Dos temporadas han bastado para que nos enamoremos de Paquita Salas, serie y personaje. Y nos encanta por motivos como estos:

Los cameos

¿Hay algo mejor en esta serie que sus cameos? Vale, sí, muchas cosas, pero es que los numerosos cameos nos tienen locos. Ya lo decíamos en la crítica de la segunda temporada, lo que hace Ana Obregón es espectacular. Pero hay muchos más. Antonio Resines, Lydia Bosch, Paz Vega, Eva Santolaria, Virginia Rodríguez, Verónica Echegui… ¿un favorito? El trabajo de Ignatius Farray, verle en ‘Paquita Salas’ es una muy grata sorpresa.

Lo castiza que es Paquita Salas

Paquita Salas nos recuerda a esa España de hace 20 o 30 años. Es una mujer de costumbres clásicas e inamovibles. No le des un gintonic elaborado, dale un Larios. Y sus torreznos. Pero hay más, como sus problemas con la tecnología, su amor por la España rural, o sus maneras un tanto anticuadas de llevar su negocio. Sí, Paquita es un poco 90’s.

La bondad innata de Paquita

Por muy castiza que sea, por muy luchadora o ambiciosa que sea, Paquita Salas tiene un corazón que no le cabe en el pecho. Lo mismo ayuda a una antigua cliente que a personas con síndrome de down. Y todo ello dejando a un lado su propio provecho. Queremos creer que hay más gente como tú en el cine y la televisión, Paquita.

Sus frases

Si empezamos a citar las frases que nos ha dejado Paquita Salas en solos diez episodios, acabamos con la memoria de Internet. Nos encandiló de primeras con el inolvidable “que ella es actriz, que se ha hecho cursos”, pero sus respuestas y salidas son numerosas. “Una gorda vale para cualquier época si lo hace bien”, y di tú que no a eso. O como cuando nos contó cuál era el verdadero secreto de Puente Viejo.

El recuerdo a la tele de los noventa

El quinto y último episodio de la segunda temporada es magnífico en su idea y en su resultado. El homenaje a la televisión de los noventa, para quienes nos criamos con ella, es simple y llanamente espectacular. Un viaje a nuestra infancia o adolescencia, muy acertado, muy gracioso y muy divertido. Se nota que tanto Javier Ambrossi como Javier Calvo sienten amor por los medios en los que trabajan. Todo el capítulo parece un chiste y una simple parodia, pero no, es mucho más. Inmejorable homenaje.

La recreación del trabajo en cine y televisión

Aunque sea en clave comedia o paródica, ‘Paquita Salas’ es una excelente muestra de los entresijos del mundo del cine y la televisión. Solo eso ya genera interés por si mismo. Es una serie diferente y arriesgada, crítica con su mundo, algo que en España no estamos acostumbrados a ver y se agradece. No nos olvidemos que buena parte de las situaciones que se cuentan en ‘Paquita Salas’ les ha ocurrido a alguno de sus creadores, protagonistas o amigos.

La vida extra de Paquita Salas fuera de la serie

Chapeau por el excelente trabajo que hacen con el personaje de Paquita Salas tanto en redes sociales como en la promoción de la misma Paquita. Lo mismo se junta con los chavales de Stranger Things que la vemos en Eurovisión aconsejando a Amaia y Alfred. Paquita Salas es un fenómeno social, no solo una serie. Queremos más y más de ella. Lo sentimos, Brays Efe.