Comenzamos una serie de cuatro entregas reflexionando y hablando de una de las grandes series de la televisión. En esta primera parada hacemos un repaso a sus temas principales, personajes e historias.

Battlestar Galactica: la saga al completo
I. Battlestar Galactica: la serie que hizo grande la ciencia ficción televisiva.
II. Battlestar Galactica: los Cylons, el existencialismo y la ciencia ficción.
III. Battlestar Galactica: temas complejos para una serie compleja.
IV. Battlestar Galactica: la vida más allá de la serie.

Lo de “las mejores series de la historia” es como los culos, cada uno tiene el suyo. Si me preguntas a mí, te diré que Battlestar Galactica estará en esa lista. Una lista cien por cien personal y que evoluciona con el tiempo, pero que no intenta sentar cátedra. Muchas veces me piden consejo sobre qué serie ver. Ante eso, siempre un “qué tipo te gustan” o “qué sueles ver” para hacerme una idea de ante qué me enfrento. Eso de soltar las series que me han gustado porque sí carece de sentido para mí. Una vez intentado cumplir -no siempre con éxito- con los gustos de mi interlocutor, suelto una sencilla frase: “o puedes intentarlo con Six Feet Under o Battlestar Galactica”. Hay otras series que considero a la altura, pero ¿por qué siempre está Battlestar Galactica entre las principales aconsejadas?

En primer lugar, quizá porque me gusta la ciencia ficción, aunque no sea yo el ejemplo de fan acérrimo del género. Seguramente me faltan referencias, más conocimientos, más películas vistas, más libros leídos. Pero con eso en mente, Battlestar Galactica tiene algo que me parece que la convierte en superior -sino muy superior- a otras series del género: la variedad de géneros y temas que toca. Esto que puede ser algo habitual en el género alcanza en la serie de SyFy cotas de excelencia.

Por partes… ¿cuál es el argumento base de Battlestar Galactica? Tan sencillo como que los humanos habitantes de las Doce Colonias deben huir de sus planetas tras el ataque de los Cylons. Estos son robots, máquinas construidas por los propios humanos, primero amasijos de hierro, después existen doce hechos a su misma imagen y semejanza. Estos han alcanzado un nivel de inteligencia que les permite ser conscientes de su situación. Tienen emociones. Una especie de Holocausto humano deja a unas 50.000 personas huyendo por el espacio, buscando un lugar donde asentarse. Y mientras tanto los Cylons persisten en su intento de exterminar la raza humana.

Battlestar Galactica

Pero de aquí la serie va a muchos lugares. Eso es solo el punto de partida, y es que Battlestar Galactica es mucho más que ‘una serie de ciencia ficción con naves y estética futurista’. Es un producto, un compendio de temas diversos. Battlestar Galactica es un viaje existencial. En su punto de partida o premisa nos ofrece continuas cuestiones sobre aspectos metáfisicos: se pregunta sobre el sentido de la humanidad; se pregunta sobre Dios, su existencia y el designio divino para con el ser humano. Nos enseña el camino hacia la formación de un pueblo, desde su identidad a sus leyes, desde sus relaciones entre iguales a su ética. Es, por tanto, una serie compleja, que no teme adentrarse en aspectos filosóficos o religiosos, que a la postre son los que elevan el nivel de la serie.

Y no solo eso. Battlestar Galactica explora cuestiones políticas como el sentido de la democracia, el sencillo camino a una autocracia o las elecciones. También la lucha de clases. Aspectos sociales como el aborto o el feminismo están presentes. El terrorismo juega un papel importante en la serie. Y es que no podemos olvidar que esta Battlestar Galactica reimaginada surge, nace, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Esto marca a la serie, que en cierta manera explica y nos ayuda a entender el Estados Unidos surgido a partir del 11-S y, por supuesto, también la situación en la que queda el resto del mundo. Naves, viajes espaciales, trajes molones, sí, pero todo ello con una pintura de realidad en el aire que nos sumerge aún más en su universo.

Dentro de la situación generada en el arranque de la serie, con los humanos teniendo que buscar un nuevo lugar donde asentarse tras su Holocausto como decíamos obra de los Cylons, y con estos persiguiéndoles en pos de su extinción, vemos que precisamente los Cylons aparecen mostrados como extremistas religiosos monoteístas. ¿Un guiño al terrorismo islámico? Algo más que un guiño, teniendo en cuenta que la serie nace en 2003. Y no, la religión no está presentada solo de esta manera. La religión es quizá el punto donde más flojea Battlestar Galactica, pero le añade riqueza, sin duda.

Battlestar Galactica Serie

Todo esto lo hace Battlestar Galactica moviéndose entre diversos géneros con agilidad y maestría. Porque en la serie Ronald D. Moore se aprovecha sabiamente de ello y nos lleva sin miedo de las aventuras al género bélico, pasando por momentos mucho más políticos, de crítica social… Hay instantes en los que Battlestar Galactica es un thriller cargado de tensión y suspense que nos mantiene pegados a la pantalla sin poder quitar los ojos.

Y esa es otra de las señas de identidad de la serie. Su tensión/suspense, y es que tanto nosotros como espectadores, como los personajes protagonistas de Battlestar Galactica vivimos en una constante sospecha sobre las intenciones de uno u otro, sobre el siguiente salto, el siguiente ataque o, cómo no, los Cylons. Consigue mantenernos en tensión desde el inicio de la serie, sin darnos respiro y sin que resulte atosigante. Al contrario, adoramos esa sensación de sospecha perenne.

¿Y los personajes? Quizás tengan pocas aristas. Quizás sean muy arquetípicos. Pero están bien construidos y las cuestiones morales que se les generan, así como su evolución con el transcurso de episodios, son bien solventadas por lo general dentro del esquema de cada uno. De la serie de 1978 a la de 2003 -o 2004 si queremos ser estrictamente fieles al inicio de la serie como tal- hay cambios. El que más dolió a una parte de los fans fue el cambio de género de ‘Starbuck’, que pasó a ser mujer en la figura de Kara Thrace -Katee Sackhoff-. Pero tanto la actriz como el nuevo toque funcionan genial. Edward James Olmos como William Adama está espectacular, pero no entremos ahí. El reparto cumple y eso es lo que nos importa.

Serie Battlestar Galactica

Nos parece más interesante resaltar un personaje: Gaius Baltar. Uno de esos que o lo odias o lo amas. Uno de esos odiado y amado a partes iguales. Por momentos insoportable, por momentos imprescindible. Con Baltar Battlestar Galactica tiene al personaje capaz de cualquier cosa, una muestra de lo mejor y lo peor del ser humano -en lo que ahondaremos más en próximos textos sobre la serie-. Su duelo constante con su conciencia y con ‘Número Seis’ eleva el nivel de la serie.

Esto es una primera y rápida mirada al universo de Battlestar Galactica. Una serie que demostró que la ciencia ficción en televisión podía ser arriesgada, seria, austera y muy reflexiva. Valores que uno, en aquellos inicios de los 2000, no esperaba en una serie de -y perdón por repetir esta expresión- ‘naves y estética futurista’. Por todo esto y más, siempre recomendaré Battlestar Galactica.

Battlestar Galactica: la saga al completo
I. Battlestar Galactica: la serie que hizo grande la ciencia ficción televisiva.
II. Battlestar Galactica: los Cylons, el existencialismo y la ciencia ficción.
III. Battlestar Galactica: temas complejos para una serie compleja.
IV. Battlestar Galactica: la vida más allá de la serie.