Llega a los cines la secuela de Mamma Mia!, el exitoso musical de Abba que fue llevado a la gran pantalla en la década pasada con Meryl Streep, Pierce Brosnan o Colin Firth en el reparto. Vuelve la fiebre de las películas musicales. En Revancha os proponemos 10 musicales imprescindibles para cualquier amante del cine que se precie.

 

El Mago de Oz

El Mago de Oz (1938)

Fama, toda la del mundo. Judy Garland, una estrella desde entonces. Y la película, más allá de la mala fama de algunas cosas –el teórico hombre que se suicidaba al fondo de la imagen, el trato con los enanos y demás-. La realidad es que el clásico de Victor Fleming es de esas películas que hay que ver, una de las películas de más éxito de la historia del cine clásico y toda una lección con un reparto de secundarios bien trabajado. Y un temazo: Somewhere Over The Rainbow.

 

Sombrero de Copa Película

Sombrero de Copa (1939)

Solo por la presencia de dos grandes del cine musical como Fred Astaire y Ginger Rogers liderando el proyecto ya merece la pena incluirla en la lista. Además de servir como representante de ese tipo de cine que inundó las salas tras la irrupción del cine sonoro. Los años 30, iniciados con la Gran Depresión fueron la cuna del cine musical. Y esta película fue, sin duda alguna, la gran representante de los musicales dedicados al espectáculo puro y duro.

 

Cantando Bajo La Lluvia Película

Cantando Bajo la Lluvia (1952)

Cine dentro de cine. Gene Kelly co-dirigió y protagonizó esta película que narra los duros momentos que vivieron los actores y actrices con la irrupción del cine sonoro. Curiosa la manera de hacerlo, con un musical para aplaudir el gran invento y lo duro que fue. Momentos musicales como el de la canción que pone título a la película, una de las secuencias más recordadas de la historia del séptimo arte, o ese collage final de la que han bebido muchos musicales como, por ejemplo, uno que nos toparemos más adelante en la lista.

 

Películas Musicales West Side Story

West Side Story (1961)

Arrasó en los Oscars. Y lo hizo porque era una película hecha para ello. Romeo y Julieta llegando a los barrios del West Side de Nueva York. Natalie Wood como nunca llegó a deslumbrar y posiblemente el musical más recordado de Hollywood -con permiso del anterior de la lista-. Una historia de amor sin límites que logró ser un éxito de crítica y taquilla.

 

Sonrisas y Lagrimas Musical

Sonrisas y Lágrimas (1965)

El clásico de Robert Wise debía entrar en la lista sí o sí. Sobretodo porque Julie AndrewsMary Poppins– merecía estar en esta lista por su carrera dedicada en aquellos años 60 al musical. Un remake de una película alemana casi olvidada, que mejoraba sobremanera la original. La II Guerra Mundial de fondo para partir en dos la película, le daba un toque dramático a la parte más oscura de la película tras esa luz y colorido que desprende el primer tramo.

 

Películas Musicales

The Rocky Horror Picture Show (1970)

El rock, el cine fantástico y de terror, merecía tener una representante en la lista. Y, qué narices, Tim Curry tenía que estar sí o sí en la misma por el mejor papel que ha hecho en la historia. ¡Hasta Meat Loaf se sumó al proyecto! Sin duda, una película friki donde las haya que, como curiosidad, tiene innumerables transiciones entre escenas hechas de las maneras más locas e inimaginables, como con forma de candado, corazón… Sin duda George Lucas tomó nota de como ser cutre pero no morir en el intento para enlazar secuencias.

 

Liza Minnelli Cabaret

Cabaret (1972)

Liza Minelli en modo estrella sexy del momento. Bob Fosse realizando su gran obra. Sin duda todo la haría pasar a la historia de los Oscars si no fuera porque coincidió con El Padrino. Aun así sus 8 estatuillas -incluyendo Mejor Director- eclipsaron la victoria importante del film de Coppola. Años después Chicago sí logró el Oscar de Mejor Película a pesar de ser una versión pobre de este gran éxito de los musicales. Considerada por la mayoría de críticos como uno de los mejores musicales de la historia.

 

Grease Películas Musicales

Grease (1978)

¿Os pensábais que nos ibamos a olvidar de Grease? En ninguna cabeza podría pasarse por alto la dosis de gomina que llevaba John Travolta en este proyecto que dio continuidad a su éxito de Fiebre del Sábado Noche. Cada tema ha sido repetido y cacareado en discotecas, karaokes y en todo tipo de fiestas. Una historia de amor y de macarras ambientada en los años 50. Instituto, carreras de coche, fiestas, chicas y chicos. Todos los ingredientes para gustar a la juventud… y para seguir gustando 40 años después.

 

Musical Bailar en la Oscuridad

Bailar en la Oscuridad (2000)

El cine europeo también sabe de musicales. Y si no que se lo pregunten a uno de los fundadores de ese movimiento cinematográfico llamado Dogma. Lars Von Trier, genio y figura hasta la sepultura, contó con la islandesa Björk para el papel principal de este musical, puro cine de autor, que es diferente a la gran mayoría de musicales de esta lista.

 

La La Land

La La Land (2016)

Los musicales han continuado existiendo, logrando estar presentes en crítica y público casi cada año. Desde que Chicago los resucitara, ha habido unos cuantos vestidos para la Academia. Pero, sin duda alguna, solo uno merece descaradamente entrar en la lista. La obra de Damien Chazelle con Ryan Gosling y Emma Stone bordando sus papeles, con una historia de amor/desamor bonita donde las haya. Y con algunos temazos como ese City of Stars, o el continuo homenaje y declaración de amor incondicional al jazz y al cine musical, con especial mención a ese final que recuerda al de Cantando Bajo la Lluvia.