Cuando a finales de los años 70 Tom Petty conocía a Stevie Nicks no sabía la que le venía encima. Los dos rubios, estrellas mundiales del rock con sus respectivos proyectos –Tom Petty and The Heartbreakers y Fleetwood Mac-, jóvenes y en pleno ascenso en su carrera. Si le preguntas a cualquier periodista de la época te diría que aquello olía a romance loco y desbocado, cargado de drogas, con ella terminando con el corazón roto y desolado. Ah, el machismo del periodismo musical. El caso es que no fue así, sino que aquello se convertiría en una de las grandes y más duraderas amistades entre estrellas rockeras. Cuarenta años les avalan.

Todo comenzó en la segunda mitad de los setenta. Tom Petty and The Heartbreakers habían lanzado en 1976 su disco debut de nombre homónimo, que contaba en su interior con tres éxitos absolutos como ‘Anything That’s Rock ‘n’ Roll’, ‘Breakdown’ y especialmente ‘American Girl’, un himno perenne y atemporal del rock. Aunque la enorme competencia de la época hizo que no fuese un superventas, esas tres canciones se metieron en el top 40 de singles más vendidos del momento, mientras que el álbum llegó a alcanzar el estatus de Disco de Oro. Suficiente para ser uno de los artistas más prometedores de Estados Unidos en una época en la que el disco y el punk empezaban lentamente a ganar una presencia mayor en detrimento del rock.

Stevie Nicks por su parte venía de convertirse en superventas y una estrella de la música al haber entrado junto a Lindsey Buckingham en Fleetwood Mac y lanzar su también disco homónimo (1975). Un éxito sin precedentes que sitúo el álbum en el número 1 tras un arranque modesto y un gran trabajo por parte del grupo para promocionarlo. Nicks colaboró en el disco con ‘Rhiannon’, considerada por Rolling Stone como una de las mejores 500 canciones de todos los tiempos. Ah, las listas, lo que nos gustan las listas. También compuso ‘Landslide’, sobre su decadente relación con Buckingham. A este ‘Fleetwood Mac’ le sucedería ‘Rumours’ (1977, nº1). La fama de Stevie Nicks quedaba establecida y era indisputable.

Stevie Nicks y Tom Petty amistad

La cabezonería sin fin de Stevie Nicks con Tom Petty

Sin embargo algo fallaba en Fleetwood Mac a los ojos de la cantante, quien buscaba o quería otra cosa. Y cada vez que Stevie Nicks ponía la radio ahí estaba él, Tom Petty con su banda, haciendo una música que adoraba. Rock and roll en su más puro estado, sencillo, bello y sin ataduras. Con unas letras además que parecían hablarle a la propia Nicks. No tardó en darse cuenta de que ese era el lugar en el que quería estar, esa era la banda en la que quería tocar y cantar. Fan total y absoluta de la música de Tom Petty and the Heartbreakers, empezó a mover los hilos de los que disponía para llegar a Tom y su grupo. Esos hilos no eran pequeños, precisamente, hablando como estamos de una de las principales estrellas de aquellos años.

Comenzó por su sello. Las altas esferas nunca fallan. Quien sabe, quizá incluso le debían un favor. Por eso habló directamente con Doug Morris, a la sazón presidente de Atlantic Records. La respuesta que recibió a su petición fue contundente: No. Stevie Nicks ni siquiera debía planteárselo por la ley que imperaba en los Heartbreakers y que el propio Tom Petty había impuesto y defendía a ultranza: las mujeres no estaban permitidas en el grupo. Eso no cejó el empeño de Nicks, que siguió insistiendo durante largos y largos años, aún a pesar de que la respuesta siempre fuese la misma. Algo normal dicha insistencia por otra parte porque ¿quién no ha deseado estar dentro de su banda favorita del rock and roll? Ella creía que podía conseguirlo y no bromeó con su propuesta: si le dejaban entrar en los Heartbreakers dejaría Fleetwood Mac en el segundo siguiente.

Para su desgracia Tom Petty no se movía de su postura y se negaba en rotundo a siquiera colaborar con ella. Aunque sus caminos no fueron paralelos, no tardarían en volverse a encontrar. Imagino a Petty cansado de un tipa a la que apenas conocía y que no paraba de aparecer y llamar en cualquier momento, buscando una oportunidad. Una mujer que para más inri no necesitaba dicha oportunidad. Era cuestión de unos pocos años que se reencontrasen y la historia sería muy diferente, nada sencilla y con las artimañas suficientes para que nos encontremos aquí, mientras te escribo estas líneas sobre la amistad de Tom Petty y Stevie Nicks.

‘Bella Donna’, un productor común y la suerte de Stevie Nicks

En el año 1981 se conjuntaron los astros para que la rubia cantante pudiera cumplir su sueño… brevemente y de una manera particular. Stevie Nicks se encontraba preparando la grabación y lanzamiento de su primer disco en solitario, ‘Bella Donna’. Con ella un productor como Jimmy Iovine, de nombre suficientemente reconocido y quien además se había convertido en su pareja. Hasta aquí todo normal. Por aquellas fechas Iovine no solo producía el futuro trabajo de Nicks, sino que también hacía lo propio con el que debía ser el cuarto álbum de estudio de Tom Petty and the Heartbreakers: ‘Hard Promises’. Un doble trabajo con el que debía ser especialmente cuidadoso ya que Petty era bastante receloso en lo que a sus composiciones se refiere. Como artista y creador el de Gainesville exigía lo mismo que el ponía en cada canción y en cada disco, nada más y nada menos que el cien por cien de cada persona implicada.

“¿Puedo hacer un disco a lo Tom Petty pero en mujer?”, decía Stevie Nicks a su productor y pareja Jimmy Iovine antes de grabar su primer álbum en solitario ‘Bella Donna’.

Esto hacía que la posible presencia de Nicks alrededor de los Heartbreakers fuese un previsible problema. Jimmy Iovine de tonto no tenía un pelo, pero de soluciones no andaba sobrado. En cierta ocasión llegó a obligar a Stevie Nicks a meterse en el sótano hasta que Tom Petty y los suyos abandonasen el lugar. Secretismo absoluto para todos… excepto para la propia Nicks, que todo lo que ansiaba era una oportunidad de conocer a fondo a su ídolo. Estaba convencida de que podían ser buenos amigos y, cómo no, colaborar juntos. No en vano su petición a Iovine cuando se sentaron para definir ‘Bella Donna’ fue clara y directa: “¿puedo hacer un disco a lo Tom Petty en mujer?”. Lo conseguiría, pero no de la manera que ella esperaba. Tuvo que ser a escondidas y subrepticiamente. En otras palabras: con nocturnidad y alevosía. Ay Stevie…

No fue su culpa. Una vez terminado el trabajo de grabación y producción de ‘Bella Donna’ Iovine notaba que ahí faltaba algo. El disco era bueno pero carecía de un hit, de una canción que le diese un lustre mayor y pudiese llevar el álbum a otras cotas. Ahí Iovine realizó una jugada arriesgada al girarse hacia Tom Petty y hablar sobre una de las canciones que parecía no iba a llegar a ningún lado. Stevie Nicks metió voces en ‘Insider’ pensando que sería para ella, pero no pudo evitar decirle a Tom Petty que debía quedarse la canción. Petty, una vez escuchado el tema, torcía el gesto al pensar que algo que sonaba tan bien no iba a terminar en su disco. A cambio le pidió que le escribiera una canción expresamente para ella, algo que no terminaba de gustar al de Gainesville.

¿La solución? Sencilla. Iovine cogió a Nicks por banda, la metió en el estudio y le hizo cantar sobre un tema que Tom Petty and the Heartbreakers habían dejado ahí. ‘Stop Draggin’ my Heart Around’. Después puso las voces de Petty en un segundo plano y una vez terminado se lo mostró al artista. Es innegable que la canción es uno de los mejores duetos de la historia del rock y él debió verlo rápidamente. Como quiera que Tom Petty debía una composición a Stevie Nicks no le quedó otro remedió que ceder. Acabaría un tanto cabreado porque el lanzamiento de ‘Stop Draggin’ my Heart Around’ chocó con el de su ‘Hard Promises’, que quedó en un segundo plano. El éxito del dueto fue directo al número tres de las listas americanas, donde se quedó por seis semanas.

Sin embargo la amistad de Tom Petty y Stevie Nicks terminó de forjarse cuando ella se hizo amiga cercana de Jane Benyo, la mujer de Tom. Ahí él se dio cuenta de que esa rubia insistente y con la que tan buena química tenía al cantar era alguien especial, así que él decidió investigar y ver qué había más allá de la voz. Hasta hoy. Por el camino constantes ayudas y apoyos mutuos con sus respectivos problemas con las drogas. Ella pudo haberse quedado en cualquier momento de mediados de los 80, época que le dejó pocos recuerdos en la memoria y un tabique vacío por su consumo de cocaína. Él decidió superar su divorcio con Jane Benyo a finales de los noventa cayendo en la heroína, momento en el que Nicks le acogió en su casa para que volviese a ser el Tom Petty que conocemos.

Ambos recuerdan con cariño los numerosos momentos en los que han compartido un sofá, una guitarra y sus dos voces. Dos auténticos melómanos que vivían de su pasión y que podían disfrutarla juntos. Él fue, además, un apoyo importante cuando Stevie Nicks no se veía capaz de hacer una canción decente y le pedía ayuda, una canción, una idea, algo. “Eres una de las mejores compositoras de nuestro tiempo, vete a casa y ponte ante el piano”, le dijo Petty. Así ella pudo recobrar la confianza en sí misma.

Stevie Nicks saldría al escenario en numerosas ocasiones con Tom Petty and the Heartbreakers para cantar esa excelente canción que es ‘Stop Draggin’ my Heart Around’. Incluso llegaría a girar con ellos, siendo la corista y tomando protagonismo en otras canciones como ‘I Need to Know’. Para el recuerdo quedará la última vez que compartieron escenario, en el Hyde Park londinense, durante el verano de 2017. En aquel momento Stevie Nicks ya llevaba años luciendo orgullosa el mejor regalo que le pudo hacer su gran amigo Tom Petty: una estrella del sheriff con la inscripción “Heartbreaker honoraria”. Por fin era una más en el grupo del que soñaba formar parte. Por el camino quedaron 40 años de amistad entre ambos, entre Tom Petty y Stevie Nicks, que nos demostraron que el rock and roll también entiende de amistades fraternales.