Si te gusta leer biografías rockeras, debes leer la biografía de Tom Petty. Si te gusta Tom Petty, debes leer su biografía. Y aún si no te gusta ni leer biografías rockeras ni Tom Petty debes leer su biografía. Warren Zanes elabora un excelente ejercicio biográfico sumergiéndonos de lleno en la vida de la leyenda americana. Este libro consigue ir más allá de una biografía al uso, te absorbe, por momentos consigue meterte en la escena, y todo ello sin pretenderlo.

Y todo ello sin apelar a las manidas historias de sexo, drogas y fiesta. Porque sí amigos, es posible hacer una biografía de un músico de éxito sin el mantra de ‘sexo, drogas y rock and roll‘ escrito en cada capítulo, en cada página. Zanes lo consigue centrándose en ofrecernos una biografía de Tom Petty íntima, cercana al protagonista, tanto como puede. Tanto que por momentos parece ser el propio Petty el que toma la pluma, incluso en pasajes en los que otros hablan de él.

Siendo el autor un fan del artista estadounidense, este no es un libro en el que solo se vayan a leer sus bondades. Warren Zanes se lanza al barro, admitiendo en pleno relato incluso sus reservas a escribir o no lo que finalmente cuenta. Como la desconocida historia sobre la adicción de Tom Petty a la heroína en los años noventa. Petty era un personaje, en cuando a adicciones, bastante blanco, limpio, y de repente nos encontramos con esto en nuestras narices. Pero no solo eso, nos describe de manera sutil y bella, pero sobretodo breve, la pelea del artista por separarse de las drogas.

En la narración Zanes elude el uso de fechas, intentando reconstruir la vida de Tom Petty en base a su trayectoria musical. Consigue de esta manera meterte de lleno en el relato, en la mente y la idiosincrasia de Petty, aunque los menos duchos en la discografía o biografía de Tom Petty puedan sentirse en algunos instantes del libro un tanto perdidos, cronológicamente hablando. Claro que eso no le resta ni un solo ápice de calidad .

Resulta apasionante leer las dificultades que tuvo Tom Petty en sus inicios, pasar de la grabación de un disco a otra, el proceso de creación de cada álbum o canción, hasta los problemas en el seno de los Heartbreakers, esa excelente banda que lideraba Petty. Si algo nos queda claro a lo largo del libro es que Petty valoraba dos cosas por encima de cualquier otra. El formar parte de una banda era algo capital para él. Podía ser el líder, el compositor, el que tomase las decisiones, pero a la hora de la verdad, especialmente en la carretera, Petty necesitaba formar parte de una banda, ver las caras habituales, año tras año.

Pero especialmente importante para él era la creación de música, que jugaba un papel más importante incluso que su propia familia. No era una cuestión solo de hacer un disco, una gira, sacar dinero y volver a casa. No. Esto no era un simple negocio con una máquina puesta para hacer billetes. Tom Petty fue un romántico del rock and roll. Para él el proceso de creación de un disco, de una canción, era quizá lo más bello de todo. Hizo canciones sin cesar a lo largo de su vida. Eso era lo que le movía.

Biografia de tom petty

No todo podía ser bueno en esta crítica. Warren Zanes peca quizá de alargarse en exceso en los primeros años de Petty, cuando era un niño, un adolescente que solo quería pasar el tiempo con su guitarra o bajo. Nos deja con la sensación de que le resta páginas a otras partes que podían haber tenido más miga, como por ejemplo la etapa de los Traveling Wilburys. Claro que sin esa parte inicial del relato nos costaría entender al hombre que después no sabría afrontar según qué problemas.

En definitiva: lee la biografía de Tom Petty. No te arrepentirás. Y prometo que no me han pagado por escribir tan buenas palabras. Sencillamente Tom Petty -y Warren Zanes- me han cautivado.