En los noventa podías llamarla Julia Roberts o directamente ‘La Novia de América’. Con lo segundo cualquier cinéfilo -y no cinéfilos también- sabía perfectamente a quien te referías. Han pasado dos décadas desde los divertidos noventa y aunque las nuevas generaciones de actrices son las protagonistas de las noticias y las pantallas, Julia Roberts sigue ahí. Y lo más importante, sigue siendo ‘La Novia de América’. Eso no va a cambiar, Julia se ganó el puesto a pulso y no va a haber quien la baje de ese trono. A pesar de que candidatas haya y los periodistas muchas veces se empeñen en despojarla de su corona.

Pero no ocurrirá. Porque aquellas personas que vivieron el cine de los noventa y su cultura pop saben que Julia Roberts lo fue todo. Quizá exagero, pero de verdad, parecía estar en todos lados, lo mismo en las pantallas que en primera plana por sus relaciones o rodajes. Empezó la década convirtiéndose en gran estrella de cine con Pretty Woman y la terminó ganando un Oscar por Erin Brockovich. A mitad de camino plantó en el altar a Kiefer Sutherland, se casó con un cantante de country con el que no tenía nada que ver -Lyle Lovett-, y hasta salió en la serie del momento, Friends. ¿Quién da más?

Julia Roberts Novia de America

Magnolias de Acero fue su primer gran largometraje, aún en 1988. Un buddy film femenino en este caso con una bella historia sobre la eutanasia y sus bondades. Su trabajo en la película le valió una nominación al Oscar como Mejor Actriz de Reparto -y un Globo de Oro que sí ganó-. La joven Julia Roberts empezaba con fuerza. No sabía la que se le iba a venir encima cuando encarnó a Vivian Ward, la prostituta protagonista de una tal Pretty Woman. Algo te sonará. Ella aseguró que desconocía cuánto creció su fama porque cuando se estrenó la película estaba grabando otra en un pequeño pueblo de Estados Unidos. La vuelta a la realidad tuvo que ser chocante.

Por Pretty Woman consiguió una nominación al Oscar como Mejor Actriz. Aquí llega uno de los momentos clave en la carrera de Julia Roberts. No ganó, pero lograr la nominación por una comedia romántica es algo que pocas y pocos están en capacidad de conseguir. Y todo ello dejando una actuación para el recuerdo, sí, pero también una película que si la pillas en la televisión un domingo, así de casualidad, te pones a verla sin desearlo. Caes seguro, unos minutos al menos. La fama de Pretty Woman trascendió fronteras y ahí estaba Julia, arrancando una carrera que ya estaba en uno de sus puntos más altos.

Sumó grandes éxitos de taquilla como Durmiendo con su Enemigo, Hook o El Informe Pelícano, con fracasos como Línea Mortal. Parémonos en Hook. Algo sucedió en aquel rodaje, del que Steven Spielberg salió convencido de no volver a trabajar con Julia Roberts nunca más. Los rumores hablan de que la actriz tiene un carácter complicado en ocasiones, y en Hook debió aparecer más de la cuenta. Parecía haber un sentimiento común en el rodaje centrado en lo difícil que resultaba trabajar con ella. Sea como fuere, Spielberg y ella no han vuelto a coincidir en un rodaje.

Julia Roberts

En la segunda mitad de los noventa Julia Roberts decidió pelearle a Meg Ryan la corona de reina de las comedias románticas. Si lo consiguió o no lo dejo en tus manos, pero películas como Notting Hill, Novia a la Fuga o La Boda de mi Mejor Amigo dieron presencia a su candidatura. Y se convirtió en una de las actrices mejores pagadas del mundo. Incluso optó a un Razzie por su trabajo en Mary Reilly, pero se lo llevó Demi Moore por el combo Striptease -que ya lo merecía en solitario- y Coacción a un Jurado. Y cuando la década terminaba rodó Erin Brockovich y se llevó el Oscar, dejando un inolvidable momento al recibir la estatuilla.

Muchos y variados motivos que le llevaron a ser ‘La Novia de América’, título que hoy conserva y que difícilmente alguien le arrebatará. Si viviste los noventa, para ti Julia Roberts siempre será ‘La Novia de América’. Hoy sigue en pie de guerra, dispuesta a no ceder su trono fácilmente, prohibiendo su entrada en el club de ‘novias americanas’ a quien le apetece –como Jennifer Lawrence– y con nuevos proyectos como Homecoming, serie de Amazon.