lost in Space

La premisa es similar a la de la serie original: los Robinson -y otras familias y personas- se lanzan al espacio para poder sobrevivir ante una catástrofe que asola el planeta. Material suficiente para hacer una ciencia ficción interesante. Si le añadimos un enemigo -la Doctora Smith-, un robot la mar de majo, y algunos personajes que pretenden ser carismáticos, tenemos básicamente el dibujo de la serie ya realizado por completo.

El problema de Lost in Space es que no consigue nada de lo que pretende. La parte de ciencia ficción se queda a medio camino, cuando parece interesante lo solucionan siempre de manera sencilla. El aspecto más aventuresco no termina de arrancar del todo. Y qué decir de los personajes. Pareciera que queriendo hacer una serie blanca, sus guionistas hayan decidido que no entrar a fondo en sus personajes, protagonistas incluidos, iba a jugar a su favor, pero no.

Sí, las motivaciones de cada uno de ellos están más o menos claras… a ratos. Inconsistente de principio a fin, esto también lo nota la definición de los personajes. Por suerte está Molly Parker en el reparto, que consigue salvar la situación en casi todas sus escenas. El niño es muy salado, cierto, pero su personaje toma decisiones bastante cuestionables, por más que ayuden a mover la trama. El padre de familia es una caricatura que es capaz de pasar de ser un perro apaleado a héroe total y absoluto en la transición de dos escenas.

Lost in Space

Y qué decir de la mala malísima de Lost in Space, la Doctora Smith. No sé qué resulta más irritante, si el personaje o la actuación de Parker Posey. Al personaje se le ve venir en todo momento. Intentan generar impredecibilidad y consiguen lo opuesto. Bien guionistas, bien. Sus motivaciones parecen claras y de repente en el tramo final las difuminan. Y la actuación de Posey roza la parodia y lo ridículo, con unas caras y escenas que solo demuestran que está ahí esperando a cobrar el cheque y que no se cree su papel. Fantástico.

Claro que todo esto ocurre por darle la escritura del guión a dos personas que hasta el momento no habían pasado de la mediocridad, como son Burk Sharpless y Matt Sazama. Repasen su currículum y entenderán a la perfección todo lo que ocurre en Lost in Space. Especialmente lo malo. Una manera de destrozar una serie que prometía pero se queda en un simple entretenimiento que queremos que termine lo antes posible, no sabemos si porque queremos seguir viendo más o porque deseamos dejar de verlo.

Lost in Space tiene también momentos buenos, desde luego. Pero son los menos. Porque al final queda la sensación de que estamos viendo un producto sin emoción narrativa, sin fuerza en las escenas de aventuras, sin chicha en las de pura acción. ¿Recomendamos Lost in Space? A la vista está que no. Por más que nos guste la ciencia ficción. Échale un vistazo a los primeros episodios y decide si te compensa. No digas que no te hemos avisado.