I don’t know where I’m going from here, but I promise it won’t be boring”. La frase es de David Bowie y define al personaje a la perfección. Nada en él resultaba aburrido, todo parecía tener interés. Lo demostró con su música hasta el final, cuando primero regaló a sus seguidores el fantástico The Next Day para después decir adiós con Blackstar. Esos dos discos fueron el broche perfecto a una discografía tan ecléctica como inolvidable. El Duque Blanco ha ejercido una gran influencia sobre diferentes artistas, y es con ellos con los que hacemos un repaso a algunos de los clásicos que David Bowie dejó para la historia.

Chris Hadfield, Space Oddity
David Bowie vio en 2013 como el viaje espacial con el que sorprendió al mundo recibía un video a la altura. Chris Hadfield, en aquel momento astronauta en la Estación Espacial Internacional (ISS), grabó una versión de la canción en la propia ISS, convirtiéndose así en el primer videoclip de la historia grabado en el espacio. Además cambió la parte final de la letra, dejando a un lado el fatal desenlace que sufría Major Tom para, en esta ocasión, destacar su vuelta sano y salvo a casa. El propio Bowie aprobó el bello resultado de Hadfield. La mezcla de las imágenes con la letra e historia que The Thin White Duke creó pone la piel de gallina. Bellísimo.

El dúo estadounidense formado por Mike Massé and Jeff Hall ofrece una versión acústica en el que la excelente mezcla que hacen sus voces dan a la canción un toque exquisito. Los Smashing Pumpkins de Billy Corgan han revisitado a Bowie en varias ocasiones, siempre de manera fiel. Y si alguien tiene ganas de mambo, siempre puede hacerse sufrir con el desastre musical que perpetraron los Hermanos Calatrava. Un atropello para los oídos. Estáis avisados.

M. Ward, Let’s Dance
M. Ward (She&Him) está muy acostumbrado a realizar versiones de otros artistas, algo que demuestra una vez más con el dance-pop Let’s Dance que Bowie sacó al mercado en 1983. Ward convierte su versión en una canción completamente diferente, dando paso a un suave folk en el que humildemente le pide a su par que bailen juntos, que viajen juntos en esta breve aventura de apenas cinco minutos. The Futureheads realizaron en su momento una agradable cover llevando el tema a su terreno con éxito, pareciendo este una canción de su repertorio.

Anggun, Life on Mars
Mujeres al poder. La franco-indonesia Anggun hace un derroche de presencia vocal y regala una preciosa versión del Life on Mars, una canción que en su momento estuvo trece semanas en las listas. Pero no es la única que ha querido rendirle homenaje a Bowie con este tema. Frida, de ABBA, hizo una versión en sueco, aunque la que recordó a ABBA con su cover de la canción fue la italiana L’Aura. Caecilie Norby o Kerenn Ann son otras de las que se han acercado a Bowie vía Life on Mars. Para el recuerdo queda el de una Barbra Streisand que viró el estilo de la canción hacia los musicales de Broadway, sin aparente éxito ya que el propio Duque Blanco no quedó satisfechó y la tachó de “espantosa”. Quizá no era para ponerse así.

La que sí gusto a David Bowie fue la que hizo Seu Jorge para la película The Life Aquatic. El brasileño agarró la guitarra y se lanzó a realizar varias versiones íntimas. También destacamos a la London Symphony Orchestra y a la dulce y amable que hacen aquí The Ukelele Orchestra of Great Britain.

Scott Weiland and the Wildabouts, The Jean Genie
A la hora de hacer una selección de temas siempre cuesta decidir cuáles se llevarán el premio principal, cuáles serán las que se queden fuera. En lo que a David Bowie respecta The Jean Genie ha dejado grandes dificultades, porque las dos que os ofrecemos son grandes versiones. Apenas unos meses antes de fallecer, Scott Weiland se juntó con sus Wildabouts y acercó el tema al blues aún más si cabe en este acústico. Una opción más desgarrada y áspera es la que hicieron los Dandy Warhols, a los que casi cuesta reconocer.

Parálisis Permanente, Heroes
Parálisis Permanente han acabado por convertirse en un grupo de culto. También fueron el grupo maldito de la Movida Madrileña. Su trayectoria quedó cortada repentinamente tras la muerte en accidente de coche de Eduardo Benavente, líder creativo de la banda. En ese breve camino a la posteridad dejaron esta castellanizada buena versión del Heroes, que destacamos por encima de otras igualmente buenas como la de los neoyorquinos TV on the Radio. Blondie incluso llegaron a sacar este cover en single. Dos de los grupos más seguidos del Reino Unido en la última década ofrecieron sensaciones opuestas. Por un lado Kasabian supieron llevarla a su terreno en esta breve versión con un cierto toque psicodélico. Oasis en cambio se quedaron a medias, uno siempre espera más de los Gallagher tras haberles escuchado versionar My Generation, Helter Skelter o I am the Walrus. Aquí pincharon.

The Hormones, John, I’m Only Dancing
Vuelta de tuerca con esta enérgica versión de The Hormones, una pequeña banda de Austin, Texas, que dejaron este sudoroso despliegue para el recuerdo. La canción que una vez ideó Bowie en plena vorágine glam queda aquí convertida en un potente y cuidado punk que honra a la perfección tanto a la original como al género. En el otro extremo nos queda el boogie rock de Deltas. Si The Hormones nos pide saltar y meternos en un pogo, los Deltas nos levantan de la silla para bailar. El riff de guitarra recuerda al Crazy Little Thing Called Love de Queen. La experiencia lisérgica que realiza Candice Gordon bien podía haber encabezado esta canción. Excelente.

Seu Jorge, Changes
De todas las buenas versiones de Bowie que hace el brasileño Seu Jorge en la película The Life Aquatic, escogemos la que hace de Changes. El lado íntimo que le da al tema y su voz casan a la perfección con una de las canciones más conocidas del genio británico. Llama la atención esta simpática versión a capella del grupo The Clef Hangers de la Illinois State University, una diferente manera de llegar a David Bowie. Ojipláticos os dejarán los treinta segundos que Lindsay Lohan canta (a partir del 1’50) en una de sus películas pre-drogas. Quien le animó a hacer aquello era alguien cuanto menos valiente. Cuidado con los oídos.


The Boys Next Door, China Girl
Nick Cave versionando a Bowie antes de ser Nick Cave. Si con The Birthday Party, grupo que precedería a The Bad Seeds, ya entró de pleno en el post-punk, con The Boys Next Door empezó todo de la mano del punk, aunque ya se empieza a ver el salto que acabaría dando la banda. Ruido, suciedad, juventud y energía, todo ello va unido de la mano en esta versión. Los británicos James supieron llevarse el tema a su terreno, resultando un ejercicio cargado de oficio y calidad.

10.000 Maniacs, Starman
El acercamiento al reggae de los americanos 10.000 Maniacs con Starman gusta. El sonido y ritmo agradable que sigue la versión deja la dulce sensación de querer más. Buena idea para atacar una de las señas de Bowie. Vuelve a aparecer el carioca Seu Jorge, que se convierte así en el artista de cabecera en lo que a versiones del Duque Blanco se refiere. Aquí le da una energía extra al tema. La potente versión de los simpáticos fineses Leningrad Cowboys lleva al artista británico al rock duro. En una vuelta de tuerca radical tenemos esta extraña versión italo-disco o la inclasificable parodia de Bob Downe.

Ronnie Hilton, The Laughing Gnome
Ok, The Laughing Gnome no es precisamente uno de los clásicos de David Bowie, pero el proceso de documentación te lleva a sitios insospechados y resulta divertido escuchar este par de versiones. En primer lugar la de Ronnie Hilton. Si Bowie realizó un novelty song interesante, Hilton lo lleva al siguiente nivel, dándole aún más presencia a ese gnomo que acompaña y con el que habla durante toda la canción. El género de comedia tenía estas cosas. En segundo lugar tenemos a la francesa Caroline, que en su idioma natal nos hace un ejercicio más fiel con respecto a la original, dándole un punto de dulzura personal.

Camille O’Sullivan, Rock and Roll Suicide
Retomamos el camino en lo que a clásicos de David Bowie se refiere con esta desgarradora versión que hace la irlandesa Camille O’Sullivan. Inicia el tema casi en soledad, con un piano que acompaña unos susurros que nos dejan entrever el derroche que va a realizar la cantante. Cuatro minutos que piden eternidad, cuatro minutos en los que nos unimos a O’Sullivan de la mano. Hazel O’Connor se hace valer de su peculiar voz en este íntimo acercamiento. En este homenaje no podía faltar la presencia del Thin Brown Duke, mejor conocido como El Vez. Aquí une el Rock and Roll Suicide de Bowie con el If I Can Dream de Elvis Presley. El espectáculo que ofrece en este directo en una televisión pública de un pequeño área del estado de Washington, cambios de ropa incluidos, es impactante. A su manera.

James Brown, Fame / Hot I Need To Be Loved Loved Loved
Vale, no es una versión. Es un plagio o robo, depende de quien cuente la historia. Pero precisamente por esa historia resulta interesante. Además escuchando el Hot I Need To Be Loved Loved Loved de James Brown uno aprecia aún más la capacidad de Bowie de bailar entre estilos, haciendo siempre canciones de calidad. El salto al funky de David Bowie con Fame y algun movimiento anterior hizo que Brown pensase que el británico le estaba copiando, por lo que apenas unos meses después de que Bowie lanzase el single de Fame, el Padrino del Soul sacó al mercado esta canción en la que no hay duda de que se apropia del riff. El británico no le denunció por plagio y le pidió a su guitarra y co-creador del tema junto a John Lennon, Carlos Alomar -quien a finales de los sesenta estuvo en la banda de Brown-, que tampoco lo hiciera… excepto si se convertía en un éxito. No lo hizo y la historia quedó ahí. En lo que a versiones propiamente dichas se refieren destacamos dos. Por un lado la de la banda funk metal Infectious Grooves y por otro la de Eurythmics.

Rickie Lee Jones, Rebel Rebel
La artista norteamericana Rickie Lee Jones no se aleja en exceso de la original, pero le da al tema un toque sexual -o sensual- bastante interesante. Otros que se mantienen excesivamente fieles a la original de Bowie son Lenny Kravitz y el amigo Iggy Pop. En esta actuación no ofrecen nada nuevo, más allá de un mal gusto a la hora de vestirse bastante obvio. Una nueva e interesante versión punk de David Bowie la dan el trío femenino Slant 6, quienes incluso le dan un pequeño cambio a la letra. En el lado de rarezas y desaciertos encontramos a International Chrysis. La artista transgénero amiga de Dalí acierta con su nombre pero no a la hora de llevar a cabo este cover de Rebel Rebel. Por momentos su voz recuerda a la de Klaus Nomi. La que cuesta entender es este atropello eurodance de los italianos Double You.

Echo and The Bunnymen, The Prettiest Star
Cuesta ver fallar a la banda de Ian McCulloch. Los de Liverpool hacen aquí una bella y sutil versión, en donde uno ve claramente el aprecio que le ponen a la hora de ejecutar a David Bowie. A McCulloch ni siquiera le hace falta levantarse de la silla para rendirle un fantástico homenaje al genio británico.


Nirvana, The Man Who Sold The World
No podía faltar en este repaso el clásico que hizo Nirvana y que se apropio como suyo en 1993. Kurt Cobain y compañía se comieron el escenario del MTV Unplugged con este tema. El propio David Bowie reconoció la calidad de la canción que el grupo grunge había realizado -calificándola de sincera-, y admitió que le hubiera gustado no ya trabajar con Cobain, sino simplemente poder hablar con él. Al británico llegó a ocurrirle que los jóvenes le echasen en cara que tocase una canción de Nirvana.