Eric Clapton es uno de los más grandes guitarristas del rock and roll y sus canciones e historia son la viva muestra de la altura de la leyenda. Una de esas manos y mentes únicas, que entienden y entendieron el rock tan bien que lo elevó a la categoría de arte. Eric Clapton alias ‘slowhand’, ‘mano lenta’, el hombre capaz de hacer llorar su guitarra. La sana competición que Eric Clapton tuvo a finales de los sesentas con otros monstruos de las seis cuerdas, en especial Jimi Hendrix, ayudó a crear los genios que llegaron después. Eso da para un texto en Revancha o un podcast en Revolución Sonora, pero hoy toca lo que toca. Las mejores canciones de Eric Clapton. Ojo, no incluimos ninguna de Cream, que llegarán algún día.

Layla

Cream no está representado en esta lista pero sí Derek and the Dominos, uno de los numerosos proyectos en los que se sumergió Eric Clapton en los albores de su carrera. En el magnífico disco que publicaron se encuentra ‘Layla’, la que es, para mí, la gran canción de Clapton. Una obra maestra, sublime, en la que le canta a su gran amor Pattie Boyd. Esa mujer que estaba casada con su gran amigo George Harrison y que terminaría a su lado tiempo después. Una canción de otro planeta, con una guitarra tan perfecta como su piano que encontramos en la segunda fase del tema. Inigualable.

Bell Bottom Blues

Seguimos con Derek and the Dominos. Y seguimos con Pattie Boyd y el amor que Clapton le profesaba. Aprovechando unos pantalones de campana, Eric Clapton le canta como en las mejores canciones lo hace: dejando su alma en el intento. Aquí aún no había llegado Duane Allman y por tanto está solo Clapton a las seis cuerdas. Una joya de canción, como casi todo este disco que publicó con esta puntual banda. A Pattie Boyd aún le dedicaría otras como ‘I Looked Away’. No te la pierdas, maravillosa.

Key to the Highway

Con ‘Key to the Highway’ cerramos lo que respecta a las mejores canciones de Eric Clapton sacadas de ese gran álbum llamado ‘Layla and Other Assorted Love Songs’. En este caso con una versión de un buen blues que Clapton eleva a la categoría de clásico. De los casi 3 minutos de la ‘original’ de Charlie Segar, Derek and the Dominos se van hasta a los nueve minutos en lo que es realmente una jam improvisada que no esperaban grabar. El caso es que el productor, escuchando la jam en directo, pulsó la tecla correcta y les gustó tanto que entró en el álbum. “Pero Ander, ¿cómo incluyes una versión con la de buenas canciones que tiene Eric Clapton?”. Porque es sublime.

Blues Power

‘Blues Power’ fue el segundo single de Eric Clapton en solitario. Su primera canción original en ser publicada bajo su nombre como artista principal y no dentro de una banda. Antes había lanzado singles con todos sus grupos y también ‘After Midnight’, versión de la original de J.J. Cale. La canción no llegó a las listas. Un blues rock alegre, festivo, que personalmente creo merece un mayor reconocimiento. Si me preguntas qué hace aquí, te diré que a mí siempre me da buen rollo y es uno de esos temas a los que me gusta volver cuando de Eric Clapton se trata.

Let It Rain

Con lo bluesero y rockero que podía ser y era Eric Clapton, en esta ‘Let It Rain’ saca su vena pop y le siente genial. Casi folk rock, casi pop rock, casi rock, casi balada… todo le sienta genial, incluso esa aparente indefinición. Hay quien calificó esta canción como uno de los primeros clásicos de Clapton. Quizá no habían escuchado su trabajo previo, porque ya venía con la mili hecha. El ‘Let It Rain’ de la canción es pegadizo y la guitarra define un magnífico trabajo.

Lay Down Sally

Esta ‘Lay Down Sally’ es uno de los grandes éxitos de Eric Clapton en Estados Unidos, al menos en lo que a las listas de ventas se refiere. Un country rock de nivel que funciona a las mil maravillas gracias a la magnífica banda que había juntado: músicos sureños que habían mamado ese sonido desde pequeños. Una de mis favoritas de Clapton, en una época y un año, 1977, en el que estaba de dulce. Todo lo que tiraba le salía bien, como vamos a ver con las siguientes dos canciones, lanzadas en este mismo año.

Cocaine

Otra versión en esta lista de las 10 mejores canciones de Eric Clapton y de nuevo una de J.J. Cale: ‘Cocaine’. Una buena canción, una gran versión, y un tema con el que ‘mano lenta’ ha tenido problemas. ¿Por qué? Donde todo el mundo ve una alegoría a la cocaína y las drogas, Clapton no ha cejado en su empeño de explicar y dejar clara su postura completamente opuesta. Para él es una canción antidroga, a pesar de que el global del planeta y melómanos no lo vea así. Es su canción y que haga con ella lo que quiera mientras siga sonando. Fue cara B de ‘Lay Down Sally’, primer single del disco ‘Slowhand’.

Wonderful Tonight

El gran tema de ‘Slowhand’ y una de las más brillantes canciones de Eric Clapton en toda su carrera. Una canción bellísima, otra más dedicada a Pattie Boyd, en la que le canta a la vez en la que la esperaba para acudir juntos a una de las fiestas anuales que Paul y Linda McCartney organizaban como homenaje a Buddy Holly. Mientras ella decide qué ponerse y le pregunta, ante lo que él solo puede decir que luce espectacular. Una de las baladas más bonitas y dulces que puedes echarte al oído.

Tears in Heaven

Del amor declarado de ‘Wonderful Tonight’ damos un salto de 15 años, dejando atrás toda la década de los ochenta de Clapton, y nos vamos al dolor. A ‘Tears in Heaven’, la canción en la que Eric Clapton le canta a su hijo Conor, fallecido en un desgraciado accidente en su casa en la ciudad de Nueva York. En la primera estrofa está declarado todo el dolor que Clapton sufría y que jamás conseguirá dejar atrás.

Riding with the King

Y otra versión más para la lista. Sin embargo esta es especial. No por la canción en sí, aunque sí por el doble significado que maneja, sino por los artistas involucrados en ella. Eric Clapton y B.B. King unieron fuerzas y grabaron juntos, entre ellas esta canción de John Hiatt llamada ‘Riding with the King’ que es una maravilla. Sin duda mejor que la original, con más vida y alma, y con ese doble sentido de estar dos reyes de la guitarra juntos en el asunto. Amén de B.B. King, claro.