La discografía de Arctic Monkeys es una de las más interesantes que encontramos entre las principales bandas rock de la actualidad. Variada, ecléctica, además cumple sobradamente en cuanto a cualidad y con lo que son como grupo: una de las más grandes bandas de rock que ha dado el Reino Unido en los últimos 20 o 30 años.

Whatever people say I am, that’s what I am not (2006)

Arctic Monkeys Album

Año 2006: Arctic Monkeys, unos imberbes chavales de 20 años, pegaban una patada a la puerta y se comían con patatas a toda la escena que vino tras la estela de The Strokes. Especialmente a todos aquellos grupos británicos que revitalizaron la escena tras el britpop: The Libertines, Bloc Party, Franz Ferdinand, o grupos menores como The Fratellis, Razorlight que aún echan de menos las bondades de la NME.

En su primer álbum hablaban de lo que sabían y/o había visto. O lo que es lo mismo, de su Sheffield natal, de salir de fiesta por la noche, los personajes que encumbraban los focos nocturnos… las típicas aventuras del inglés post-adolescente. ¿Alcohol? Sí, por favor. Este disco parecía estar hecho, precisamente, para escuchar en el pub con los amigos, quitarte la camiseta y cantar sin parar.

I bet you look good on the Dancefloor

 

Primer single del grupo. Con él directos al estrellato y a ser considerados la nueva gran próxima banda. Por una vez acertaron, en una época en la que NME parecía el Marca con los fichajes del Real Madrid. Alex Turner canta a ese amor fugaz que puede ocurrir en un pub o, por qué no, en la pista de baile. El punto justo de cinismo y buenas referencias -Duran Duran, Romeo y Julieta-.

DANCING SHOES

 

Siguiendo la estela de la anterior, y de tantas otras del disco, ‘Dancing Shoes’ habla de las ansias de ligar que tienen los post-adolescentes. Sales de fiesta, preparado para pasarlo bien y bailar, y lo único que haces es mirar de lado a lado a ver si encuentras a la persona ideal. A Turner debía hacerle gracia, por la ironía que le pone al tema. Era un crío pero algo había en esa cabecita.

Favourite Worst Nightmare (2007)

Arctic Monkeys Favourite Worst Nightmare

Tras vender casi dos millones de discos en el Reino Unido y medio millón en Estados Unidos, el grupo no quiso retrasar demasiado la creación y lanzamiento de su segundo LP, seguramente apretados por su discográfica, en unos tiempos de cambio en la industria en los que un pelotazo rockero como este valía oro -y había que exprimirlo, por tanto-. El segundo disco debía demostrar que eran algo más que un producto del momento, y vaya si lo hizo.

En Favourite Worst Nightmare Arctic Monkeys arrancan con unas canciones que siguen la estela de su espídico primer álbum, para encarar la segunda parte del disco con aires renovados. Alex Turner muestra signos de tener un modesto crooner dentro, mostrando así la banda un registro diferente, sí, pero que nos señala las ganas de evolucionar y crecer. Y especialmente vemos que hay calidad. Estos tipos merecían la pena.

505

La canción que cierra el segundo disco de Arctic Monkeys es una bella canción de amor. Una joya, y esto dice mucho del grupo teniendo en cuenta que según la propia banda, la primera que escribían como tal. De cantar en la intimidad, casi en soledad, a terminar gritando en una gran interpretación del cantante. El propio Alex Turner ha señalado que habla de una de sus ex, pero que todo el mundo se tranquilice: por fechas no puede ser Alexa Chung.

Do Me a Favour

La muestra de que la composición de Alex Turner maduraba a pasos agigantados. De escribir sobre la noche de Sheffield, a hacerlo sobre cuestiones íntimas. Aquí se abre, con líneas magníficas y una canción que poco a poco va creciendo hasta el climax final.

Humbug (2009)

Arctic Monkeys Humbug

Primer disco para el que hay dos años de diferencia con el anterior. Entre medias una gira que les había llevado ya a tocar por medio mundo, entre otros sitios el Festival Internacional de Benicàssim 2008. En este álbum le dan otra vuelta de tuerca a su música, explorando nuevos sonidos que después explotarían más a fondo en AM. Entre las novedades la introducción de teclados en casi todas las canciones del disco.

La presencia de Josh Homme como productor les llevó a sonidos más comunes para el líder de Queens of the Stone Age. El stoner rock y el desert rock que disparan dan buena cuenta de que Arctic Monkeys no querían limitarse a repetir la misma fórmula una y otra vez. Con Humbug lograrían su décimo disco de platino. Con 23-24 años. Parecía que sus cambios gustaban entre su público.

Cornerstone

Quizá la canción más diferente de todo el disco, y la que precede, en cierta manera, al Suck it and See que lanzarían después. Segundo single, con un toque popero que se cuela en los oídos con facilidad, y una guitarra que se mueve psicodélicamente por el tema con suavidad. Y una letra interesante a dos voces, en una historia de sí pero no.

Dance Little Liar

Turner arranca el tema susurrándonos al oído una oscura historia, y un tanto dura. Aquí sí apreciamos esos sonidos más oscuros, menos alegres, que son los que marcan el camino y destino de Humbug. Dieron un salto arriesgado, les salió bien, y serían capaces de perfeccionarlo en discos posteriores. Valientes.

Suck It And See (2011)

Arctic Monkeys Suck it and See

Los propios miembros de la banda admitían que en este disco sus intenciones pasaban por hacer un producto más directo, incluso “popppy” y “vintage”. Aquí decidieron no sobrecargar su sonido y apostaron por grabar el disco en tomas en directo. Para este cuarto álbum, nadie dudaba de la capacidad de Arctic Monkeys para entregar un buen álbum, se movieran por el espectro del rock que se movieran. Y decidieron tirar por sonidos algo más psicodélicos, sin pasarse, que no son Tame Impala.

En cuanto a la producción volvieron bajo el manto de James Ford, con quien ya habían hecho Favourite Worst Nightmare y con quien parecen sentirse cómodos, tal es así que repetirían en su siguiente disco -y Alex Turner contaría con él en la aventura de The Last Shadow Puppets-. ¿Que si Suck it and See fue platino? Sí. No entendemos la pregunta.

Don’t Sit Down ‘Cause I’ve Moved Your Chair

Si uno escucha el tema y se fija especialmente en la letra, bien podría apuntar que Alex Turner pareciera estar cansándose de escribir canciones. ¿Por qué digo esto? Tres estrofas y un estribillo que se limita a repetir “Oh Yeah Yeah Yeah” tienen la culpa. Pero aún así la canción llama la atención. Por su sencillez y por el pegadizo riff de guitarra.

All My Own Stunts

Un inicio que nos recuerda a Interpol. Enganchados desde ahí, la voz de Alex Turner nos va absorbiendo en una historia sobre pasar tiempo aburrido, solo, lejos de quien quiere. Y sí, ahora parece que sí que habla sobre Alexa Chung. Y es que Turner se pasaba el tiempo en New York viendo westerns, aburrido, esperando a su por entonces pareja.

AM (2013)

Arctic Monkeys AM

Quinto disco del grupo en siete años, el que significaría el último antes del parón de cinco años que precede a Tranquility Base Hotel & Casino. Y la verdad es que dejaron el pabellón bien alto. Volverían a superar el millón de copias en el Reino Unido, por primera vez desde Whatever People Say…, y además también pasarían del millón de ventas en Estados Unidos. Y esto, para un grupo de rock europeo, son palabras más que mayores. Oasis, por nombrar uno, se pegó tal golpe en el mercado americano que decidieron no volverlo a intentar.

AM, cuyo nombre surge como ‘copia’ de un recopilatorio de la Velvet Underground, baila entre muy diversos géneros, desde el ya toque psicodélico característico de sus últimos discos, hasta el desert rock o el blues rock. Pero donde destaca, por su novedad en la discografía de Arctic Monkeys, es en la exploración del hip-hop, el R&B, o el soul.

R U Mine?

Voy a tomarme una licencia para describir este tema sin miramientos: esto es un pepino de canción. Seis singles tuvo AM y no pudieron arrancar la promoción con uno mejor. Un stoner que se clava muy dentro, que engancha desde la intro de batería que lanza el tema.

Why’d You Only Call Me When You’re High?

Esto se sale de la norma de lo que hemos escuchado hasta ahora, pero define bien lo que es AM. Aquí Arctic Monkeys despliegan R&B, funk y todo ello con aroma que no se aleja del rock. Además, Alex Turner habla de las booty call. ¿Quién no ha hecho esa desesperada llamada -o mensaje- a las 3-4 de la mañana buscando un poco de cariño y sexo? Aquí vuestra canción.

Tranquility Base Hotel & Casino (2018)

Arctic Monkeys Discografía

El sexto y de momento último álbum de la discografía de Arctic Monkeys supone un cambio radical con el sonido habitual al que nos tienen acostumbrados. Sí, es cierto que los ingleses han ido variando y modulando su propuesta en función de lo que les apetecía en cada momento. Sí, es cierto que Arctic Monkeys es una banda bastante ecléctica. Sin embargo este ‘Tranquility Base Hotel & Casino’ supone un bofetón en toda la cara que casi reniega de todo lo que habían hecho hasta el momento.

Pensando en un principio como disco en solitario de Alex Turner, cuando este mostró a la banda las ideas que tenía el resto decidió subirse a bordo sin dudarlo. El resultado es una amalgama de canciones donde Turner juega a ser crooner con mayor o menor acierto. Ramalazos soul, jazz, space pop, Arctic Monkeys arriesgan y salen vencedores con su innovadora propuesta. Su fanbase y la crítica no parecieron estar muy de acuerdo en su momento y vilipendiaron un álbum que a nosotros nos gustó.

Tranquility Base Hotel & Casino

Pareciera que Alex Turner quiere acercarse a Radiohead y no le queda mal -sin tampoco hacer una aproximación exagerada-. La voz de Turner nos genera desasosiego y esperanza al mismo tiempo, en este título que nos recuerda al espacio, al lugar, en el que el Apollo XI puso pie en la luna para que después Neil Armstrong hiciera historia. Música espacial en clave Arctic Monkeys.

Four Out Of Five

Glam al más puro estilo David Bowie, el estribillo más reconocible del disco y una letra crítica con el bombardeo de información que recibimos y la constante necesidad de puntuar, valorar y enjuiciar cuantitativa y cualitativamente todo lo que tenemos o pasa ante nosotros. Sin duda esta ‘Four Out Of Five’ es el himno de ‘Tranquility Base Hotel & Casino’.