Actor condecorado con el Oscar en 2014 gracias a su excelso trabajo en ‘Dallas Buyers Club’, Matthew McConaughey nos ganó primero como protagonista de comedias románticas. Hoy intérprete muy bien valorado por industria, crítica y público, en los años 2000 parecía vivir una especie de día de la marmota. Como si fuese Bill Murray. A McConaughey le veíamos en los mismos papeles de chico encuentra a chica, rompen, se terminan arrejuntando y siendo felices. El caso es que aquello se le daba muy bien. ¿Por qué? Fácil, es un buen actor. Él mismo ha explicado en más de una ocasión que para todos sus trabajos sigue un esquema de preparación similar, páginas con cientos, miles de notas, hasta encontrar aquellas pautas que marquen a su personaje. Sorprendió al señalar que era una mecánica que también seguía con sus rom coms.

Para desgracia de los y las amantes de las comedias románticas Matthew McConaughey decidió que ya habían sido demasiadas y tocaba un cambio de registro. Aquello ocurrió tras participar en ‘Los fantasmas de mis ex novias’. Harto, necesitaba un salto adelante y darle nuevos aires a su carrera. Así que el actor se lio la manta a la cabeza y comenzó un recorrido que culminaría con la mencionada ‘Dallas Buyers Club’ o la aclamadísima primera temporada de ‘True Detective’. Nosotros, sin embargo, vamos a recordar la etapa ‘romcom’ del bueno de Matthew McConaughey con sus cinco mejores comedias románticas, Sáhara no cuenta. Agárrense, que vienen curvas.

Como locos a por el oro (2008)

Matthew McConaughey

Esta sería la penúltima de las comedias románticas que protagonizaría Matthew McConaughey, en la que volvería a unirse a Kate Hudson. Algún día alguien deberá explicarnos que pasó con Hudson tras ‘Casi Famosos’, donde hace una actuación maravillosa. Como quiera que la química entre ambos y en pantalla es más que notoria, era lógico volverles a unir tras ‘Cómo perder a un chico en 10 días’. Un matrimonio en crisis y una búsqueda de un tesoro como punto de partida de una película que, a ver, sí, es la quinta mejor ‘romcom’ de McConaughey, pero tampoco es nada del otro mundo. Se deja ver. No nos volvamos locos tan pronto.

Planes de boda (2001)

Planes de boda

Mateo se arrejunta con Jennifer Lopez y nos regalan una película que es el ‘abc’ de las comedias románticas. Dos jóvenes, guapos a rabiar y simpatiquísimos, dos partidazos, se encuentran por una casualidad y sus sonrisas les delatan. Aquí pasa algo. Aquí, amiga, amigo, hay algo. El problema es que ni la casualidad es tal, ni pueden estar juntos. Ella es una wedding planner, la mejor de las mejores, él un doctor que la salva in extremis. Guau. Ni un telefilm de Antena 3 empieza mejor. Si en el telefilm acabaría en un baño de sangre o con abogados y niños en orfanatos, en ‘Planes de boda’ resulta que ella organiza una boda en la que él es el novio. Cupido mira que eres… El caso es que la sonrisita de pícaro de McConaughey empezó a hacer de las suyas y tras esta película y su éxito en taquilla Hollywood vio una mina de oro.

Novia por contrato (2006)

Sarah Jessica Parker Matthew McConaughey

Vaya por delante que Sarah Jessica Parker no es santo de mi devoción para decir que, oye, en esta comedia romántica tanto ella como Matthew McConaughey están funcionales. Ni bien, ni mal, funcionales. Les juntaron porque a ambos se les da bien este tipo de films y pegaban. Quedan creíbles. ¿Y de qué va el asunto? Él es un nini a sus 35 años, sigue viviendo en casa de sus padres. Décadas de cine de Hollywood viendo a jóvenes independizarse a sus veintipocos y aquí de repente nos encontramos en España. Pues oye, te sientes representado y compras el argumento. Sus padres deciden que ya está bien y deciden contratar a una ‘motivadora’ profesional. Así tal cual te lo digo, sin anestesia. Con eso y unos cuantos sketches ya tienes 96 minutos de película.

Los fantasmas de mis exnovias (2009)

Matthew McConaughey Comedias romanticas

Última comedia romántica que rodó el bueno de Matthew McConaughey antes de decir basta. Y bien. Partiendo de la clásica premisa del golfo que necesita redención para sentar la cabeza, eso que tanto gusta a nuestros mayores cuando somos jóvenes, le da un leve giro de tuerca y consigue algo curioso. Básicamente el golfo en cuestión, sí, Mateo, recibe la aparición de su tío muerto: ni más ni menos que Michael Douglas. Si de ser golfo va el rollo, llámale que sabe. Y con eso se le van apareciendo exnovias que ni siquiera están muertas, ojo, porque aquí hay una lectura filosófica del copón que ahora mismo no sé cuál es. Matthew debe aprender a ser un niño bueno para encontrar el amor y, tócate las narices, ese es su amiga de la infancia: Jennifer Garner. Dos guapos encontrando el amor, oh vaya qué sorpresa. Si no te convence todo esto piensa que sale Emma Stone que eleva el nivel de cualquier cosa en la que salga.

Cómo perder a un chico en 10 días (2003)

Matthew Conaughey Kate Hudson

Él un ejecutivo, un pícaro de la City, que hace una apuesta para ligarse una tía, guapa estándar Hollywood obvio, y llevarla a la fiesta de la compañía. Ella una periodista harta de escribir sobre banalidades que decide hacer una pieza sobre todas las cosas que una mujer hace mal en una relación. Ay esos roles. Él hace todo genial y es el chico 10, ella un desastre buscando que él rompa con ella. Y no hay manera, ni lo uno ni lo otro. Pero claro, se terminan enamorando porque a ver, esto es una maldita comedia romántica y ellos son Matthew McConaughey y Kate Hudson. Ya os he dicho que había química. Y leñe, es una maldita ‘romcom’, insisto, quiero que terminen felices para siempre. La mejor comedia romántica de McConaughey sin género de dudas y de hecho una destacada película del género. ¡Bien Mateo!