Cuando empieza a crear una obra siempre se siente influido por autores o artistas previos. Incluso los creadores más innovadores parten de un lugar previo. En muchas ocasiones buscan romper con lo establecido. El caso de la película y director que nos ocupan tienen claro de dónde parten, pero para su desgracia no alcanzan ni remotamente a sus influencias más claras.
Life (Vida) es una película de terror, una de esas que se deja ver, pero que quedará rápidamente en el olvido.

Daniel Espinosa apunta alto con Life (Vida) pero se queda muy lejos de lo que pretende. Esta película de 2017 tiene muy claras sus referencias, las mismas que cito en el titular de esta crítica. Su mirada a Alien es tan obvia que las semejanzas a la hora de verla le sientan bastante mal. La obra de Ridley Scott es una de las cumbres del género y aquí Espinosa no aporta no ya nada nuevo, ni siquiera nada que mejore lo ya visto anteriormente. Ni acercarse. De hecho durante momentos clave de la cinta el suspense queda minimizado al existir una ausencia clara de sorpresa en el devenir de las acciones del ‘alien’ particular de la película.

Por otro lado tenemos a Gravity. Seis astronautas encerrados en una estación espacial internacional, inmersos en una misión que tiene por objetivo descubrir vida inteligente en Marte. Este punto de partida resulta muy interesante y los primeros 20 o 25 minutos ahondan en esta sensación. El desarrollo posterior es el lugar en el que Life (Vida) va cayendo en la insignificancia, quedando como un simple entretenimiento. No se me entienda mal, en cuanto a lo que pasar un buen rato se refiere, Life (Vida) cumple y no te aburrirá. No demasiado, al menos.

Life (vida)

Sin embargo con una premisa tan interesante y dos referencias tan claras y positivas como Alien y Gravity -aunque de esta se queda solo con la belleza de sus imágenes-, y un reparto encabezado por Rebecca Ferguson, Jake Gyllenhaal y Ryan Reynolds, es una pena que no nos ofrezca algo más con lo que quedarnos tras su visionado. Además de un suspense que con el paso de los minutos pierde fuelle, también adolece de unos personajes que parecen empeñados en realizar la mayor estupidez posible. Si ante una situación deben elegir entre la opción buena y mala, siempre se quedarán con la segunda.

Hay, además, un problema quizá demasiado obvio: el ‘alien’ en cuestión es demasiado inteligente. Esto nos lleva a eliminar cualquier opción de suspense o sorpresa porque en todo momento parece ir varios pasos por delante de los seis astronautas. Somos conscientes demasiado pronto de que ante casi cualquier tesitura el ‘alien’ tiene las de ganar. Y esto podría funcionar si los astronautas no pareciesen estúpidos en determinados momentos. Pero no es el caso.

El final no ayuda a mejorar la sensación de Life (Vida). Juega con la opción de dejar un final abierto que tiene dos lecturas. Por un lado, les permite ofrecer una secuela, que sinceramente dudo que ocurra. Por otro, la intención de dejar una sensación de inquietud en el espectador. Esto sí funciona, pero uno ya ha llegado hasta aquí con la sensación de haber visto un mero entretenimiento del que no quiere saber nada más.