A principios de los años sesenta triunfar en el mundo de la música anglosajona implicaba tener un éxito. Uno, nada más, y con eso te daba para vivir unos años. Capitalizar ese éxito dependía de tu talento y de ello nuestros protagonistas iban sobrados. Por eso con The Beatles el plan era diferente, claro y sencillo. George Martin y Brian Epstein se sentaron y definieron unas líneas maestras: lanzarían un single cada tres meses, así como dos discos al año. Sí ‘Please Please Me’ era publicado un 22 de marzo de 1963, ‘With the Beatles’ lo haría el 22 de noviembre de ese mismo año. Solo ocho meses después. Reflexiona ahora sobre los procesos actuales en lo que a grabación de disco se refiere -y todo lo que conlleva detrás- y te darás cuenta de lo mucho que esto ha cambiado.

‘With the Beatles’ marca una evolución en el grupo de Liverpool. Empezaban a conocer los entresijos del estudio de grabación de la mano de un George Martin encantado de enseñarles las posibilidades de su trabajo. Esto permitía que jugasen con las primitivas máquinas de las que disponían, en este caso doblando voces e instrumentos, algo con lo que ni soñaban un año atrás. ‘With the Beatles’, el segundo álbum de la banda, tuvo una elaboración diferente a la que habíamos visto en ‘Please Please me’. De grabar todo en un día en un claro formato de directo, a hacer diversas tomas e ir buscando la mejor opción para cada parte, sin miedo al ‘overdubbing’. El John Lennon más inseguro, ese que sentía que su voz no era nada del otro mundo, se reconfortaba al comprobar que al doblar sus voces todo parecía funcionar mejor.

Para demostrar que no eran un grupo efímero, uno de esos one hit wonders que tanto hemos visto en la música, los Fab Four construyeron un álbum con los típicas catorce temas, siete por cara. The Beatles crearían ocho canciones originales para ‘With the Beatles’, siendo una de ellas de un George Harrison que se estrenaría como compositor con ‘Don’t Bother Me’. Esta fue una canción creada durante la residencia veraniega de The Beatles en Bournemouth, durante los días 19 y 24 de agosto. Allí el periodista Bill Harry apretaba a Harrison para que compusiera canciones y pudiera llevarse un mayor dinero de cada disco. Sin embargo el músico aseguraba en su biografía ‘I Me Mine’ que ‘Don’t Bother Me’ seguramente estuviera unida al hecho de haber estado enfermo esos días, metido en su cama.

La grabación de ‘With the Beatles’ se llevó a cabo durante siete largas sesiones. En cambio todo el proceso duró un total de tres meses, desde julio hasta octubre de 1963. La ‘Beatlemanía’ comenzaba a pegar fuerte y los de Liverpool eran reclamados por todo el país. Conciertos, actuaciones en radio, entrevistas y demás parafernalia a la que acudían aún encantados… y forzados por el estajanovista Brian Epstein, que en aquellos primeros días apretaba las tuercas de The Beatles sin reparo. Quizá estos compromisos impidieron un disco más Beatle, con más canciones originales de los de Liverpool. Aunque esto resulta difícil creerlo ya que la época dictaba que los grupos debían incluir versiones de otros artistas que resultasen conocidas para el público.

La grabación de ‘With the Beatles’

With the Beatles

El hecho de ser ya un éxito en ventas con ‘Please Please Me’ y los singles lanzados ayudaba a que The Beatles pudieran tomarse las cosas con relativa calma en el estudio. No consistía en grabar y salir, empezaban a tener margen para repetir tomas. No era un disco en directo como el álbum debut. La grabación de ‘With the Beatles’ comenzaba un jueves 18 de julio. Este día quedó dedicado a cuatro versiones: ‘You Really Got A Hold On Me’, ‘Money (That’s What I Want)’, ‘Devil In Her Heart’ y ‘Till There Was You’. Quizá este hecho estuviera motivado porque sabían que no volverían al Estudio Dos de Abbey Road en dos semanas. Sea como fuere, hay material suficiente para ver que llegaba un gran disco. En ‘You Really Got A Hold On Me’ John Lennon hace una de sus mejores interpretaciones de otro artista. Once tomas les llevó ese día, aunque solo cuatro de ellas completas. Tres fueron los llamados ‘false starts’, tomas inconclusas, y cuatro ediciones. El principal problema de Lennon llegaba con el ‘Baby’ desgarrado que suelta en la canción, parte que necesitó de varios intentos para alcanzar.

El resto del trabajo ese 18 de julio fue más liviano, seguramente por ser canciones que conocían bastante bien. ‘Money’ les llevó siete intentos, pero es que soltar esa energía eléctrica y que quede perfecta en disco no es sencillo. ‘Devil In Her Heart necesitó de tres tomas completas y otras tres dedicadas a perfeccionar partes del tema, como las maracas de Ringo Starr. En cambio el trabajo inicial en ‘Till There Was You’ no les convenció y decidieron dejarla para más adelante. La siguiente jornada de grabación llegaría doce días después, el 30 de julio, en un día atípico pero que mostraba la carga y los compromisos en los que estaban inmersos The Beatles.

Por la mañana acudían al estudio durante tres horas y media para hacerPlease Mister Postman’, otra versión, y la primera original: la fantástica ‘It Won’t Be Long’. En el descanso para comer se irían a ensayar y grabar un programa de radio para la BBC llamado ‘Saturday Club’, volviendo al Estudio 2 de Abbey Road a las cinco de la tarde. Otras seis horas de trabajo completando varias canciones: el piano de ‘Money’; el trabajo más completo de ‘Till There Was You’, con la decisión de que la batería de Ringo era demasiado para el tema y grabaría unos bongos; otra versión como ‘Roll Over Beethoven’ con George Harrison a la voz y hecha en pocas tomas con un par de añadidos extras; más trabajo en ‘It Won’t Be Long’; y por último ‘All My Loving’. Ética de trabajo perfecta.

Las diferentes obligaciones del grupo hicieron que The Beatles no volvieran a los estudios de Abbey Road hasta el 11 de septiembre. Para entonces habían conseguido que ‘She Loves You’, single lanzado el 23 de agosto, fuese el primero en llegar al medio millón de ventas. Nunca decir tantos ‘Yeah’ había sido tan fructífero económicamente hablando. Llegados al 11 de septiembre, The Beatles pasaron casi siete horas trabajando en el estudio. Comenzando por tomas rápidas y sencillas de la voz de Ringo en ‘I Wanna Be Your Man’ y ‘Little Child’, estas dos canciones fueron dejadas para más adelante y se centraron en ‘All I’ve Got To Do’, ‘Not A Second Time’ y ‘Don’t Bother Me’, esa primera composición de George Harrison. Esta última necesitaría de más trabajos y sería reestructurada.

The Beatles disco

El trabajo en estudio esos días era repetitivo. Sí, había novedades con respecto a su primer disco, pero todo consistía en entrar, ponerse en harina, tocar, repetir, pensar y volver a tocar. No hay una ciencia espectacular en ello, se necesita talento, buenas ideas y ser capaz de ejecutarlas. Aún quedarían tres días más de trabajos, con unas merecidas vacaciones de por medio que un grupo ya exigido empezaba a necesitar. Quiero parar en el día 12 de septiembre. En una de esas situaciones que ya no se estilan, The Beatles hicieron algo más que trabajar en sus canciones. Se pusieron ante los micrófonos para leer e improvisar unos diálogos. El motivo era su gira por Australia del año venidero, 1964. Esto después lo repetirían en más ocasiones pero de aquella era novedoso para ellos. También destacar que este día retomaron ‘Hold Me Tight’, canción pensada para ‘Please Please Me’ pero que acabaría en este segundo álbum, necesitando de un total de 29 tomas.

Los trabajos seguirían el 3 de octubre y el 17 de este mes, última fecha de trabajo en la que aún decidieron meter algo más de empeño en ‘You Really Got A Hold On Me… en vano. Intentaron grabarla en la nueva máquina de cuatro pistas que de la noche a la mañana adquirió EMI para Abbey Road. Como no funcionó se dedicaron a leer unos mensajes navideños para su club de fans. Ah, sí, y la grabación de otro clásico de The Beatles: ‘I Want To Hold Your Hand’.

La portada de ‘With the Beatles’

El lanzamiento de ‘Please Please Me’ dejó un regusto amargo en The Beatles. Estaban encantados con el disco, pero la portada no les convencía. Guiados por sus propios gustos e intereses y con el trabajo de Astrid Kircherr en la cabeza, decidieron que en ‘With the Beatles’ la portada no sería publicada sin su aprobación. Comenzaban a tener mando en plaza y eso que apenas eran unos críos recién llegados a la primera división del rock. Con la referencia de las fotos que su amiga alemana les había hecho en Hamburgo, jugando con la luz y el blanco y negro, decidieron ponerse en manos de Robert Freeman, quien cobró 75 libras por el trabajo. Puede parecerte poco, pero piensa que fue tres veces la tarifa habitual de EMI en aquellos días.

De ahí esa icónica portada tan repetida a posteriori, con Ringo en una segunda fila debajo porque, según el propio Freeman, “era el más bajito y además había sido el último en llegar”. Todos en línea no entraban. Aunque la portada de ‘With the Beatles’ sí gustó al grupo, se quedaron con la miel en los labios para que esa satisfacción fuese completa. El motivo estaba en que querían y pidieron que la foto ocupase toda la portada, sin letras, sin nombres de disco o grupo, nada. Solo la foto. No pudo ser porque según EMI “aún no era lo suficientemente conocidos” para hacer algo así. Los directivos musicales siempre en la vanguardia y atentos a lo que viene, da igual cuando leas esto.