Hace poco os hablábamos de las virtudes de Amazon Prime Video cuando realizábamos la crítica de Good Omens, la hilarante serie de Neil Gaiman. Ahora es turno de alabar el apartado cinematográfico. Si a Netflix le costó dios y ayuda dar en el clavo, en Prime Video encontramos desde ya un film como The Report. Una película interesante, sin ser una maravilla, pero que desde luego mejora aquellos primeros pasos de su rival en el mundo del cine como Bright. Un film que además cuenta con el seguro de vida que es Adam Driver como protagonista. Y el hecho de ser una película que sirve de denuncia al Gobierno de Estados Unidos le da un valor extra.

Dirigida por Scott Z. Burns, que construye aquí su segunda película tras las cámaras, The Report nos ofrece un relato de las intrigas políticas y gubernamentales que se sucedían entre las bambalinas del tablero político estadounidense, alrededor de las torturas realizadas por la CIA a personas detenidas como consecuencia de las guerras que siguieron a los atentados del 11-S. Cómo aquello vivió escondido y bajo la ignorancia de millones de personas, incluidas aquellas mismas que debían dirigir los designios del país norteamericano.

La película divide su desarrollo en dos mitades muy diferenciadas. Por un lado los métodos de la CIA en dichas torturas, así como la manera que emplearon para esconderlas de la opinión pública, aspectos que centran la primera parte de The Report. Y aquí es donde el largometraje sufre más, se tambalea, con un ritmo por momentos cansino. Y eso en un thriller político es algo que termina por acusarse antes o después. El drama que quieren mostrarnos queda incluso deslucido, por una mano tras la cámara que no parece tener muy claro donde quiere poner el ojo del espectador. Y un cierto aire a telefilm que cuesta digerir.

The Report

Es en la segunda parte donde The Report consigue captar toda tu atención. Lo hace con una trama política centrada en Washington -aunque la ciudad la vemos muy poco-. Los motivos son varios. En primer lugar el simple hecho de salir de la indefinición anterior ya le sienta bien. Por otro lado, esta trama resulta mucho más interesante, no había necesidad de mostrar tanto metraje de lo anterior para entender a dónde quiere llegar el film. Y por último dos actores: Adam Driver y Annette Bening. Ellos sostienen la película en sus peores momentos, con algunos secundarios a buen nivel como Corey Stoll, y mucha cara televisiva que da buena muestra de que esto no era una superproducción de Hollywood y el dinero era otro.

Burns, guionista de El últimatum de Bourne y la tan reclamada en tiempos de coronavirus Contagio, mejora en esa segunda mitad donde se pone más canónico. Se limita a seguir el abc del thriller político, mucha escena en despachos, algo de intriga y suspense por aquí et voilà, The Report termina por dejar un buen regusto en el espectador, especialmente si eres un amante de este tipo de historias. A ese no le decepcionará. A otro tipo de espectador quizá sí, con esas dos partes tan diferenciadas que pueden llegar a confundir. Y sino, siempre queda agarrarse al bueno de Adam Driver, que vuelve a ofrecer una excelente actuación, como ya hiciera en Historia de un matrimonio.

The Report no pasará a la historia ni de su género, pero sí es una película interesante. Su temática no deja duda posible en ese respecto. Una buena piedra de toque en lo que a films se refiere para Amazon Prime Video. Desde aquí pueden construir una buena filmografía, sin los tumbos iniciales de Netflix -otro gallo canta hoy, sin duda-. Sin embargo tampoco romperá tu cabeza. Una buena película para una tarde lluviosa de domingo, pero nada más.