A Ciegas, el debut de Sandra Bullock en Netflix, ha llegado con opiniones para todos los gustos: desde los que creen que es un gran thriller psicológico a la altura de grandes éxitos del género, hasta los que creen que es una de las muchas películas fallidas de la plataforma, poco originales y que no aspiran a pasar a la historia del cine. También hay quién se ha limitado a seguir el último reto viral sin ni siquiera ver la película, pero dándole una publicidad gratuita estupenda. Son tantos estos últimos, que Netflix se ha visto con la obligación moral de hacer público su rechazo al Bird Box challenge.

A Ciegas, dirigida por Susanne Bier, va al grano nada más empezar: Malorie (Sandra Bullock) explica fríamente a Niño y Niña que van a tener que salir de viaje, y les vemos partir en barco por el río, con vendas en los ojos y una caja de cartón con tres pájaros (de ahí el título original, Bird Box). Saltamos cinco años atrás para descubrir a una Sandra Bullock muy embarazada (pero sin instinto maternal alguno) que será testimonio de un gran brote de histeria colectiva generada por unos seres que inducen al suicidio a todo aquél que los mire.

Consigue refugiarse en una casa con un grupo de personajes de lo más arquetípicos, entre los que destacan las actuaciones de Trevante Rhodes, haciendo del valiente y salvador Tom, y de John Malkovich, que se pone en la piel de viejo cínico, duro y de vuelta de todo. A partir de aquí, la película irá alternando entre los dos tiempos: el peligroso viaje río abajo y los intentos de supervivencia del grupo en la casa. Sin embargo, saber que al cabo de cinco años solo quedarán Malorie y los niños nos cuenta ya cuál será la suerte de sus compañeros de supervivencia.

A Ciegas

Quien se quede con este resumen, o con el tráiler, creerá que estamos ante una película llena de acción, tensión y sustos. Todo lo contrario: es una película entretenida, sí, pero A Ciegas no consigue que nos importe el futuro de los personajes principales, entre otras cosas, porque ya lo conocemos. Hay acción, sí, pero el ritmo es tan bajo que nos distraemos admirando el paisaje en vez de centrarnos en lo que está pasando. Tampoco consigue generar una tensión constante, y se queda con algunas escenas aquí y allá, que no duran lo suficiente como para afectarnos demasiado. Da la sensación de que se desaprovechan situaciones que están pensadas para hacernos sufrir y que podrían haber sido muy intensas -conducir con los cristales del coche tapados, guiándonos únicamente por el GPS y los sensores de aparcamiento del vehículo, rodeados por unos seres que nos quieren matar-, acaban siendo cómicas y previsibles.

El personaje de Sandra Bullock es el único que tiene cierta evolución, centrada en su maternidad: conocemos a una Malorie incapaz de aceptar que, estando embarazada de 8 meses, habrá un momento en el que tendrá que hacerse cargo de un bebé y que incluso se plantea la adopción. Al cabo de cinco años, y después de haberse tenido que jugar la vida para asegurar la supervivencia de los dos niños, vemos a una mujer que parece que ha aceptado su rol como madre. Bullock lo hace lo mejor que puede con el papel que le han dado, pero es un personaje que seguramente tenía mucha más profundidad en la novela de Josh Malerman en la que se basa la película.

Sandra Bullock

El juego de no poder ver a los seres si no quieres morir funciona bastante bien y han pensado en responder a muchas dudas sobre su funcionamiento -¿Hay alguien que sobreviva a su visión? ¿Se les puede ver a través de una cámara?-, pero una mínima explicación sobre quiénes son o de dónde vienen hubiera estado bien. Que no veamos a los monstruos más que en cuatro dibujos, y que sean lo suficientemente educados como para no entrar en casa no ayuda a que los temamos. Los otros antagonistas que van apareciendo tampoco acaban de estar a la altura.

En conclusión, con A Ciegas Netflix ha estrenado otra película que, sin ser mala, se queda en “entretenida” y gracias. No ha conseguido cumplir las expectativas de un thriller apocalíptico tan bien como lo han hecho otras películas estrenadas este mismo 2018. Si se queda algo en el imaginario colectivo no será porque sea un film memorable, sino por la repercusión que ha tenido en las redes sociales gracias a haber salido en la popular plataforma de streaming, que permite ver la película de la que todo el mundo habla desde la comodidad del sofá y sin pagar entrada.