Octubre viene cargado de estrenos importantes e interesantes. Esto, tras un verano un tanto flojo en cuanto a nuevas películas, nos pone el ánimo por las nubes. El problema va a estar en nuestros bolsillos, sí, pero bendito placer. Sin embargo arrancamos el mes con problemas y temores. Venom, uno de las grandes y más esperadas novedades del mes, llega con polémica. ¿Por parte de quién? De su actor y estrella principal Tom Hardy. El británico está bastante enfadado con el montaje final de la película.

En las entrevistas promocionales previas al estreno de Venom Tom Hardy no se cortó un pelo. Cuando le preguntaron por su escena favorita de la película, una pregunta un tanto habitual, decidió sacar la fiera que lleva dentro. Poco menos que aseguró que el film estaba mutilado ya que, según Hardy, se han perdido entre 30 y 40 minutos que eran según él lo mejor del largometraje. Entre estas escenas estarían aquellas de un perfil más oscuro, humor negro, etc. Que Tom Hardy se enfade no parece difícil, pero que señale algo así es preocupante para Sony y su película.

Tom Hardy es una de las personas con más carácter del actual Hollywood, de acuerdo, pero que tu principal estrella se queje de algo así no es buen síntoma de cara al estreno. Tom Hardy ha intentado retractarse de sus palabras, seguramente tras un toque de la productora, pero no sonaba muy convincente. Y detrás de todo parecen estar las ganas de Sony por ofrecer una película para mayores de 13 años. A Hardy le debieron prometer que sería para mayores de 18 años y, por tanto, bastante más dura y violenta. La estrella en contra de la película, algo que no es nuevo en Hollywood, pero que es extraño de ver.

Y para rematar el asunto, los diferentes preestrenos le han dado a Venom más críticas negativas que positivas. Hay quien la pone al nivel de Catwoman. La peor película de la historia para muchos y una que está en nuestro top ten de peores películas de la historia del cine. Palabras mayores ANTES de un estreno. Venom está en problemas y eso, en un mes en el que compite con estrenos como Ha Nacido una Estrella, Christopher Robin, First Man o Bohemian Rhapsody no predice nada bueno.

Tom Hardy

Tom Hardy: un tipo con carácter

Pongamos las cartas sobre la mesa: Tom Hardy no es el arquetipo de estrella de Hollywood. El actor británico se va al lado de los chicos malos. Es de esos a los que parece darle igual lo que piensen de él. Se ríe de si mismo cuando le apetece, como cuando se publicaron antiguas fotos suyas -algunas incluso desnudo-, se llevó a su perro al estreno de Legend, habla de sus adicciones sin tapujos y, como vemos con Venom, pasa de convencionalismos al torpedear el estreno de una de sus películas

En 2017 se puso a correr en medio de Londres persiguiendo un ladrón… hasta que consiguió reducirle. Asegura no tener amigos. A los once años esnifó pegamento, a los 13 le daba a los alucinógenos, a los dieciséis al crack y al alcohol… y en 2003 terminó inconsciente cubierto de sangre y vómito en pleno Soho londinense.

Historias, una tras otra, que definen al personaje, pero no a la persona. Y mucho menos al actor. Tom Hardy es, por un lado, una persona con convicciones y principios fuertes. Pedía más papeles para las mujeres mucho antes del #MeToo y no se escondía al apoyar al movimiento LGBTI. Como actor es, sencillamente, uno de los mejores de su generación.

¿No lo ves claro? Repasamos algunos de sus grandes papeles, sin orden ni preferencia: Origen, Mad Max, El Renacido, Peaky Blinders, Dunkerque, Taboo, El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace… Y además tiene buen ojo para descartar papeles. Dijo no a Suicide Squad y oye, no nos preguntamos por qué.