En 1991 Disney estrenó uno de sus clásicos de mayor renombre: La Bella y la Bestia. Fue tal su repercusión que en la gala de los Oscars de 1992 recibió hasta 6 nominaciones incluyendo la de Mejor Película, convirtiéndose en el primer film animado en lograr dicha mención -y único en lograrlo con cinco films nominados al año-. Se alzó con los Oscars correspondientes a Mejor Banda Sonora y Mejor Canción.

Veincicinco años después de aquel bombazo, Disney recupera La Bella y la Bestia, pero para convertir aquellos dibujos 2D en carne y hueso. Es la nueva moda del cine, la de repescar  viejas historias y hacer una especie de remake que sea prácticamente un calco del anterior. El éxito antes de su estreno ya está asegurado, pero ¿aguantará la crítica?

Protagonizada por Emma Watson y Dan Stevens en los papeles principales y con Ian McKellen, Luke Evans, Emma Thompson, Kevin Cline o Ewan McGregor en los papeles secundarios. No hace falta ser un lince para saber estos secundarios qué papel tienen en el film si se pone una foto de ellos junto a la de los personajes del clásico del 91.

Disney siempre ha tenido en cuenta los viejos cuentos a la hora de hacer films. Cuentos que han tenido también diferentes versiones. No es nada nuevo, puesto que La Bella y la Bestia ha tenido alguna que otra versión a lo largo de la historia, pero siempre acercándose más a la literatura que al clásico de dibujos. Este film, visto el trailer que calca cada secuencia de aquel, es una excepción, ya que no pretende dar ninguna vuelta de tuerca.

Es la nueva ola de Hollywood, o al menos de Disney. Una ola que se inició con Cenicienta y le siguió El Libro de la Selva y parece que tendrá continuidad, ya que, por lo pronto, ya está anunciado un remake de Mulan y Tim Burton dirigirá una versión de Dumbo, así que no sería de extrañar que, visto el éxito, lleguen en el futuro otras historias.

Precedentes

En estos últimos años films como Cenicienta o Blancanieves habían tenido sus versiones cinematográficas. Pero en 2015 fue cuando Kenneth Brannagh bajo el auspicio de Disney llevó a cabo un film que se asemejaba bastante en la historia al clásico Disney en el que se inspiraba descaradamente.

Un año más tarde Jon Favreau se atrevía a llevar a cabo El Libro de la Selva, con mucho 3D por medio y, ahora sí, metiendo dos canciones del film anterior, dando ese paso necesario para humanizar los dibujos. Los animales hablan, incluso cantan -con un gran Christopher Walken haciendo de rey Louie-.

Este film tuvo mucho mayor éxito y se podría considerar el auténtico punto de partida a lo que Disney parece estar dispuesto a hacer. Mientras se preparaba La Bella y la Bestia dirigida por Bill Condon, Disney ya anunciaba el siguiente proyecto: La Sirenita. Sin embargo la idea inicial, con Sofia Coppola a los mandos quedó en nada cuando ésta se bajó del barco; algo que también ocurrió posteriormente con Chloe Grace Moretz, que parecía destinada a interpretar el papel principal.

Con La Sirenita aún en el fondo del armario, Disney lo que sí ha anunciado es lanzarse a la aventura de llevar Mulán a la gran pantalla -obviamente con intérpretes chinos-, y Tim Burton, que parece haber abandonado su lado más oscuro llevará a cabo para Disney una versión de Dumbo, como antes hiciera con Alicia en el País de las Maravillas. Está por ver si será fiel al clásico Disney o pretenderá hacer su película sobre la temática.

No nos extrañe ver en un futuro, si la rueda sigue en marcha, films como Peter Pan, Aladdin o El Rey León, entre otros. Por lo pronto del genio de la lámpara y el joven ladronzuelo ya llevan tiempo corriendo rumores que, inicialmente, apuntaban a Guy Ritchie como director. Pero ver a Disney produciendo un film del director de esos clásicos como son Lock & Stock o Snatch, o al ex marido de Madonna ciñéndose a las bases Disney resultaría un tanto chocante.