Ya te hemos hablado de las ganas que tiene Amazon por hacerse un hueco entre HBO y Netflix. Quieren ganar mercado y ampliar la audiencia de su servicio Prime Video. En su estrategia a medio plazo estaba el estreno de Homecoming escrito en letras rojas y con varias exclamaciones a su lado. No era para menos. Un thriller con Sam Esmail (Mr. Robot) en la dirección. Pero especialmente por la presencia de Julia Roberts en su primer protagonista televisivo. Palabras mayores por tanto. Y la serie es buena. Homecoming es una aventura breve, que se ve de una sentada, redonda, e interesantísima.

Un thriller psicológico y paranoico. Así podríamos definir a Homecoming. Sam Esmail nos sumerge en la psique de los protagonistas de su serie. Y lo hace sin miramientos. Sus diez episodios de apenas 25-30 minutos no le permiten desechar ni un solo segundo. En esta primera temporada tenemos dos franjas temporales diferenciadas. Y un reparto excelente, encabezado por una Julia Roberts magnífica, excepcionalmente hierática, en la que apenas vemos la inolvidable sonrisa que enamoró a Estados Unidos.

Su personaje, Heidi Bergman trabaja para una corporación que intenta ayudar a los soldados que vuelven del frente. Eso por un lado. Por otro la vemos trabajando en un restaurante, como una camarera que se limita a ver pasar las horas en un pequeño pueblo. ¿Qué ha pasado por el camino entre ambas franjas temporales? Primer punto en el que Esmail consigue captar nuestra atención. Mientras tanto tenemos a una especie de villano encarnado por ese gran actor que es Bobby Cannavale, con un personaje que como en Vinyl le va como anillo al dedo: un jefe demasiado pagado de si mismo, que solo piensa en mejorar en su empresa, al precio que sea.

Homecoming

Pero hay más. Porque el reparto principal se completa con el polo opuesto de Cannavale, un Shea Whigham que es quien lanza las necesarias preguntas que van a lanzar el thriller. Stephan James como soldado con el que genera confianza Julia Roberts. Un buen trabajo con el personaje peor desarrollado de Homecoming. Y Sissy Spacek, espectacular en sus apariciones.

Sam Esmail desarrolla una interesante crítica al corporativismo, a las mega empresas que con sus intereses parecen decididas a controlar el planeta. También nos plantea hasta qué punto es ético modificar la memoria de un ser humano, con lo que eso implica en cuanto a manipulación y libre albedrío. Con eso y la paranoia que puede generar alguno de sus planteamientos tenemos material para darle cuatro vueltas al ‘coco’. Consigue que reflexionemos sobre hacia donde estamos permitiendo que se nos dirija. Y nos deja claro que no, nosotros no pintamos demasiado en este loco mundo.

Homecoming serie

Homecoming nos termina por conquistar con su apartado técnico. Esmail arriesga apostando por dos formatos muy diferenciados, uno en vertical y el otro en horizontal. El vertical genera primeros planos que se nos clavan en lo más profundo por su fuerza y presencia visual. El trabajo en los planos, jugando por momentos con la simetría, en otros convirtiendo a los personajes en meros peces de pecera, animales enjaulados, gracias a sus planos cenitales. Más un empleo del color también diferenciado que nos recuerda a otros tiempos, por más que sea contemporáneo. Y la música, persistente hasta el extremo en generar tensión y suspense.

Este thriller psicológico consigue que nos veamos sus diez episodios sin apernas darnos cuenta. Se devoran, sí, gracias también a esa breve duración. No hay respiro, por más que sea una serie calmada en la gran mayor parte de su camino. Sam Esmail sabe cómo ir dejando pequeñas píldoras para avanzar en una trama que poco a poco va uniéndose, y en donde vemos una especie de epifanía del personaje de Julia Roberts como un momento brillante en lo visual y narrativo.

Amazon va por el buen camino si apuesta por más series como esta para Prime Video. Homecoming es, en definitiva, una de las series más interesantes que hemos visto en este 2018. Hay segunda temporada confirmada. Una grata noticia, por más que la trama haya quedado redonda y cerrada en esta primera. ¿Volverá Julia Roberts para liderar el reparto?