El Sargento Hartman ha dicho adiós. R. Lee Ermey, el mítico sargento instructor de La Chaqueta Metálica, ha fallecido a los 75 años debido a una neumonía que no ha podido superar. Deja un imborrable recuerdo gracias a la película de Stanley Kubrick, pero tampoco podemos olvidar que participó en otras grandes producciones como Apocalypse Now o Leaving Las Vegas, o incluso en el remake de 2003 de La Matanza de Texas.

Su papel como el Sargento Hartman le iba como anillo al dedo, tras pasar once años en el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos, llegando a participar en la Guerra de Vietnam y siendo destinado en dos ocasiones a Okinawa. Se acercó a la actuación tras completar su servicio como militar y uno de sus primeros papeles le llegó de la mano de Francis Ford Coppola, como piloto de helicóptero en Apocalypse Now. Pero lo más relevante de su trabajo en la película de Coppola fue su labor como consejero gracias a su experiencia como militar.

Y es que esa iba a ser su principal labor en La Chaqueta Metálica. Sin embargo acabaría por ser uno de los principales reclamos del film de una manera más que inesperada. Realizando una prueba, R. Lee Ermey fue capaz de estar quince minutos soltando exabruptos por su boca sin repetir una sola palabra. Esto dejó a Stanley Kubrick sin palabras y decidió que era el Sargento Hartman que necesitaba. Dicho y hecho, el genio británico incluso le permitió improvisar al gusto y cambiar líneas de diálogo.

Kubrick consideró a Ermey que fue una de las mejores personas con las que había trabajado. Y eso eran palabras mayores para un director peculiar cuanto menos. El Sargento Hartman fue sin duda uno de los pilares de aquella película, gracias a esa cadena de insultos que realizaba sobre los reclutas en instrucción, especialmente sobre el ‘Recluta Patoso’ protagonizado por Vincent D’Onofrio. “Eres tan feo que podrías estar en un Museo de Arte Moderno” era una de las más agradables frases que le dedicaba al desdichado Patoso.

“Naciste ya hecho un saco de mierda babosa, ¡gilipollas!, ¿o te has entrenado para conseguirlo?”

“Tú chuparías hasta una pelota de golf metida en una manguera”, seguía. Que el Sargento Hartman sea uno de los personajes más recordados del film dice mucho del excelente trabajo de Ermey, ya que no pasa de la primera parte de la película. Llegó a estar nominado al Globo de Oro como Mejor Secundario, sin premio. Sus mano a mano con el ‘Recluta Patoso’ tienen un hueco en la historia del cine, en esa eterna pelea del fuerte contra el débil y que aquí es una lucha mental, no física.