La diligencia en Revancha a muerte en OK Corral

Año: 1939

Director: John Ford.

Reparto: John Wayne, Claire Trevor, Thomas Mitchell, Andy Devine, Donald Meek, George Bancroft, Louise Platt, John Carradine, Berton Churchill, Tom Tyler, Tim Holt.

Sinopsis: Una extraña unión de personajes comparten un tenso y complicado viaje en diligencia. Sus relaciones y una perenne amenaza externa ponen en entredicho la bonaventura del trayecto.

En el cuarto capítulo de #RevanchaAMuerteEnOKCorral vamos con ‘La diligencia’ y por tanto volvemos a John Ford. Demasiado pronto, quizá, para regresar al que es sin duda el director más importante del western. Nos queda un mundo de directores y películas por disfrutar, por tanto la pregunta que nos hacíamos Imanol López y yo al decidir qué western analizar y recordar en la cuarta entrega era muy clara: ¿debíamos regresar tan pronto a John Ford? Dudábamos, pero hubo una serie de aspectos que nos ayudaron a decidirnos. En primer lugar, el hecho de que es un peliculón inolvidable, algo irrebatible. En segundo lugar, queremos hablar de algunas de las películas más importantes del género en este primer año. Y por último, porque hemos aprovechado la coyuntura para hacer podcast de ‘La diligencia’ en La Revancha de los Novatos.

Lo primero que quiero indicar sobre ‘La diligencia’ es lo increíblemente buena que es. Y con qué poco lo consigue. Con una duración justita, de apenas hora y media, y unos recursos limitados que llevaron a que John Ford tuviera que extremar su imaginación. Con éxito, con mucho éxito. Porque el director demostró con creces que era ya uno de los grandes. Y que el western lo dominaba a la perfección. Hasta 1939 el género tenía una menor consideración que otros, siendo una especie de serie B de la época. Presupuestos bajos, entretenimiento sencillo y poco futuro en lo que muchos veían como un producto de inferior categoría. Tuvo que llegar el genio para contradecirles y mostrar lo que el género podía llegar a ser.

 

La grandeza técnica de ‘La diligencia’

Necesitaban verlo con sus propios ojos y en ‘La diligencia’ John Ford parece inmerso en esa misión. Técnicamente la película es un prodigio, el propio Orson Welles señalaría que vio la vio innumerables veces antes de dirigir ‘Ciudadano Kane’. Esos aspectos técnicos los vemos en sus inmensos paisajes, o en la maravillosa escena del ataque de los indios. Ocho o nueve minutos de pura acción que sin CGI ni trucos de ningún estilo muestra una mejor escena del género de acción que muchas que vemos hoy día. No en vano está considerada por los especialistas como una de las mejores escenas hecha por los suyos. Pero hay más allá. Dónde pone la cámara y con qué intención lo hace John Ford es una de las grandes virtudes de ‘La diligencia’.

Vemos que lo importante no está en nuestros ojos, en lo que vemos, si no en los ojos y lo que estos ven del personaje en pantalla. Lo que sucede, la acción, no ocurre ante nosotros, sino que lo intuimos. Con esto muy presente a lo largo de la película, seguro que motivado por los escasos recursos con los que contaba el director, así como el hecho de transcurrir buena parte del metraje en un par de escenarios. En especial esa diligencia que genera incluso caustrofobia al ser conscientes del número de personas que van dentro. O ese magnífico final en el que llegamos a un duelo que ya ni esperamos -genial Ford aquí-, que habíamos olvidado esa posibilidad, para, de repente, no verlo. Una maravilla técnica y en lo que a manejo del suspense se refiere.

La diligencia

Ah, la tensión en ‘La diligencia’. Una de sus claves más importantes. Esta película es un constante juego de miradas y frases no dichas, de odios subterfugios, de tensión por momentos nada encubierta. Por un lado tenemos la tensa calma ante el esperado ataque de los indios. Son presentados como una amenaza constante y aunque el metraje pasa y pasa, su presencia se nota en cada escena, en cada diálogo. No están físicamente, a la vez que están muy presentes en los protagonistas y espectadores. Junto a los indios tenemos la amenaza interna, esa que desde el primer minuto encontramos entre los pasajeros de la diligencia. Las clases, los odios y resquemores entre estas, genera un suspense constante en cuanto esperamos que salte la chispa que encienda el fuego presente en el aire.

En ‘La diligencia’ John Ford, además, le añade matices al western de la época, elevando el género a categoría de gran cine, un lugar donde de repente también es posible hacer obras maestras. Películas de altura. Detalles como el uso de la caballería, a la que Ford terminaría por dedicar una trilogía, o el tipo de planos empleado. Un clásico de Ford, como Imanol López mencionaba en ese podcast sobre ‘La diligencia’, es ver a John Wayne caminando hacia el horizonte, con nuestra mirada puesta en una puerta. Aspectos que repetiría y que es aquí donde vemos por primera vez.

 

Un drama social marca John Ford

Hablando de John Wayne, ‘La diligencia’ es la película que le lanza al estrellato. Su simple aparición le convierte en estrella. Un símbolo del cine, un momento emblemático e inolvidable para cualquier cinéfilo. No sabemos si Ringo Kid es bueno o malo, hasta ese momento casi más bien dudamos de él, pero esa primera presentación nos abruma y encanta. En esta película vemos a un joven Wayne ya con ese rictus clásico, realizando un buen trabajo y devorando la pantalla en cada plano. Junto a él Thomas Mitchell, quien a la postre ganaría un Oscar por su trabajo como borracho en este film.

John Ford revolucionó el western con esta película. Sus últimos diez minutos son saboreables de manera perenne, majestuosos. Pero para llegar hasta ahí, antes hemos pasado por algo que es más que un western. Un drama social, en el que Ford explora todas las cuestiones que él veía reflejadas en la sociedad estadounidense de su época. Una marca personal que aquí vemos en aspectos como las desigualdades sociales y las inseguridades que esto genera, los miedos, el hermanamiento social y de clase, o el miedo a perder una posición de poder. Otorga así una importante carga de profundidad a la película, especialmente con esos personajes que de primeras se nos presentan como de moral cuestionable (Ringo, Dalas, el borracho) pero que resultan ser personas con valores de altura, dispuestos a echar una mano por cualquier que tengan a su lado. Aunque estos les repudien.

‘La diligencia’ revolucionó el western, un género que desde aquí hasta ‘El hombre que mató a Liberty Valance’ fue uno de los más importantes de Hollywood. Donde Estados Unidos se miraba a sí mismo. Donde John Ford siguió construyendo su leyenda.

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