Cada 2 de octubre nos toca reintroducirnos en uno de esos homenajes que nunca queríamos tener que hacer. En este caso, el que hacemos a un Tom Petty que nos abandonó allá en 2017. La magia y creatividad del genio de Gainesville se fue, pero sus canciones siguen y seguirán entre nosotros. Canciones eternas, con unas letras que supieron conectar mejor que nadie con el ciudadano americano medio, ese que tenía y tiene problemas similares al común de los mortales. Las canciones de Tom Petty nunca pudieron ser disfrutadas en directo en España, pero eso no hace que no podamos saborear la belleza de su música.

Dejamos diez perlas en forma de diez canciones de un Tom Petty que tiene decenas de temas memorables. La selección no contentará a todos, de hecho ni siquiera contenta a quien escribe. Y es que hoy son estas, pero mañana podrían cambiar dos, tres o incluso las diez. Así de bueno era Tom Petty:

American Girl (Tom Petty and The Heartbreakers, 1976)

Empezar la lista de homenaje con uno de los mayores clásicos de la carrera de Tom Petty es jugar sobre seguro. Corría el año 1976 cuando Tom Petty ya lideraba su banda, los magníficos The Heartbreakers, tras el fracaso previo sufrido con Mudcrutch. Una canción directa, sencilla, pero que engancha con sus guitarras y un estribillo sencillo pero eficaz. Lo más curioso del asunto es que este American Girl no entró en las listas de Estados Unidos en su momento. En el Reino Unido se quedó en un tímido 40º puesto. ¡Ah, las listas…!

Listen to Her Heart (You’re Gonna Get It!, 1978)

Segundo álbum de Tom Petty and The Heartbreakers y como el primero, cargado de ‘pelotazos‘. Como este Listen to Her Heart, una canción con un mensaje muy claro: alguien viene a quitarle la chica al bueno de Tom Petty. Y ese alguien era nada más y nada menos que Ike Turner. La relación de Petty con su primera mujer, Jane Benyo, comenzó muy pronto, fueron padres jóvenes y el éxito de Tom no puso las cosas sencillas. Pero no se fue con Ike Turner. La banda seguía sin cosechar grandes éxitos pero ya se labraban un nombre como una banda de nivel.

Stop Draggin’ My Heart Around (1981)

Única canción de la lista que no forma parte de un álbum de Tom Petty en solitario o con los Heartbreakers. Su amistad con Stevie Nicks duró desde aquellos años hasta la muerte del artista de Florida. Ella estuvo ahí en los noventa cuando peor lo pasó Petty. Antes grabaron esta delicia de canción, en lo que era un tema escrito para el Hard Promises de Tom Petty and The Heartbreakers, pero que decidieron regalar a Stevie Nicks para su debut en solitario. Tom Petty y los suyos ya habían tenido éxito con su tercer disco Damn The Torpedoes y esta unión con Stevie Nicks reforzó su estatus de estrella.

Jammin’ Me (Let me Up (I’ve Had Enough), 1987)

Un número uno en las listas rockeras de USA para Tom Petty and The Heartbreakers. Una canción sencilla, directa, y que cuenta con otra colaboración en ella. En este caso la mano de Bob Dylan en las letras, que escribió junto a Tom Petty en aquella gira conjunta entre ambos de mediados de los ochenta. Menciones a Eddy Murphy, Steve Jobs -‘the apple in young Steve’s eye-. ¿Un anticipo de lo que vendría después con los Traveling Wilburys?

Free Fallin’ (Full Moon Fever, 1989)

Terminaban los ochenta y Tom Petty, tras varios años dándiole vueltas a la cabeza, decide aparcar ese proyecto que eran sus Heartbreakers y hacer las cosas por su cuenta. Para ello se junta con otro buen amigo como era, fue, Jeff Lynne, y grabaron el excelente, brillante y exitoso Full Moon Fever. Una obra maestra que contiene la que quizá sea la canción más conocida de Tom Petty por el gran público, y seguramente la más versionada y empleada en cine y televisión. Parece hablar de la típica muchacha del Estados Unidos rural y, a su vez, es un canto a la libertad.

Learning to Fly (Into the Great Wide Open, 1991)

Otra de las grandes canciones de Tom Petty. Tras el gran éxito que fue Full Moon Fever, Petty volvió a ponerse en las manos de Jeff Lynne para producir otro excelente álbum, ese Into the Great Wide Open en el que está incluida Learning to Fly. Una canción simple, realizada con apenas cuatro acordes, y que no necesita nada más. Es la voz de Tom Petty la que nos hace volar durante la canción. ¿Un consejo? No te pierdas esta versión de esa gran artista que es Nat Simons. ¿Otro consejo? Tampoco dejes pasar la oportunidad de disfrutar de la canción que da nombre al disco.

Mary Jane’s Last Dance (Greatest Hits, 1993)

Seguimos tirando de clásicos. Definitivamente no nos estamos comiendo la cabeza, pero a la vez nos estamos dejando muchas canciones en el tintero. A principios de los noventa Tom Petty estaba en una encrucijada. Se encontraba atado a un contrato con una discográfica que odiaba (MCA), mientras que a espaldas de esta ya había firmado por Warner. Aún tenía que terminar su contrato, disimular, y se sacó de la manga un Greatest Hits al que añadió dos temas originales, con esta Mary Jane’s Last Dance como protagonista. Una excelente canción, y un excelente videoclip, con Kim Basinger incluida.

You Wreck Me (Wildflowers, 1995)

Otro discazo del bueno de Tom Petty, y ya llevaba tres seguidos. Aquí, quizá desatado una vez roto su contrato con MCA, muestra una vez más un nivel altísimo. Escojo You Wreck Me como debilidad personal, pero casi cualquier canción del disco podría aparecer en este top ten. Repasamos: Wildflowers, You Don’t Know How It Feels, Time to Move On, It’s Good to Be King, Crawling Back To You… Hay grupos con carreras de 10 0 20 años que no tienen tantos temas tan buenos. Y Tom Petty los metió todos en uno. Genio.

Room at the Top (Echo, 1999)

Tom Petty llevaba ya más de veinte años de carrera y seguía lanzando grandes discos. Normalmente los artistas no tienen un rango tan amplio de creatividad. A Petty le daba igual, vivía por y para la música. Por y para crear. Room at the Top es una preciosa balada en la que Tom Petty parece meterse en lo más profundo de su ser, tras unos años complicados en lo personal. Pero ojo, porque Echo también va sobrada de grandes canciones como Free Girl Now, Echo o Swingin’. Sobrado de talento, inagotable, desde mediados de los setenta.

The Last Dj (The Last Dj, 2002)

Tras tres décadas metido en la industria de la música, Tom Petty, que siempre se había sentido un verso libre, alguien diferente en esa maraña de leones y depredadores, siente que está harto de las tretas y triquiñuelas que ve a su alrededor. En este disco no se calla, crítica a la industria, su industria, como por ejemplo en esta interesante The Last Dj, en la que habla de un locutor de radio que, desesperado por no poder poner las canciones que quiere -ante las reglas que le impone la industria-, decide mudarse para seguir siendo libre y hacer lo que le gusta. Si no la conoces, no te pierdas su letra.