En una Galaxia muy muy lejana asistimos a un combate entre dos personas, una con un traje amarillo chillón, y otra con un traje negro, parecido al que vestiría Neo en Matrix. El Señor Negro lleva el pelo engominado, y lo interpreta un reconocido actor de los años 70, experto en musicales. Enfrente, su hijo -que aun no lo sabe- en la gran pantalla, interpretado por aquel que hacía de ciego en Ray, lo cual le valió un Oscar. Estamos asistiendo al inicio de Star Wars: Volumen I, film dirigido por Quentin Tarantino.

Después de una frase cumbre, tras un discurso de cinco minutos sobre Ennio Morricone, el personaje interpretado por John Travolta -recordemos, el Señor Negro- le dice a Aldo Skywalker -interpretado magistralmente por Jamie Foxx– que él, en verdad, es su padre. En ese momento suena el tema Miserlou a todo trapo, y comienza, sobre fondo negro con estrellas, a aparecer letras de amarillo  en las cuales se nos narra como comenzó toda esa espiral de violencia y venganza.

Todo comenzó, en aquella Galaxia lejana, con el asesinato de los tíos de Luke, que habían cuidado de él desde pequeñito. Aldo jura vengarse, y encontrará la inestimable ayuda de un hombre encapuchado que responde al nombre de Obi Landa Kenobi, un forastero con espada con acento germánico, interpretado por el doble ganador del Oscar Christoph Waltz -que siguiendo con la racha, lograría aquí su tercero-.

Por el camino salvarán de ser quemados por un banda muy peligrosa de malhechores, a dos robots. Tarantino, nada amante de los efectos digitales, opta por dar esos papeles a Tim Roth y Walton Goggins. Estos contarán que detrás de la muerte de los tíos de Aldo está el mismísimo señor Negro, que a la vez intenta gobernar la Galaxia y tiene prisionera a la Princesa Mia.

Para poder asaltar la fortaleza donde está prisionera Mia, Aldo y Landa necesitarán encontrar una nave. Entran en un bar donde tras otra de las innumerables charlas kilométricas de guión, convencen a un cazarrecompensas: Han ‘La Soga’ Solo, que les cede la nave pero solo la pueden pilotar él y su inseparable amigo/mascota Bad MotherFucker, personaje que únicamente se comunica empleando palabrotas. A Solo lo interpreta un joven Kurt Russell -con un parche en el ojo, en claro homenaje de Tarantino a otro maestro de la ciencia ficción como es John Carpenter. Tras el papel de Badmother -diminutivo cariñoso que se escucha a lo largo del film- está Samuel L. Jackson.

Con toda la pandilla reunida van a liberar a la Princesa Mia –Uma Thurman-. La liberan, no sin perder por el camino al mejor personaje del film: Landa Kenobi. destruyen la Estrella de la Muerte, auténtica arma de destrucción masiva con la que el Señor Negro intenta dominar las galaxias, si bien no es más que un mandado de Walax, auténtico amo de las Tropas Oscuras, interpretado por Ving Rhames, y que intenta corromper a Mia por todos los medios.

El resto de la historia, os la podéis imaginar todos aquellos que hayáis visto las secuelas del film. Landa acabará perdido en unas ciénagas donde recibirá la ayuda del maestro Jedi que enseñó al mismísimo Kenobi: Yoda. Personaje que en esta versión un tanto extraña del film interpreta el sexafortunadamente fallecido David Carradine, y que será el encargado de enseñar a Aldo lo que es la fuerza, además de regalarle una espada samurai y ofrecerle el traje amarillo chillón que utilizaban los antiguos Jedi.

Aldo se despide de Yoda y va a buscar a su archienemigo. Mientras tanto, Han, Mia, Badmother (siempre entre gruñidos) y los robots encuentran cobijo donde un antiguo amigo de Han “la soga” Solo. Otro cazarrecompensas interpretado por Harvey Keitel, cuyo lema de vida que repetirá varias veces a lo largo del film es “no comencemos a chuparnos las pollas todavía”.

Se llega, finalmente, al punto de partida donde arrancó el film. Sí, estábamos en todo momento ante un flashback. Lucha entre el Señor Negro y Aldo por una parte, mientras en otra secuencia se nos muestra como el cazarrecompensas amigo de Solo no es tan amigo y por un puñado de monedas vende a Solo a la Banda de Red Rocks, liderada por Jabba un hombre pasado de kilos que a pesar de recordar al Marlon Brando de Apocalypse Now está interpretado por un Michael Madsen en horas bajas -vamos, como toda su carrera-. Jabba petrificará a Solo, terminando de este modo el “Volumen I” de Star Wars.

Banda Sonora Original

A los largos diálogos, Quentin Tarantino acompaña el film con una gran Banda Sonora.  Refritos de Morricone durante gran parte del film, unida a momentos estelares. No hace falta sino reconocer ese tema que suena cada vez que el Señor Negro irrumpe en pantalla: “Black Knight” de The Blasters, “Little Green Bag” cuando Aldo, Landa, Han Solo y Badmother salen del bar a arrancar la PussyWagon -la nave espacial milenaria-, cuando el personaje interpretado por Michael Madsen baila “Stuck in the Middle With You” de los Stealers Wheel ante la petrificación de Han Solo al final del largometraje.

Cameos

El film tiene tres cameos. El primero y más a la vista es el de Steve Buscemi dentro del bar en el que Aldo y Kenobi reclutan a Solo y Bigmother. En el mismo, Buscemi disfrazado de alienígena -solo con la gomilla- cuenta un chiste al camarero. El propio Quentin Tarantino se suma al film interpretando a un ayudante de Jabba, mientras que Leonardo Di Caprio aparece, con casco y uniforme, ejerciendo de Trooper en un cameo irreconocible y no acreditado.

Secuela

Star Wars Volumen I tendrá una secuela, Star Wars Vol II: Unglorious Basterds, donde se narrará el desenlace de esta gigantesca epopeya. Para la secuela se han sumado los nombres de Brad Pitt como piloto de nave aliado, Lucy Liu en un papel de villana aún por confirmar y Bruce Willis, que hará de humanoide perdido en un bosque donde habitan unos seres diminutos y peludos llamados Yipikayeys a los que él liderará en la lucha contra el Ejército del señor Negro.