Vaya titular para este post. El caso es que tras volver a ver Cómo conocí a vuestra madre -sí, las nueve temporadas de golpe y porrazo- me he quedado así, tal cual lo suelto en las palabras que encabezan este texto. El final de Cómo conocí a vuestra madre me deja un sabor agridulce. Porque sí, ese era el final que debía ser, al que nos fueron dirigiendo durante nueve temporadas. Y es un final bonito, sin duda. Uno perfecto, diría, para una sitcom. Esto solo podía terminar con una sonrisa, con un buen momento. Lo tenemos. Pero hasta esa última escena me faltan cosas. Echo en falta algo más de chicha. Aviso, hay espoilers.

Si hay una constante en Cómo conocí a vuestra madre son Ted y Robin. Ahora sí, pero no. Ahora no, pero sí. Durante nueve temporadas parecen jugar al gato y al ratón, yendo de un lado a otro, queriéndose sin querer. Hay momentos de la serie en los que uno coge cierta tirria a Ted por insistir en Robin. Claro que después, una vez vista de nuevo, que Robin y Ted terminen juntos cobra todo sentido el sentido del mundo, máxime con el pasar de las temporadas. Incluyendo una última temporada que está centrada en la boda de Robin con Barney.

Por eso la escena final está bien donde está. Es buen final. Incluso el que muchos pueden querer. Pero, personalmente, no es el que me gusta. Que me perdonen Robin y sus fans, pero yo quería más. Y he de matizar un poco. Como digo un final con Ted y Robin me convence, me parece correcto. Eso, bien. Lo que no me termina de gustar es la poca presencia de la madre en la última temporada. Sí, poca. Siendo un personaje nuevo, cualquiera diría que estoy loco, pero es LA MADRE. Hemos estado nueve temporadas esperando su aparición… ¿y despachas su relación con Ted así de fácil y rápido?

No. Lo siento, pero no puedo aceptarlo. Por algo tan sencillo como que tras nueve temporadas de ver a Ted fracasar en sus relaciones, de verle miserable, perdido en la vida, desazonado, descorazonado, ese era el momento de verle disfrutar por fin. Y no, no pido una temporada extra ni nada por el estilo. Simplemente ahorrar tiempo de la última temporada, con una premisa interesante como centrarlo en un solo fin de semana, para cedérselo a la madre, Ted y el nacimiento de su relación. De hecho esa novena temporada tiene momentos de claro relleno.

la madre de como conoci a vuestra madre

Recibimos pinceladas, sí, pero a todas luces son insuficientes. Hemos visto a Ted con piezas de todo tipo. Victoria era adorable, una ‘mother‘ perfecta y muchos lo pensamos así en su momento. Robin era Robin. Zoey un sí pero no. Si hasta historia con la loca psicótica de Jeanette parece tener más metraje que Ted y su futura mujer. Por aquí no paso. Yo quiero ver a ese hombre feliz, viéndole cómo se enamora de su mujer, sus primeros pasos. Estoy cansado de verle miserable. Se merece algo mejor, sin duda, pero sobretodo merecemos nosotros verlo. Que hemos aguantado nueve temporadas, ¡hombre ya!

Además el equipo de casting de la serie hizo un excelente trabajo al elegir a Cristin Milioti como la madre. Tras años y años esperando ese momento, su primera aparición en Cómo conocí a vuestra madre ya nos encantó. Y luego resultó que no solo el personaje era genial, sino que la actriz hacía un trabajo magnífico. La madre, Tracy, era adorable, genial. Nos enamoramos de ella en apenas unas escenas. Y apenas lo disfrutamos. Porque además debemos conformarnos con escenas sueltas de la madre a lo largo de la última temporada, hasta los capítulos finales. De nuevo, poco.

El final definitivo de Cómo conocí a vuestra madre fue el que debía ser. Sin duda. Pero mi enojo es con esa decisión de no mostrarnos más a Ted en los inicios con la madre. Lo que nos enseñan no está mal, pero insisto, es insuficiente. La boda de Robin y Barney pasa a un segundo plano, ya que solo queremos ver a Ted y la madre juntos. Por eso el final de la serie es un sí, pero no. Un bien, pero mal. Todo tiene sentido, la última escena es magnífica, y sí, la serie no deja de ser la colección de historias de un grupo de 5 amigos y amigas que viven en Nueva York. La madre no es más que una excusa para ello. Pero ¿tanto pido? Creo que tanto Ted como los fans nos merecíamos eso, solo eso, solo un poco más de la madre y el nacimiento de su amor.