Black Rebel Motorcycle Club ha lanzado al mercado el octavo álbum de su discografía: Wrong Creatures. Unas malformaciones de Chiari en el cerebro de Leah Shapiro, batería de la banda, centró los esfuerzos del grupo en su recuperación. Una vez Shapiro está de vuelta, el ingreso en el estudio de grabación era una simple cuestión de tiempo. El resultado ha sido un disco más reposado, potente, aunque con algunos de esos temas espídicos como fueron en su momento Whatever Happened To My Rock And Roll o Spread Your Love. Wrong Creatures es otra cosa.

La banda californiana cumple ya 20 años de carrera y con este álbum siguen fieles a una de las marcas de la casa: buscar una evolución, un nuevo sonido, en su música. Dentro de las paredes de esa enorme casa que es el rock and roll, y sin desviarse de sus referencias más clásicas como The Jesus and Mary Chain o Dinosaur Jr., han conseguido darle un pequeño retoque a su música que siempre se agradece.

Escuchamos esbozos de psicodelia en canciones como la épica Ninth Configuration o Carried From The Start, con reminiscencias a esa otra gran banda que es The Brian Jonestown Massacre. Wrong Creatures nos suena también a Nick Cave, y por supuesto a los ya nombrados Jesus and Mary Chain -en Spook-. Con Black Rebel Motorcycle Club disfrutamos con el sonido de la guitarra, nos envuelve, y esa batería que te hace entrar en un estado de semitrance al escucharla. Señas de identidad que se mantienen.

Quizá nos sobran un par de canciones, en un tímido intento de hacer de Wrong Creatures un disco algo más directo. No es lo que pretende, cierto, pero nos queda la sensación de que recortar uno o dos temas le hubiera sentado genial al álbum con el que inauguramos 2018. La pregunta sería cuál quitar, bendito dilema. En Echo nos dejan un bello dream pop, que nos arropa a lo largo de la canción. En Question of Faith vemos una clara influencia del Red Right Hand de Nick Cave. Incluso nos imaginamos escuchar la canción en el Birmingham de Peaky Blinders.

Llega el tramo final de Wrong Creatures y nos topamos con Little Things Gone Wild, la canción que más nos recuerda a aquellas como Whatever Happened To My Rock and Roll. Guitarras, velocidad, garage. Puro rock and roll espídico marca Black Rebel Motorcycle Club. Y consigue que nos reenganchemos con energía al disco.

Wrong Creatures pasará entre nosotros con timidez, sin levantar la voz, sin hacer ruido. Como casi todo lo que hace la banda de San Francisco. Por momentos parecen no existir. Nadie parece tenerles en cuenta. Luego se plantan en un festival -les veremos en Mad Cool este verano- y su presencia sube el nivel medio del cartel, aún estando inmersos en eso que llamamos línea media. No decepcionan en directo. Como tampoco en disco. Wrong Creatures merecerá más escuchas de las que seguramente acabe teniendo. Un álbum bastante interesante.