Las canciones de The Who conforman una de las más brillantes historias que nos deja el rock. Una colección de estilos, formas y melodías que construyen una obra interesante y de la que siempre hay algo que rascar. Ya sea en forma de single o álbum, Pete Townshend, Roger Daltrey, John Entwistle o Keith Moon sabían dejar una marca imborrable en el oído de sus oyentes. Con el rock como bandera, las canciones de The Who nos dejan desde temas directos y contundentes a obras que bailan en la ópera rock. Nos ha salido una ‘prelista’ de cuarenta temas, y ha costado abreviarlas. De momento aquí van las 15 mejores canciones de The Who, para este quien escribe.

I Can’t Explain

Oficialmente primer single de The Who aunque técnicamente es el segundo, ya que previamente habían lanzado ‘Zoo Suit’ bajo el nombre de The High Numbers. ‘I Can’t Explain’ es sin duda una canción con aroma a The Kinks, y no es de extrañar. De aquella Townshend, Daltrey y compañía miraban de reojo lo que hacían sus paisanos londinenses, quienes habían empezado a componer sus propios temas. Esto alentó al guitarrista y principal compositor de The Who, Pete Townshend, a lanzarse al ruedo. Una canción de un chaval de 18 años que no puede decirle a su novia que la quiere porque va puesto. Dicho por el propio creador. Además, en la guitarra está Jimmy Page. O no. Depende de si la historia la cuenta Townshend o Daltrey. En la sesión estuvo, eso seguro.

My Generation

El himno de cualquier adolescente. De cualquier época. Rockero o no. Y la canción que explotó el éxito para The Who. No solo es una de las mejores canciones de The Who, también lo es de la historia del rock. Un himno. Una canción que habla sobre sentirse incomprendido, sobre intentar encontrar un lugar en el mundo. Una canción que parece hecha por y para esos adolescentes –y post adolescentes- que sienten que nadie les comprende. ‘My Generation’ busca que su oyente vaya a la rebelión contra todo aquel que osa ponerse enfrente. Esto y sus magnéticos riffs y solos, así como la maravillosa batería de Keith Moon y la lisérgica interpretación de Roger Daltrey, hacen de la canción algo único. G-g-g-generation!

A Quick One While He’s Away

Una canción de nueve minutos con seis partes diferenciadas. Seis canciones en una. O, lo que es lo mismo, la primera introducción de The Who en la ópera rock, estilo en el que harían historia. Sin esas óperas rock no se entendería su carrera y, por tanto, esta canción debe estar presente en esta lista de mejores canciones de The Who. Un tema con una enorme carga emocional para un Pete Townshend que la utiliza para canalizar y contar los abusos que sufrió de niño. Termina diciéndole a todo el mundo, incluido a sí mismo, que los perdona. Una especie de catarsis que The Who decidió dejar de tocar en directo ya en los setenta.

I Can See For Miles

Una canción que engancha. Y por desgracia The Who no pudieron tocarla en directo de manera habitual hasta 1979. La fantástica batería que provee Keith Moon en la canción no era sencilla de tocar y en la banda las cosas se hacían bien o no se hacían. Solo tras su muerte llegó a los conciertos de The Who. La canción es además un hard rock buenísimo, uno que la prensa del momento calificó como una de las canciones más ‘heavys’ de entonces. Esto picó a Paul McCartney para hacer ‘Helter Skelter’, dicen algunos rumores. El tema fue construido en diferentes estudios a lo largo y ancho del mundo, algo que empezaba a practicarse en aquellos años. Para Pete Townshend fue un fracaso, ya que confiaba demasiado en los resultados que este tema podía darles. Fue número 10 en el Reino Unido y 9 en Estados Unidos. Toco en una banda, dame un 25 y soy feliz, pero al señor Townshend un 10 y 9 no le parecen suficiente. Qué tío.

Pinball Wizard

Hemos llegado a las óperas rock de The Who. Turno de ‘Tommy’, que después tendría película. Fantásticos tanto el film como por supuesto el disco. ‘Pinball Wizard’ no falla en un concierto de The Who y no extraña. Es un tema potente, directo, con todo lo que una buena canción de la banda siempre tiene: cuerdas afiladas, una batería que hipnotiza y llena de vida, y la siempre excelente voz de Roger Daltrey. Para Townshend una canción “torpe”, pero genial para el resto del universo. Nos cuenta como Tommy, ese chico sordo, ciego y de todo, es un genio jugando a las máquinas de petacos. Y ya está, no necesitas más que al campeón mundial de pinball para hacer un temazo.

See Me, Feel Me/Listening To You

Esta ‘See Me, Feel Me/Listening To You’ es una joya del catálogo de canciones de The Who. No puede calificarse de otra manera. Es una canción sacada del mismo ‘Tommy’. Y cuando digo sacada, me refiero a sacada de manera literal. Cogiendo de la ‘We’re Not Gonna Take It’ que lo cierra, The Who construyen un tema que es historia de su discografía. Tanto que resulta extraño no escuchársela en directo, aún a pesar de, como vemos, estar hecha de teóricos retazos. Cachos sueltos que parecen no ir a ningún lado pero de repente hacen click. Magia musical.

The Seeker

Una canción lanzada únicamente como single. Un tema que, como tantos otros compuestos por Pete Townshend, versa sobre cuestiones etéreas, filosóficas o existencialistas. Su entrada es magnífica, te pone en el sitio correcto para dar paso a una canción sencilla y potente. Un hard rock en el que Daltrey explota los altos como nunca. Venían de ‘Tommy’ y necesitaban algo sencillo, aunque la grabación tuvo su aquel. Idas y venidas que quizá son lo que le dan a ‘The Seeker’ ese toque de sencillez y canción hecha casi de soslayo que engrandecen aún más el resultado final. Y en lo que parece una interpretación comedida de Keith Moon, se esconde una brillante muestra de lo que ‘Moonie’ era capaz de hacer.

Won’t Get Fooled Again

Una de las obras maestras de The Who. Una canción que desde fuera se ve como una canción que busca golpear los cimientos del Estado y cambiarlo. Quiere que llegue una revolución, aunque no sepa quién la deba liderar ni cómo debe hacerse. Seguramente nadie deba liderarla. Para Pete Townshend la canción, sin llegar a ser ‘anti-revolución’, buscaba mostrar una crítica para todos esos movimientos surgidos que parecían pelear por todo y por nada. Ocho minutos y medio de canción que se hacen cortos. Esta es la principal fuerza del tema, y no el tema de la letra. Idas, venidas, crescendos, ritmos oscilantes, los alaridos de Roger Daltrey, el sintetizador y la guitarra de Townshend, el hipnótico bajo de Entwistle y la perfección convertida en batería por Keith Moon. Todo eso es ‘Won’t Get Fooled Again’.

Behind Blue Eyes

Como la anterior y las dos siguientes canciones ‘Behind Blue Eyes’ forma parte de ‘Who’s Next’, disco que The Who lanzaron en 1971. Para el mundo, un éxito y uno de los mejores álbumes que lanzó la banda. Para Pete Townshend, el principal compositor del grupo, un fracaso. En ventas funcionó, pero para él era la muestra de lo que había sido ‘Lifehouse’, un proyecto de ópera rock fallido. Aquí hablamos de una canción preciosa, con unas armonías vocales sublimes y una sencillez que abruma. Para cualquier fan del grupo ‘Behind Blue Eyes’ es una joya, una que por méritos propios merece estar en cualquier lista de mejores canciones de The Who.

Love Ain’t For Keeping

Sí, debía permitirme una nota personal. Esta ‘Love Ain’t For Keeping’ no suele aparecer en las listas de mejores canciones de The Who. Ciertamente si me preguntas hace 10 o 15 años tampoco la habría incluido en la mía. Pero el tema vence al oyente con su delicadeza, mostrada en esas guitarras acústicas que parecen mecer la voz de Roger Daltrey. Junto a ellos una sección rítmica que, bueno, es la sección rítmica de The Who: ¿falla alguna vez? Esplendorosa. Y para rematar un mensaje positivo, de optimismo, reforzado por unos coros que están ahí, en tu oído, con un toque pop que en pocas ocasiones disfrutamos en los Who.

Baba O’Riley

Con ‘My Generation’ y ‘Won’t Get Fooled Again’, ‘Baba O’Riley’ conforma la santísima trinidad de grandes canciones de The Who. Si alguien te dice “¿por dónde empiezo si quiero escuchar The Who?”, le respondes estas tres. Luego ya le recomiendas una cosa u otra, pero esto es lo básico. La perfección hecha música. Historia. Más allá del espiritualismo de la canción, nos quedamos con lo que parece el mensaje de una época, ese ‘teenage wasteland’. Buscan una salvación en la cultura pop y la música, pero Woodstock nos mostró que no existe. El sintetizador, su intro, el violín del cierre y la voz de Roger Daltrey. Con eso tienes un himno para la historia. Vete a un bar rockero con alguien que no escuche rock. Pide esta canción y mira su reacción. Baila y salta, seguro.

Love Reign O’er Me

Llegamos a otra ópera rock. En este caso ‘Quadrophenia’ y una de sus canciones más celebradas. ‘Love Reign O’er Me’. Con nada por lo que vivir o lucha Jimmy, el protagonista de la obra, encuentra redención en la simple lluvia. Como casi toda la discografía de Pete Townshend Meher Baba juega un papel central en ella. Además, en el disco hay cuatro canciones a identificar con los caracteres de cada uno de los miembros de The Who. Esta es precisamente la que define a Pete Townshend. El sonido de la maravilla es una gozada. En directo esta canción lleva una carga emocional extra a la que ya tiene en disco. La manera en la que Daltrey va buscando el climax poco a poco, creciendo en la canción, solo tiene comparación con la magnífica interpretación de Keith Moon.

The Real Me

John Entwistle, el bajista de la banda, estaba especialmente orgulloso de ‘The Real Me’. De hecho decía de ella que era “un solo de bajo con voces y acompañamiento”. Mmmm, sí. Estamos de acuerdo. El riff de ‘My Generation’ es historia, pero esto es harina de otro costal. Aquí el bajista se desasta y nos da un tema brillante. El resto está bien pero, en serio, ponte el tema y escucha solo el bajo. Una maravilla. Una joya de la historia de la música. Keith Moon poniendo la batería donde debe para acompañar ese bajo, y eso que ‘Moonie’ no para. Los metales punteando sobre la eléctrica voz de Daltrey. Y el canto de la canción: “¿no podéis verme de verdad?”

Squeeze Box

Algún fan de The Who quizá sienta que estoy faltando el respeto a muchas otras grandes obras de la banda que quedan fuera. Y ‘Squeeze Box’ dentro de estas quince mejores canciones de The Who, sí. Me encanta la interpretación vocal que hace Roger Daltrey en una canción de apenas dos minutos que mezcla el rock de los Who con un folk curioso, gracias a un banjo que suena genial. La incluyo porque en su momento, cuando empezaba a meterme de lleno en el universo de The Who fue una de esas canciones que no entendía. Yo, joven, no me explicaba como una banda dura como esta se metía en estas cosas. Lo curioso es que salían bien parados. Pronto comprendí que ahí radicaba su grandeza, capaces de cualquier cosa.

Who Are You

El último gran éxito de la banda antes de la precipitada y temprana muerte de Keith Moon. Roger Daltrey canta con una ira inusitada, animándose a soltar un par de ‘fucks’, no muy habituales. En la canción Pete Townshend recuerda una borrachera con los Sex Pistols Steve Jones y Paul Cook, en la que acabó tan mal que un policía le perdonó no acabar en el calabozo de la comisaría por reconocer al guitarra de los Who. Geniales armonías vocales, la clásica parada a mitad de tema para después retomar en una orgía rockera, la sección rítmica en su línea… un clásico tema de The Who. El último, por desgracia.