Este abril de 2021 tiene lugar una atípica Ceremonia de Entrega de los Premios de la Academia de Hollywood y, por ello, en #RevanchaAMuerteEnOKCorral repasamos los western que han alcanzado la gloria en forma de Oscars o, cuanto menos, han conseguido estar en la prestigiosa lista de nominadas en sus respectivos años, algo a lo que se ha quedado a las puertas en esta ocasión ‘Noticias del gran mundo‘.

No hay un género más hollywoodiense y más made in USA que el western y, al mismo tiempo, estamos ante uno de los géneros más marginados por la Academia a lo largo de su historia. Únicamente el terror, la fantasía y el cine de acción han estado menos presentes a lo largo de las 90 ediciones de los prestigiosos premios. Y eso resulta algo impensable si tenemos en cuenta que a las primeras de cambio, en una de sus primeras ediciones, ‘Cimarrón‘ (1931) se alzó con tres estatuillas incluyendo Mejor Película.

La película muestra el Lejano Oeste en su primera parte, pero acaba siendo un drama ambientado en las dos primeras décadas del Siglo XX. Ese híbrido entre el cine aventurero del western y el drama le hizo merecedora de un premio que, curiosamente, no catapultaría a un género que podría haber llegado al ostracismo si no hubiera llegado un tal John Ford con ‘La diligencia‘ que en la gala de 1940 -películas de 1939- logró 8 nominaciones, consiguiendo dos de las mismas, una de ellas para su Actor Secundario: Thomas Mitchell. El western se hacía mayor.

El western, irrelevante en los Oscars

Sin embargo, ‘La diligencia’ se topó con uno de los eventos más míticos del séptimo arte. Como un huracán, ‘Lo que el viento se llevó’ fue la gran ganadora de esa noche y el western tuvo que seguir esperando largas décadas hasta lograr su segundo título consagrado con la gloria de los Oscars. No llegaría hasta los años 90 cuando Kevin Costner se jugó el físico ‘Bailando con lobos‘. Siete estatuillas incluyendo Film y Dirección en la gala de 1991. Todo un acierto que pudo suponer un resurgir del género, auspiciado, mucho más, cuando apenas dos años después (1993) Clint Eastwood hacía lo propio -el doblete Film-Director- para sumar un total de cuatro premios con ‘Sin Perdón‘.

Estamos ante dos títulos míticos de un género que parecía abandonado a su suerte desde la década de los 70 y, entrando en los noventa, conseguía lo que durante décadas les fue esquivo. Hablamos de que en la era dorada del género títulos como ‘Centauros del Desierto‘, ‘El hombre que mató a Liberty Valance‘ o cualquier western de Howard Hawks (‘Rio Rojo’, ‘Rio Bravo‘, ‘El dorado’…) o Sam Peckinpah fue, directamente, desechado, lanzado al estercolero por parte de la Academia. Digámoslo bien alto, IMPERDONABLE, parafraseando al título con el que Clint Eastwood les dio en los morros.

Centauros del desierto John Ford

¿Y qué pasó en esos años? Pues que el western gozó de muy buena salud, sobretodo en la década de los 50, la era dorada de Hollywood y del género coincidieron en el tiempo. En todo ese tiempo, se cuentan con poco más que los dedos de una mano los títulos que lograron alcanzar siquiera la nominación a la Mejor Película. A la mencionada de ‘La diligencia’ toca sumar ‘Incidente en Ox-Bow‘ (William A. Wellman) como única representante en los años 40, mientras que en los 50 fueron ‘Solo ante el peligro’ de Zinnemann -con hasta siete nominaciones, obtuvo cuatro premios- y ‘Raíces profundas‘ de George Stevens -6 nominaciones, 1 Oscar- las dos escogidas.

Si aceptamos ‘El Álamo‘ como western, la ópera prima de John Wayne que logró siete nominaciones -ganó Mejor Sonido-, nos topamos con tres películas nominadas a lo largo de la década de los 60, una más que en la anterior. Al asedio a degüello de las tropas de Santa Ana al fuerte defendido por valientes texanos, toca sumar ‘La conquista del Oeste‘, un western dirigido a cuatro manos, si bien más de la mitad la firma Henry Hathaway y uno de los grandes hitos del western posterior al crepuscular y con el género decayendo: ‘Dos hombres y un destino‘, que fue, con sus ocho nominaciones y cuatro premios, algo así como el canto del cisne del género hasta su tímida resurrección a principios de los noventa.

El olvido reciente

Bien he dicho tímida, porque tras dos décadas sin un western nominado a la categoría reina de los Oscars, llegó ese casi doblete con dos títulos en tres años -entre medio, ‘El silencio de los corderos’ se convertía en el primer título asociado al género de terror galardonado con el premio gordo de la noche- y, tras el mismo, nuevamente la nada más absoluta. No ha sido hasta la los inicios de la pasada década cuando de la mano de los hermanos Coen y de Quentin Tarantino -ya véis que no son unos cualquiera- el género volvió a la palestra con ‘Valor de ley‘ Y ‘Django desencadenado‘. La primera de ellas tiene el récord de nominaciones para el género, con hasta diez nominaciones -siendo remake de un notable western que obtuvo únicamente dos menciones-, mientras que la de Tarantino logró un meritorio premio al Mejor Guion y al Actor Secundario.

Así pues, y decidiendo no aceptar como western -algunos lo harán- a ‘El renacido’ -ganadora de Mejor Dirección y nominada a Película-, un total de 12 títulos del Oeste han logrado ser nominadas a Mejor Película, una cifra realmente paupérrima observando el nivel de no pocos títulos del género. En cuanto a las actuaciones estamos en un situación similar. En un género predominado por hombres, ninguna mujer ha logrado el premio, mientras que el de Mejor Actor solo lo han conseguido Gary Cooper (‘Solo ante el peligro’), John Wayne -‘Valor de ley’, premio asociado  por su carrera- y la sorprendente victoria de Lee Marvin por su doble papel en una comedieta del Oeste, ‘La ingenua explosiva’.

Sin duda, un género ninguneado en su época de esplendor y que, en los últimos años sí ha sido mejor recibido por la Academia. Por desgracia, no es un género popular y no predominan los westerns puros en el Siglo XXI. Y digo puros porque títulos premiados o nominados como ‘No es país para viejos’ o ‘Comanchería’ beben muchísimo del western. Porque, si todo director de Hollywood bebe indirectamente de John Ford, ¿qué hay más de western que seguir las directrices del maestro? Que entre tanto gran western Ford tenga cuatro Oscars y ninguno por una de vaqueros -únicamente nominado por ‘La Diligencia’- es otro gran ejemplo de los sangrantes olvidos de la Academia.