Este viernes llega a las pantallas Que Baje Dios y lo Vea, una de esas comedietas españolas hechas para sacar algo de taquilla en estos difíciles tiempos para el cine. El argumento es bien sencillo, unos curas que no tienen ni idea de jugar a fútbol están obligados a jugar un prestigioso torneo futbolístico entre diferentes monasterios y ser los mejores de Europa para poder salvar su convento. Una misión tan difícil como alocada que sirve de excusa para una de esos subgéneros de películas deportivas, o lo que es lo mismo deportistas perdedores,  que de tanto en cuanto llegan a los cines.

Y decimos de tanto en cuanto porque a falta de uno, este año España acogerá dos estrenos patrios del subgénero, ya que el prestigioso director Javier Fesser estrenará el 9 de marzo Campeones, donde un entrenador profesional de baloncesto deberá sacar adelante a un equipo compuesto por personas con discapacidad intelectual. Como homenaje a este tipo de cine, mencionaremos algunos títulos relacionados con la temática.

Más protagonistas desde el convento

Aunque no es lo mismo un monje que un maestro Shaolin, no cabe la menor duda de que Shaolin Soccer debe estar encabezando esta lista. Un film de Hong Kong que mezcla a la perfección la pasión del fútbol con el Kung Fu. La mezcla puede resultar un tanto extraña, para muchos es un film flojo y cutre, para otros una joya que merece la pena ver. Su fotografía y ese aspecto de cómic que Stephen Chow impregna a la película bien merecen la pena.

Pero si de curas debe ir el juego qué mejor recuerdo que mentar al mismísimo Don Camilo, película que en 1984 dirigió y protagonizó Terence Hill -sí, el de los mamporros, Trinidad… el amigo de Bud Spencer-, durante el film llegamos a ver un partido donde Don Camilo hace de entrenador pero acaba teniendo que ponerse bajo palos a intentar parar un penalti. Como curiosidad, en el equipo del Don Camilo vemos a futbolistas de la época en Italia, donde sobresale un tal Carlo Ancelotti.

Cuando somos los peores

Otro clásico argumento en las películas deportivas es el del equipo malo a rabiar que intenta hacerse respetar bien sea marcando un gol, ganando un partido o, generalmente, convirtiéndose en campeones del torneo al ganar a la auténtica naranja mecánica de los equipos de turno. Esto lo vemos en films sobre hockey hielo como Somos los Mejores, en fútbol americano con aquella rareza interpretada por Rick Moranis Pequeños Gigantes, en el béisbol con Una Pandilla de Pelotas con Billy Bob Thorton haciendo de entrenador alcohólico que tiene entre manos al peor equipo juvenil que se pueda echar uno a la cara.

El fútbol también ha tenido sus argumentos del estilo, encabezado por Somos los Peores con el mismísimo Mahoney de Loca Academia de Policía de protagonista, Un Entrenador Genial con Will Ferrer de protagonista, Todo por mi Chica, o Un Buen Partido, con Gerard Butler. Generalmente son equipos de niños, siendo muy famoso en USA el de equipos de niñas, como el mencionado ejemplo de Butler o Campeonas por Igual, con las gemelas Olsen de protagonistas. Vamos, para hacerse una maratón futbolera Un Domingo Cualquiera.

Protagonistas… Exóticos

El deporte tiene en ocasiones gratas sorpresas, como la que se narra en Elegidos para el Triunfo, película de Disney que nos cuenta la historia -en clave de humor y con mucha ficción- detrás del primer equipo de bobsleigh jamaicano de la historia. Aunque posteriormente lograrían ganar un Campeonato del Mundo y tener fama, en 1988 llegaron a unos Juegos Olímpicos como meras cenicientas y dando el toque exótico.

También con exotismo hay que ver Una Tribu en la Cancha, indispensable en la filmografía de cualquier fan del basket. Kevin Bacon va a África en busca de un jugador de basket que intenta reclutar de una tribu… y todo acabará derivando en un partido de basket con la propia tribu. Ver para creer, pero el cine y en especial las películas deportivas tienen estas cosas. Por último, en 2004 se estrenó la tailandesa Sagai United, sobre una tribu del país que acabará yendo a la capital a participar en la copa del país a pesar de que de inicio son unos zotes del balonpié.

¿Un partidito en la prisión?

Si hay un subgénero dentro del subgénero de películas deportivas, este es, sin duda alguna, el carcelario. Inició la racha El Rompehuesos, clásico de Robert Aldrich donde un grupo de presos, liderados por un ex jugador de fútbol americano, retan a un partido a los guardias de la prisión -algo que posteriormente veríamos brevemente en el film Sleepers-. Esta película tendría un remake en 2005 con Adam Sandler de protagonista y titulada El Clan de los Rompehuesos.

Pero quizás el film más logrado sobre deporte en la prisión sea Evasión o Victoria. De los mejores clásicos del fútbol y a la par un homenaje light a films como La Gran Evasión. John Huston estaba tras las cámaras y en el reparto liderado por Michael Caine es imposible no recordar el golazo de Pelé o el paradón de penalti de Sylvester Stallone. En 2001 se realizaría otro remake de El Rompehuesos, esta vez futbolístico. Mean Machine, protagonizada por el ex carnicero-futbolista Vinnie Jones, donde lideraba a un grupo de incompetentes futbolistas en prisión a intentar ganar a los guardias.

En tu vida estarás en una igual

Eso es lo que debía pensar Whoopi Goldberg cuando en 1996 cuando le daban las riendas del banquillo de unos Knicks en decadencia a su personaje interpretado en Eddie. Cascarrabias que se queja de todos los jugadores, clásico entrenador de taberna, de esos que todos tenemos dentro. Pero a ella le dan el equipo, y sin tener ni idea de nada los llevará a los Playoffs tras un brillante final de campeonato.

Algo parecido pensaría Neo, perdón, Keanu Reeves, en Equipo a la Fuerza, donde era uno de esos chavales que de la noche a la mañana, y por una huelga de la Liga Nacional de Fútbol Americano, les contratan para defender los colores del equipo de turno y poder jugar unos Playoffs por el título a pesar de ser amateurs. Otro de esos argumentos rocambolescos. Pero, por supuesto, quien no se verá en una igual es Michael Jordan defendiendo los colores de los Looney Tunes contra un ataque alienígena en ese partidazo de basket llamado Space Jam -que no se hubiera ganado de no ser por la aportación de Bill Murray-.

O como olvidar a Madonna, Geena Davis o Rosie O’Donnell siendo las encargadas de mantener el interés por las ligas de béisbol en Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial en Ellas Dan el Golpe. Las películas deportivas no han dejado de lado al deporte femenino.

Películas deportivas con protagonistas impensables

Por último nos dejamos esas rarezas que merece la pena recordar. Podemos tragar que unos dibujos animados se lleven a Michael Jordan a jugar una pachanga a vida o muerte; podemos tragar que el equipo de barrio de turno, malos con solemnidad, acabe ganando el campeonato junior de algún pueblo de los Estados Unidos, o podemos ver a una tribu de la África profunda juega al Ba-lon-ces-to. Podemos comprar todo eso, pero…

¿Quién puede entender que un perro juegue de maravilla al fútbol? Aun comprándolo ¿cómo podemos entender que el mismo perro nos de mil vueltas jugando al baloncesto? ¿Y al beisbol? En fin, Air Bud es la saga más repleta de despropósitos de la historia, donde un perro -o varios- llega a jugar hasta a cinco deportes diferentes -basket, fútbol, fútbol americano, béisbol y voleibol- con gran éxito.

Sería la idea más rocambolesca de las películas deportivas si no fuera porque también es insuperable Campo de Sueños, donde Kevin Costner tiene la visión de construir un campo de béisbol -su deporte favorito- para que puedan bajar viejas glorias del cielo a echar una pachanga. Sea verdad o no que puedan bajar, el mismísimo ‘Doc’ Brown,  Christopher Lloyd, en un telefilm de 1997 titulado Un Ángel en mi Equipo llegó a bajar del cielo a ayudar a un chaval a jugar a fútbol americano. Si es que con ayuda divina se pueden hacer muchas cosas… y si no que se lo pregunten a Karra Elejalde y sus once ‘apóstoles‘.