Campeones fue, sin duda alguna, la película del año en España de 2018. Esa comedia con trasfondo dramático -¿o era al revés?- que logró ser una de las películas más taquilleras del año en España. Todos los que en ella participaron ya se convirtieron en auténticos campeones desde el momento que el proyecto de Javier Fesser vio la luz. Pero aún más campeones tras conseguir ser un Top 5 del año en taquilla. En los Premios Goya 2019 rizaron el rizo y pusieron la guinda convirtiéndose en la ganadora del Goya a la Mejor Película. Ciclo cerrado, campeonísimos.

¿Pero era necesario que Campeones saliera aún más reivindicada? Indudablemente, no. La película ya había ganado antes de la Gala, incluso con los premios CEC que le nombraron mejor película. Tocaba la fiesta del cine español y ahí había un ‘coco‘ que partía como favorito a arrasar: El Reino, crítica de toda España estaba de acuerdo, y por lo visto… incluso los Académicos, aunque solo en la intimidad. Cara al público tocaba reconocer a Campeones como la gran película española del año.

Y digo lo de solo en la intimidad porque únicamente ello explica que El Reino no ganase el premio gordo de los Premios Goya 2019. Hay una norma no escrita en el mundo del cine que dice que Dirección, Guión y Montaje son tres premios clave a la hora de reconocer a una gran película. Si no logras ninguno de esos premios, date por jodido, y cuantos más reconocimientos tengas en esas tres categorías, más opciones tienes de ganar. Y, por supuesto, si tienes al Mejor Director del año, el Mejor Guión y el Mejor Montaje… y además añades dos artistas premiados, incluyendo el Mejor Actor Principal, ¿qué puede fallar?

Únicamente puede fallar que el populismo y el quedar bien hagan acto de presencia y quienes son capaces de reconocer las evidencias anteriores son, al mismo tiempo, capaces de salomónicamente repartir premios para que todos salgan contentos de la gala. Y Campeones ya era la ganadora antes de comenzar, por sus éxitos, y sus dos Goya logrados hasta el momento clave de la noche, saciaban y reconocían a la película. Sobretodo con el de Mejor Actor Revelación para Jesús Vidal, que ofreció el discurso más emotivo de la noche y fue ovacionado como un campeón.

Crítica Película Campeones

Que lo son, desde el primero al último de los miembros del equipo técnico que han hecho una película que tiene muy buen nivel, que tiene el gancho suficiente y la emotividad suficiente para hacer la carrera que ha hecho. Una de esas películas simpáticas que deben estar presente indudablemente en toda temporada de premios pero, generalmente, tienen las de perder. El premio, ya lo dicen ellos, está en participar, en llegar tan lejos como han llegado. Por ello no se entiende que una Academia capaz de olvidar taquillas y premiar en más de una ocasión a la película más underground de las presentes, sea capaz de olvidarse que la película del año para la gran mayoría era El Reino.

Las dos son muy buenas películas, y el film de Rodrigo Sorogoyen no me parece mejor que su anterior obra, Que Dios Nos Perdone, pero a los puntos es una película ligeramente superior -que no perfecta- por lo trabajada que está su propuesta y por todos los apartados mencionados -Dirección, guión, montaje- y también alguno como Banda Sonora, también reconocido en la gala. En total siete Premios Goya 2019, pero como viene siendo habitual -aquí y en la meca del cine- las películas más premiadas acaban por no vencer en la categoría reina.

Pena me da por Sorogoyen. Que sí, tiene su Goya como mejor director pero que, sin duda alguna, nadie hablará de él cuando el tiempo pase. La gloria se la ha llevado una película que ya estaba en el Olimpo y no necesitaba de ninguna ayuda extra para consagrarse. A películas como El Reino, sí les hace falta un pequeño empujón para que más público llene las salas a ver los buenos thrillers que están irrumpiendo en el panorama español.

Premios Goya 2019: la gala

La gala pasó sin pena ni gloria. Una noche un tanto aburrida por eternizarla hasta la saciedad en cosas innecesarias. Con bromas poco logradas y siendo más políticamente correctos de lo debido. De los que únicamente destacaron por encima dos presentadores que supieron llevar bastante bien semejante tinglado. Aunque cuando Andreu Buenafuente y Silvia Abril desaparecían del escenario todo se hacía monótono y previsible. Eso sí, los premiados que dejen el micro rápido para poner incluir más anuncios o más momentos insípidos entre medio.

En cuanto a los premios, pocas sorpresas hasta que saltó la gran sorpresa de la noche con el Goya a la Mejor Película. Hasta entonces, en el apartado de actrices se habían dado las dos noticias destacadas, con Susi Sánchez venciendo por La Enfermedad del Domingo, donde Lola Dueñas parecía partir con ventaja; y Carolina Yuste (Carmen y Lola) logrando el de Secundaria pasando por delante de Anna Castillo y Ana Wagener, las dos que parecían destinadas a disputarse el cabezón.

El Reino Crítica

El Reino reinaba con hasta siete Premios Goya 2019, la más premiada de la noche, con sus actores Antonio de la Torre -ya era hora, Academia- y Luis Zahera incluidos, además de Sorogoyen. Mientras que La Sombra de la Ley y El Hombre que Mató a Don Quijote, con tres y dos estatuillas se llevaban esas categorías técnicas a las que las grandes películas de la noche no aspiraban. De vacío se fueron dos de las nominadas a mejor película: Todos Lo Saben y Entre Dos Aguas, y Superlópez tuvo su justo e innegable premio a los Efectos Visuales.

No hubo ni opciones a sorpresa en los premios foráneos y de animación. La coproducción polaco-hispana Un Día Más con Vida, mejor film de animación, algo que ya sucedió en los premios del Cine Europeo. Roma como mejor película iberoamericana y Cold War como película europea. Nada nuevo bajo el sol. Lo contrario hubiera sido casi un insulto.

Así queda cerrado el año del cine español. Donde la película más premiada se quedó con la miel en la boca y el gran evento del año, con tres goyas, tuvo el honor de pasar a la historia, a modo Slumdog Milionaire en los Oscars de hace una década. No pondré ningún pero, no comparto la parcialidad arbitral, pero esos jugadores de baloncesto fueron los campeones de la noche. Ya estaban en los corazones de mucha gente, ya habían demostrado de lo que eran capaces. Y, sí, lo han vuelto a hacer. Enhorabuena por todo lo que supone este Goya. Pero esperemos que los premios -de aquí y de allá, y de todo el mundo- dejen de una vez por todas de entrar tanto en políticas y aspectos sociales y dejar de lado de qué tratan… tratan sobre cine y se ha de valorar eso: CINE.