Los fans del cine sobre superhéroes están de enhorabuena. Black Panther ha roto todas las barreras y se ha convertido en la primera película en alcanzar nominación a Mejor Película en una gala de los Oscars. Hasta ahí, las buenas noticias. ¿Las malas? Puede que no sea un acercamiento del cine de superhéroes a la Academia, sino una manera de callar bocas y zanjar alguna deuda de la manera más pobre posible. Terminar con la polémica que rodea a los Oscars en los últimos años. Alargando, dicho sea de paso, la larga sombra de los #OscarSoWhite que están enturbiando, junto a otras polémicas, las últimas ediciones de unos premios en franca decadencia de calidad.

Hace una década el ninguneado en unas cuantas ocasiones Christopher Nolan llevó a cabo El Caballero Oscuro, la que para muchos -críticos y público, todos unidos- es la mejor cinta sobre superhéroes de la historia del cine, por encima del Superman protagonizado por Christopher Reeve y por el Batman de Tim Burton, hasta entonces los mejores ejemplares cinematográficos referentes a esos tebeos de superhéroes. La Academia, fiel seguidora de sus principios un tanto arcaidos y muy discutibles, la dejó fuera de unas nominaciones a Película y Director que estaban cantadas. Eso sí, reconocieron todos los atributos técnicos y a Heath Ledger en las nominaciones, no tanto en unos premios que deberían haber sido más suculentos.

Ha llovido desde entonces, y el Universo que Marvel ha creado a partir de IronMan, e incluso el intento de Universo que actualmente ejerce DC han llevado al cine de superhéroes a su época más gloriosa. No hay proyecto que no tenga un mínimo de éxito de taquilla, y cuando juntas a todos en una misma película el espectáculo arrasa las taquillas del mundo entero. Solo faltaba una puerta por derribar y esa era la del reconocimiento público de la Academia.

Batman

Se había dado algún que otro paso el año pasado, cuando Logan se convirtió en la primera película de su especie en lograr entrar en toda una categoría como Mejor Guión -sí, El Caballero Oscuro no entró en su día, hay que darles de comer aparte a los miembros que deciden semejante barbaridad-. Wonder Woman, por su parte, entró en el PGA (Sindicato de Productores) como una de las 10 películas del año, lo cual le dejó muy a las puertas de una nominación que no se dio.

Cabe señalar, llegados a este punto, que a raíz de la polémica no inclusión del film de Nolan la Academia de Hollywood cambió las normas y pasó a 10 nominadas -ahora son 8- para facilitar la inclusión de alguna película que no entraba en los cánones pero merecía nominación. Vamos, una ligera trampa que se hacen a sí mismos, y que con el tiempo ha convertido en vulgares algunas nominaciones. Entran demasiadas películas y eso baja el nivel.

La polémica, protagonista en los Oscars 2019

Pero volvamos al tema. Me había quedado en Wonder Woman, que llegó donde ninguna película de Marvel había llegado. ¿Motivos? Siendo malpensados, dentro de que hablamos de la mejor obra de Universo DC -pero aún lejos de las 4-5 mejores de Marvel- estamos ante un film con un elemento histórico importante como la Primera Guerra Mundial, y ante la primera película de superhéroes de la nueva era protagonizada en exclusiva por una mujer que, además, vive en un paraíso repleto de mujeres guerreras. Hasta ahí puedo leer.

Si la polémica rodea a los Oscars, que decir de la meca del cine. No es casualidad que en una época tan marcada por los escándalos sexuales en Hollywood un film protagonizado por una mujer llegara ahí. Como no es casual que Black Panther haya traspasado esa barrera. Y ahora, por polemizar, suerte que es un hombre de color y no una mujer, quizá la nominación se quedaría corta y deberían irle entregando el premio gordo de la noche.

Gal Gadot

En unos años convulsos tras la polémica del OscarSoWhite, que propició el atraco más grande jamás perpetrado en unos premios de la Academia, que llevó a una película de terror (Get Out) a ser nominada a Mejor Película y Director y a ganar el premio al Mejor Guión por un pelotazo bien hecho pero que si no tuviera el tema racista de por medio y no fuera producida, dirigida y escrita por Jordan Peele me gustaría saber si hubiera pasado los filtros. Este año, una obra tan aplaudida como esa, como es Un Lugar Tranquilo ha servido para que la Academia se suene los mocos con ella.

¿Cuestión de gustos? Yo digo que no, queriendo evitar polémica, los Oscars puede que estén siendo más racistas que nunca teniendo que cumplir ciertos “cupos”. En años y años no hubo directores de color nominados al Oscar. Injusto, sí, pero tampoco es que hablemos de un gremio donde se prodigaran tanto hasta los años 90. Pues bien, en 2015 Steve McQueen era nominado, en 2016 estallaba la polémica. Y ahora llevamos 3 ediciones consecutivas con directores de color nominados. El famoso cupo, al menos este año se ha zanjado deudas antiguas con uno de los más queridos: Spike Lee.

Volviendo a Black Panther y a mi atizamiento a esta decisión. Diré que cualquier película de superhéroes nominada al Oscar de Mejor Película supondría cierto insulto al legado de Dark Knight de Nolan, pero puestos a que de una santa vez se reconociera al género los Oscars han dejado escapar una obra tan bien cuidada en el guión como Civil War, un western camuflado -de esos que gustan- como Logan, alguna gamberrada como Deadpool o el espectáculo puro y duro que supuso Avengers o Avengers: Infinity War. Incluso la mencionada Wonder Woman o la actual Spider-Man: Un Nuevo Universo, cualquiera de ellas hubieran sido sabias decisiones, pero ¿Black Panther?

Spider-Man en Nueva York

La película en cuestión reconozco que me aburrió, que me parece de las más flojas del Universo Marvel junto a las dos primeras de Thor. Pero no hablo únicamente por mi, dándonos un paseo por dos webs como Filmaffinity o Imdb nos encontramos con que en la web universal está en el 10º puesto de las 20 películas del Universo Marvel; añadamos otras de superhéroes fuera de Marvel que tengan mejor nota y la tenemos lejos de merecer nominación. En Filmaffinity aparece en un aún peor 15º puesto de entre los 20 films estrenados hasta el momento, un ránking pobre se mire por donde se mire.

¿Qué tiene de especial más allá de la polémica de los Oscars? Podemos hablar de que técnicamente está lograda, pero si no fuera por la famosa polémica sería impensable verla con tantas nominaciones. El gremio de Efectos Visuales, donde quedan relegadas este tipo de cintas, le apartó, y como consecuencia de ello tampoco tiene nominación en los Oscars a la categoría típica de Efectos Visuales, tampoco está en Montaje, ni en Guion… pero sí en Película. Sacad vuestras conclusiones, la mía es bastante clara.

Repito, lo bueno de este movimiento es que Black Panther ha abierto una puerta al Universo Oscars para el cine de superhéroes que, esperemos, permanezca abierta en un futuro. ¿Lo malo? Para los amantes de este tipo de cine no es, ni de lejos, una de las dos mejores películas de superhéroes del año, ni una de las 10 mejores de los últimos diez. Pero ahí está, en los Oscars. Para concluir, Hollywood debería mirarse al ombligo y a su industria, puesto que la falta de oportunidades está abajo y viene de ahí los problemas, y no de las nominaciones y la gala… pero si de esta manera tienen contenta a la gente y les funciona el invento, igual tenemos “cupos” para rato.

Otra Polémica en los Oscars 2019

Por cierto, las películas que más éxito acaparaban estos años atrás en los Oscars estaban protagonizadas principalmente por hombres. Incluso algún film mixto como Spotlight o La La Land tenían cierto mayor protagonismo en la parte masculina que en la femenina. Pues bien, tras los escándalos que salpicaron a Hollywood el año pasado Tres Anuncios en las Afueras y La Forma del Agua, ambas con protagonismo femenino, pelearon el Oscar. Este año Roma, cuyas dos actrices están nominadas y La Favorita, con hasta tres actrices nominadas, disputan la preciada estatuilla. Curioso giro que no, no debemos pensar mal en que tiene algo que ver con que los tiempos están cambiando.