Y Belako lo hizo una vez más. Los de Mungia han vuelto a demostrar con su tercer disco porqué son una de las grandes bandas de este país. Tras dos LP’s de gran nivel, muchos entendían que el joven grupo bizkaino entraba en un momento clave de su carrera. Las costumbres de obligar a los artistas a superarse eternamente, ya saben -como si no pudiera disfrutarse únicamente de su obra anterior-. Pero se da la casualidad de que con Render Me Numb Trivial Violence Belako ha dejado claro que el grupo ya es mucho más que una promesa. Son una realidad, y de las grandes.

Pongámonos en situación y contexto. Belako sigue un camino ascendente desde su primer álbum Eurie (2013). Han pasado cinco años desde entonces, y entre medias crearon Hamen (2016). Ambos discos supusieron muy gratas sorpresas, por motivos tan dispares y positivos como su buen hacer y valentía por explorar unos sonidos -e idiomas- alejados de aquello por lo que el mal llamado ‘indie’ español y sus principales grupos apostaban-y siguen apostando-.

Desde entonces mucho de labrarse un camino que les ha llevado a tocar en escenarios y festivales de todo el mundo, desde Japón a México, pasando por cualquier país de Europa que se te pase por la cabeza. Y en todos y cada uno de esos conciertos perfilando un sonido y mostrando un directo contundente y enérgico, que gusta a rockeros y a indies por igual. Belako son, en definitiva, una realidad en directo y, una vez más, queda demostrado que también en disco.

En Render Me Numb Trivial Violence Belako ha hecho uno de esos discos que reconcilian con la antigua manera de escuchar los álbumes. Nada de saltarse canciones, nada de ir directamente a una u otra. El tercer disco de Belako pide, exige, ser escuchado en orden, con calma, saboreando. Escuchando los matices de un disco autoproducido, en el que se han permitido desde editar un tema grabado con un teléfono móvil, hasta un ‘Stranger in a box’ en el que se alejan de su sonido natural para explorar el dubstep. Y todo ello con acierto.

El propio grupo debe sentirse en plena forma, al máximo nivel, cuando apuesta hasta por jugar con una nana en ‘Stumble’. Hay momentos cercanos al punk -‘Over the Edge’-, que tan bien casa con sus directos, otros más clásicos en su repertorio, amigos del post-punk, como son algunos de los singles -‘Lungs’, ‘Render me Numb’-. Sin olvidarnos de la desvergüenza mostrada al reeditar uno de sus propios temas, Something to Adore, pero dándole una vuelta de tuerca total, mostrándola tal y como suena en sus conciertos.

Con Render Me Numb Trivial Violence Belako consigue, en definitiva, un álbum que estará entre nuestros favoritos al final del año. Y eso son palabras mayores cuando salió en febrero. Esa es la confianza y el placer que nos generan Belako y su nuevo disco.