Cuando me acerqué por primera vez a Future Man, lo hice de manera aislada y casual. Había leído brevemente que era una serie de viajes en el tiempo, con acción, ciencia ficción. Todo sonaba interesante. Parecía que me encontraba ante una serie de largo recorrido, pensada y con historias potentes y profundas. Como fan de la ciencia ficción, no podía dejarla pasar. Quiero, necesito, una serie que llene el vacío que dejó en mi el adiós de Battlestar Galactica. Con esto en mente, me dispuse a ver la primera temporada de Future Man y la sorpresa fue enorme. Viajes en el tiempo, sí. Acción, sí. Ciencia ficción, sí. Y despelote, humor, situaciones absurdas y la duración de una sitcom.

No podía ser mejor. La primera temporada de Future Man es un continuo devenir de situaciones absurdas, humor sencillo, simple, sí, pero que funciona a la perfección. Ya desde ese primer capítulo en el que conocemos a Josh Futturman (sic), un conserje que vive por y para un videojuego, entendemos que esto es humor por humor. Gags, diálogos estúpidos y mirar adelante. Con una trama sencilla y mil veces utilizada en la ciencia ficción: tener que acabar con una persona que va a crear una cura para un herpes. Algo que cambiará la historia de la humanidad para siempre.

Eso lo sabemos gracias a Tiger y Wolf, dos soldados de la Resistencia del futuro, que viajan en el tiempo porque creen que Josh Futturman es, será, el salvador de la humanidad. Nada más lejos de la realidad. De hecho su primer contacto con él será mientras el conserje se está masturbando mirando a los personajes de un videojuego que, sí, tienen la imagen de Tiger y Wolf. Puesto el listón del humor ahí, ya sabemos a qué atenernos y nos metemos de lleno en un alocado y divertido viaje. En un sentido incluso literal.

En esta primera temporada de Future Man no paramos de viajar en el tiempo. Más atrás o menos. Desde finales de los años 40, los sesenta, los ochenta, el futuro cercano en 2023… Un no parar de saltos en el tiempo, referencias a films, videojuegos, cómics, cine, televisión. En un episodio hasta visitamos una futurista casa que resulta ser la de James Cameron. Con George Clooney como consorte de Amal Clooney, Gobernadora.

Siendo una sitcom, necesita de personajes bien definidos desde un primer momento si quieren captar nuestra atención. El trío protagonista lo está. Vivirán cambios motivados por las situaciones nuevas a las que se enfrentan. Futturman como nuevo viajero en el tiempo; Tiger y Wolf por los cambios constantes de costumbres que ven en su día a día. Josh Hutcherson (Josh Futturman) hace un trabajo convincente, al igual que Eliza Coupe (Tiger). Derek Wilson como Wolf se lleva la palma. Y junto a ellos unos secundarios que aportan guiños muy divertidos, como Haley Joel Osment o los padres de Josh Futturman.

Todo en Future Man es bastante sencillo. La trama, sus saltos en el tiempo, etc, los hemos visto mil veces. Las teorías sobre viajes en el tiempo no chirrían. Su humor en ocasiones es simple hasta decir basta. Pero todo funciona a las mil maravillas. La acción está bien implementada, incluso los momentos de suspense. Los enemigos llegados del futuro a modo de células durmientes, sencillo pero efectivo. Sobre la acción, los comentarios de Tiger y Wolf son desternillantes. Y ver la incapacidad de Futturman como ‘soldado’ de la Resistencia y los dilemas que esto genera a sus compañeros, también.

Future Man no es la quintaesencia televisiva. Ni siquiera como sitcom. Pero es un producto bien elaborado, sencillo, que te hará pasar un rato genial. Especialmente si te gusta la ciencia ficción, los saltos en el tiempo y demás. El toque ligero que le han dado a la serie es un acierto total. Si le das una oportunidad, cuando menos te lo esperes te habrás visto todos sus capítulos. En un suspiro. Y si eso no lo hace una serie recomendable, yo ya no sé.