1993 fue el gran año de Steven Spielberg. Su carrera como director ya era larga y lo seguiría siendo posteriormente, llegando a nuestros días como uno de los reyes de la taquilla y la crítica en las salas de cine. Sin embargo lo de ese 1993 fue harina de otro costal. En un mismo año Steven Spielberg estrenaba dos de sus películas más importantes: ‘Jurassic Park’ y ‘La lista de Schindler’. Dos excelentes películas, cada una en lo suyo, y cada una exitosa en los lugares que debía. Todo ello a costa de la salud física y mental de un Spielberg que estuvo al borde del colapso.

La taquilla y la crítica se rindieron a Steven Spielberg. ‘Jurassic Park’ se convertiría en la película más taquillera de la historia tras su estreno en junio de aquel año, superando a dos films del propio Spielberg como son ‘ET’ y ‘Tiburón’. El Rey Midas de Hollywood lo es por algo, no sin motivo. Más de mil millones logró la gran película de dinosaurios que tanto, tanto nos gusta. ‘La lista de Schindler’ por su parte conseguiría 322 millones de dólares en las salas, y lo más importante: siete premios Oscar, entre ellos Mejor Película y Mejor Director para Spielberg.

Spielberg y sus dudas con ‘La lista de Schindler’

Ese 1993 comenzaba para Steven Spielberg mucho antes. Su historia con ‘La lista de Schindler’ venía de una década atrás. Leyó el libro, vio una película ahí y quería hacerla a pesar de no sentirse capacitado. Por ello en un primer momento creyó que lo importante era que la película saliera adelante, firmada por el nombre que fuese. Se la ofreció a diferentes nombres entre los que destacan tres. Martin Scorsese la rechazó por no ser judío, al considerar que debía contar con el tacto de alguien que pudiera sentir el Holocausto de una manera más cercana y dura. Roman Polanski no se veía capaz tras haber vivido el Holocausto en primera persona. Billy Wilder mostró una real intención de hacerlo pero no parecía ser el nombre que Spielberg buscaba.

Tantos años de dudas llegaron a principios de los noventa y la definitiva decisión de Steven Spielberg por hacer, ahora sí, ‘La lista de Schindler’. No había marcha atrás y se unió a Universal para poder llevarlo a cabo. Sin embargo esta no era una película sencilla de vender. Una historia sobre el Holocausto convertida en película de tres horas en blanco y negro. Universal encontró una solución que contentaría a todos. En uno de sus cajones tenían una historia para hacer una película con dinosaurios que creían podía ser un pelotazo veraniego. Así que buscaron el quid pro quo: si Spielberg les hacía ‘Parque Jurásico’ ellos pagarían la producción de ‘La lista de Schindler’. El acuerdo fue sencillo. ¿Un taquillazo familiar con acción, aventuras, suspense y toques de comedia? Nadie como Spielberg para hacerlo. Él lo sabía. Sigue teniendo la mano perfecta como demostró en ‘Ready Player One’.

Lo que Steven Spielberg no sabía era que este acuerdo le llevaría hasta el límite de sus fuerzas. Todo comenzó en otoño de 1992, durante un rodaje de Jurassic Park que Spielberg consiguió reducir en doce de los días esperados. Un resultado espectacular, sin embargo y como siempre ocurre en estos caso la película estaba lejos de estar terminada. Quedaba el montaje, quedaban los efectos especiales, quedaba mucho trabajo por delante. Pensando solo en los efectos hay que pensar que tocaba recrear dinosaurios de la nada y de una manera novedosa que resultase en algo impactante, espectacular y terrorífico a la vez. Lo consiguió, vaya si lo consiguió, pero su cabeza estuvo a punto de no contarlo.

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Steven Spielberg rodando ‘La lista de Schindler’… ¡y terminando ‘Jurassic Park’!

La lista de schindler pelicula

Recién terminado el rodaje de ‘Jurassic Park’ Spielberg no frenó el ritmo y se puso a pensar en ‘La lista de Schindler’. Su primer problema parecía obvio y cercano en el tiempo: debía aprovechar el invierno polaco para situar esa atmósfera en la película. No solo ayudaría al resultado final del film, sino que esas duras condiciones también servirían para situar el tono del estado de ánimo del rodaje. Debía estar en enero en Polonia para rodar in situ. Eso implicaba casi empalmar los dos rodajes, apenas pasar por casa para ver a su mujer y familia, no descansar y, desde luego, llevar una vida espartana durante el rodaje de su obra maestra sobre el Holocausto. Su cabeza estaría en un sitio –o dos a la vez- y su corazón en otro.

Steven Spielberg siempre ha señalado que en ese 1993 rodó ‘La lista de Schindler’ desde las entrañas, tirando de su corazón y las emociones que iban surgiendo por la propia dureza de la historia que pretendía contar. Y porque su cabeza estaba en ‘Jurassic Park’. Durante el día Spielberg rodaba La lista de Schindlery a la noche montaba y daba instrucciones sobre los efectos especiales de ‘Jurassic Park’. Dos proyectos tan descomunales y relevantes llevados a cabo a la vez. Esto solo podía ser obra de un genio. Dice mucho del nivel de director que fue, es y será Steven Spielberg. Claro que eso supuso poner su cuerpo al borde del colapso mental y físico. Se reducían las horas de sueño, aumentaba el estrés, la cabeza necesitaba estar en varias partes a la vez sin posibilidad de desconexión ni fallo ante lo que tenía entre manos.

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No quiero imaginar lo que tuvo que ser pasar por el proceso de rodar una película como la obra maestra que es la película de Spielberg sobre el Holocausto. Miembros de ese rodaje han dicho en repetidas ocasiones que fue duro, realmente duro. Siendo el jefe del cotarro, judío, Steven Spielberg en 1993 tuvo que pasar las de caín para poder sacarlo adelante, máxime teniendo en cuenta que era su proyecto soñado, su reto personal, la película que llevaba 10 años intentando hacer. Consiguió una obra maestra, una joya del cine, historia del cine. A secas. Historia. Y todo ello el mismo año y a la vez que rodaba una de sus obras más queridas por todos los cinéfilos, por los disfrutones, por mayores y pequeños, esa que es ‘Jurassic Park’.

Spielberg nos dio en el mismo año dos joyas perennes, dos películas que serían obras cumbres en la filmografía de cualquier otro director. Y sin embargo en la carrera de Steven Spielberg ‘Jurassic Park’, una maravilla, es una joya más a unir a ‘ET’, ‘Tiburón’ o ‘Indiana Jones’. Así como con ‘La lista de Schindler’ encontramos ‘Salvar al soldado Ryan’, u otras como ‘Inteligencia Artificial’ o ‘Atrápame si puedes’. Bendito 1993 de Steven Spielberg, bendita su filmografía y bendito colapso que no llegó.