La serie La Maravillosa Sra Maisel se estrenó a finales de 2017 en Amazon Prime Video y no ha parado de recoger premios desde entonces: entre otros, ganó dos Globos de Oro, a la mejor serie de comedia o musical y a la mejor actriz principal (Rachel Brosnahan) y ocho premios Emmy, entre los que se encuentran mejor comedia, mejor actriz principal, mejor actriz secundaria (Alex Borstein) o mejor dirección (Amy Sherman-Palladino). Algo tiene que haber hecho bien esta serie para conseguir semejante palmarés.

La Maravillosa Sra Maisel nos da la bienvenida a la Nueva York de finales de los años 50, y lo hace de un modo brillante: ¡esos vestidos, esos pisos, esos coches, esa música… ese machismo! En este entorno, Miriam Maisel, Midge, hija de familia judía rica del Upper West Side, tiene todo lo que cualquier mujer respetable de la época podría querer. Sí, quizás su hijo es un poco rarito y su hija cada vez se parece más a Winston Churchill, pero es feliz con su familia, su piso y su estilo de vida.

De repente, esta vida se ve torcida cuando Joel, su marido, le confiesa que la deja por su secretaria. Midge se emborracha, se presenta en el local donde su marido intentaba tener éxito como cómico, sube al escenario y se desahoga contando al público todo lo que le ha pasado. Lo hace con tanta gracia que Susie Myerson, empleada del local, viendo el talento oculto de Midge, decide animarla para que empiece una carrera como monologuista.

The Marvelous Mrs maisel

Evidentemente, no todo será tan fácil para la protagonista en La Maravillosa Sra Maisel, que tendrá que enfrentarse con la realidad de ser una mujer separada a mitades del siglo veinte mientras intenta hacerse un hueco en un mundo de hombres. A lo largo de la temporada, veremos que pasa de ser el estereotipo de mujer de la época, que se debe a su marido y a su familia, a ser una chica que decide tomar las riendas de su vida.

Rachel Brosnahan nos enamora con su papel, igual que lo hacen el resto de personajes. Las escenas con los padres de Midge son desternillantes, tanto en casa como en el templo, y el personaje de Alex Bornstein, Susie Myerson, es de lo mejor de la serie. De hecho, podríamos elegir cualquier personaje secundario y le encontraríamos momentos brillantes, desde las chicas de B. Altman hasta la criada de la familia.

Como no podía ser de otra manera, con La Maravillosa Sra Maisel Amy Sherman-Palladino y Daniel Palladino nos han regalado una serie con diálogos inteligentes, llenos de sarcasmo y referencias culturales, que a menudo van a un ritmo vertiginoso -¿os suena a Las chicas Gilmore?-. Sin embargo, la serie parece seguir casi en paralelo el éxito de la carrera de la protagonista, y ambas sufren un bajón durante un par de capítulos, que queda fácilmente compensado.

Rachel Brosnahan The Marvelous Mrs maisel

Otro punto débil de la serie es el recurso fácil del “¿van a volver juntos?”, que parece inevitable dada la premisa inicial, pero que hubiera estado bien poderlo evitar. Aun así, se lo perdonamos, porque el matrimonio Palladino sabe dosificarlo, y queda justificado por la presión social de la época: si al final no se separan, se acaban todos los problemas de la pareja y pueden volver a aquella vida perfecta que vimos en el primer capítulo, lo que es bastante tentador para ambos.

Finalmente, cabe destacar que, a pesar de estar ambientada en el año 58,La Maravillosa Sra Maisel consigue tratar temas muy actuales maravillosamente -valga la redundancia-. Dos ejemplos son el empoderamiento de las mujeres, que deciden abrirse paso entre el machismo que las rodea, o la incómoda situación de tener que volver a casa de los padres porque no te puedes permitir nada mejor.

Con la segunda temporada de La Maravillosa Sra Maisel ya estrenada, la única preocupación que nos queda es ver si sabrá estar a la altura de la primera. Viendo que Rachel Brosnahan ya ha recogido el Globo de Oro a Mejor Actriz de Musical o Comedia para esta nueva temporada, parece que la señora Maisel tiene carrera para rato.