Se cumplen cincuenta años del Verano del Amor de 1967 y estamos nostálgicos. Los finales de los sesenta marcaron un punto en la historia. La generación joven del momento creyó de verdad que podía cambiar el mundo. Nació el hippismo y el flower power. Con el LSD alrededor, la música fue el catalizador del movimiento y bajo las canciones de aquellos años se soñó con un mundo mejor. Ese sueño duró poco, pero las canciones se quedaron para siempre, como recuerdo de un tiempo idealista que nunca volvió. Y aquí, con nosotros, tenemos las quince canciones que movieron los corazones de una generación en 1967.

Light My Fire, The Doors

El mundo conoció a The Doors en los primeros días de 1967. En Año Nuevo lanzaban su primer single, Break On Through, y el 4 de enero sacaban su primer álbum. Un disco grabado el verano anterior y que recogía la esencia y energía de los directos del grupo californiano. Éxito inmediato y aclamado por la crítica, fue una de las principales referencias en el desarrollo de la incipiente psicodelia. Unos meses después, en mayo, lanzarían este enérgico y lisérgico Light My Fire como single. Un himno para aquella generación. En septiembre, con la fama del grupo creciendo, Ed Sullivan los llevó al show con la promesa de no cantar la línea ‘girl we couldn’t get much higher’. El resto, enfado de Sullivan incluído, es historia.

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Down on Me, Big Brother and the Holding Company

Janis Joplin era un volcán a punto de estallar como ya decíamos aquí. Tras su éxito con la Big Brother and the Holding Company en el Festival de Monterey necesitaban publicar un single rápido y lo encontraron en esta canción protesta que casaba muy bien con los ideales del movimiento hippie. Psicodelia en estado puro y una Janis descomunal, un derroche de presencia en los apenas dos minutos que dura la canción. Publicada además en pleno verano de 1967.

See Emily Play, Pink Floyd

Un desorden bipolar y una esquizofrenia despertada por los exagerados viajes de LSD marcaron la vida de Syd Barrett. El genio loco de Pink Floyd. Pero antes de irse mentalmente para siempre dejó un disco lleno de magia. Una de las obras cumbres de la psicodelia. Y ahí entra este See Emily Play, lanzado el 16 de junio. Ahora imagina escucharla en San Francisco, en verano de 1967, bajo el sol de un atardecer. Mejor imposible. Enmarcada dentro de The Piper at Gates of Dawn, una de las obras magnas de la psicodelia

Ain’t no Mountain High Enough, Marvin Gaye & Tammi Terrell

No todo iba a ser psicodelia. La Motown seguía produciendo grandes canciones a buen ritmo y una clara muestra la tenemos en este clásico. Lanzado el single el 20 de abril, Ain’t no Mountain High Enough se convirtió pronto en uno de los mayores éxitos de la historia de la Motown. Donde no estuvieron muy acertados fue en el vídeo. La nula química entre Marvin Gaye y Tammi Terrell es notoria. Él directamente ni se molesta en mirar a su compañera.

Purple Haze, The Jimi Hendrix Experience

Uno de los que vivió un año clave en 1967 fue Jimi Hendrix. Aunque en Estados Unidos sería largamente reconocido solo tras el Festival de Monterey, en el Reino Unido su manera única de tocar la guitarra ya hacía las delicias. En ese ‘exilio’ lanzó el 17 de marzo este Purple Haze, segundo single tras el inicial Hey Joe. ¿Se ha nombrado ya la palabra psicodelia? Aquí está la manera de entender el rock psicodélico de The Jimi Hendrix Experience. Potente y contundente y abrazada a ese excelente guitarra.

Itchycoo Park, The Small Faces

El 4 de agosto, en pleno Verano del Amor, The Small Faces lanzó el que fue uno de los grandes éxitos de su carrera y canciones más reconocidas. 1967 fue un año productivo para el grupo británico, que además sacó otros singles como Here Come The Nice o Tin Soldier. La estética del grupo, así como un fiel público mod, no parecían casar con el movimiento que surgía al otro lado del charco, pero la calidad de los Small Faces no entendía de encasillamientos. Una psicodelia más popera, o pop-rockera, que entra suave y nos lleva a un pequeño viaje por un parque de Londres.

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Waterloo Sunset, The Kinks

Sin moverse de Londres, The Kinks lanzaba en el verano del amor de 1967 una de sus más grandes canciones. Quizá su mejor tema. Una obra maestra. Sin embargo una de las mejores canciones del año no fue muy conocida en el centro neurálgico. Estados Unidos no parecía querer saber nada del grupo londinense por antonomasia. Su actitud en ocasiones algo ‘hooliganesca’ no gustó en USA, que les vetó la entrada desde 1965 a 1969. Y en San Francisco se quedaron sin conocer esta bella historia de amor viendo el atardecer en Waterloo.

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White Rabbit, Jefferson Airplane

Vuelta a San Francisco y vuelta a la psicodelia. Y además con uno de los grandes clásicos del género. Jefferson Airplane lanzó el single en el inicio del verano, el 24 de junio. Las sutiles referencias a las drogas salvaron la censura de la radio y la canción fue una de las banderas de la generación del momento. La actuación que acompaña era una excelente muestra de psicodelia. Los ojos de Grace Slick parecen de otro planeta. Enigmáticos, penetrantes. La propia Slick aseguraba que White Rabbit no iba sobre drogas, si no sobre la curiosidad de cada uno y las ganas de descubrir nuevas experiencias.

Happy Together, The Turtles

No fue una de las mejores canciones del verano del amor de 1967. Pero sí una de las que más éxito tuvo. Desbancó a Penny Lane del número uno en Estados Unidos, y se quedó ahí durante tres semanas. Sigue siendo reconocida y empleada en numerosas películas, series y anuncios. Su mensaje es sencillo y claro. Y por eso era difícil dejarla de lado. Hablar de felicidad y amor en el verano del 67 y no incluirla en esta lista era un sacrilegio.

Respect, Aretha Franklin

Aunque ya la había grabado Otis Redding dos años antes, Aretha Franklin fue la encargada de convertir Respect en un clásico eterno. Una de las mejores canciones RnB, fue un himno para el movimiento feminista, magnífica para ser una de las canciones que represente el verano del amor de 1967. Y es que si Reding se convertía en un hombre casi desesperado por la mujer que desea, Aretha era aquí la mujer más fuerte del mundo y lo demostraba con su voz. Un canto a la fortaleza de todas las mujeres. Y con esta canción se convirtió en una estrella internacional.

Heroes and Villains, The Beach Boys

Brian Wilson venía de producir su obra maestra, Pet Sounds, con la ayuda de los excelentes músicos de The Wrecking Crew. Su pelea con The Beatles estaba en el punto álgido. El siguiente movimiento sería clave para dilucidar al ganador. The Beach Boys y Wilson lo intentaron con Smile, aquel proyecto que fue imposible. De aquellas sesiones salió esta Heroes and Villains, incluida en Smiley Smile, el disco que acabarían lanzando para salvar el año. Este tema es una muestra más de la belleza que era capaz de producir la mente de Brian Wilson.

Heroin, The Velvet Underground

¿Hablamos de drogas y viajes lisérgicos? 1967 fue el año en el que The Velvet Underground lanzó su primer disco. El icónico The Velvet Underground & Nico. En Heroin no hay psicodelia como tal. Hay algo nuevo. Algo que está naciendo y que sería influencia de tantos. En Nueva York, lejos del movimiento hippie, The Velvet Underground iban a otro ritmo y en otra dirección. Aunque la droga del momento era el LSD, la heroína ya estaba presente. Esta canción nos ‘imita’ un chute, con ese crescendo en el ritmo que acaba en un extásis musical.

Alone Again Or, Love

Aunque salió como single ya en 1968, la canción estaba incluida en el disco Forever Changes de Love publicado en noviembre de 1967. El verano del amor y sus canciones habían quedado atrás y aunque aún no lo sabían, el mundo con el que habían soñado durante aquel verano quedaría convertido en una utopía en apenas tres años. Y también sin saberlo Love compuso un tema que parecía hecho a medida para esa sensación. Alone Again Or juega con la dualidad del alegre ritmo de la canción, y una letra triste, solitaria.

I Can See For Miles, The Who

Vuelta a Inglaterra y vuelta a Londres. The Who ya estaban dejando atrás su etiqueta de grupo mod y en 1967 publicaron The Who Sell Out, un disco conceptual que empezaba a mostrar las ambiciones de la banda. El único single de aquel lanzamiento fue este I Can See For Miles, una canción que hoy sigue siendo capital en las muestras del grupo. Un sonido bastante potente, con un Keith Moon espectacular en la batería. Para su desgracia, no le era fácil realizarla en los directos.

All You Need Is Love, The Beatles

Si hay entre todas las canciones debe haber una canción que defina perfectamente el Verano del Amor de 1967 es All You Need Is Love. The Beatles, que venían de un 1966 en el que grabaron uno de sus mejores discos, captaron el mensaje y los sueños utópicos del momento sin necesidad de convivir con el movimiento. Para rematarlo, se unieron con otros músicos para convertirla en la primera canción transmitida globalmente. La situación era ideal. Para su desgracia y las de otros tantos, el mensaje de aquel verano se quedaría en el cajón.