No pasará a la historia, pero Ha Nacido una Estrella es, sin duda, una buena película. Una buena opción para disfrutar en el cine. También para emocionarte. El debut de Bradley Cooper en la dirección es un largometraje que parece hecho para poner tus sentimientos y emociones a flor de piel. Un buen remake, con algunas lagunas, pero que en líneas generales convence tras las más de dos horas de film. Y ya que estás aquí te diré que el dúo protagonista ya compensa el precio de la entrada.

Lo decíamos antes del estreno de la película: Lady Gaga y Bradley Cooper parecían tener bastante en juego en Ha Nacido una Estrella. Ella por su debut como actriz protagonista en un film de caché; él por su debut como director. Dos debuts que se han saldado con un buen sabor de boca. La química que ambos demuestran tener en pantalla es uno de esos aspectos por los que decía que la entrada queda pagada tras ver la película. Uno se sumerge en las interioridades de cada personaje gracias a lo que ellos, como pareja, nos hacen sentir.

¿Es esto lo mejor de la película? Sí, con un matiz. No puedo dejar de lado la excelente actuación de Bradley Cooper, que llama a las puertas de la nominación al Oscar. Sabíamos ya que Cooper es un buen actor, pero aquí da un salto adelante, quizá espoleado por ser ‘su’ película, quizá porque su papel brilla a pesar de lo estereotipado de todos los personajes del film. Uno entra a la sala esperando a una Lady Gaga espectacular y a los 25 minutos de Ha Nacido una Estrella no puede quitar los ojos de Bradley Cooper. Es el verdadero protagonista de la historia, el que tiene o genera conflictos con cualquiera del resto de personajes del film

Ha Nacido una Estrella Película

Y sí, Lady Gaga hace un papel también destacable. Hay quien la sitúa entra las candidatas al Oscar. Desde luego que en Ha Nacido una Estrella tiene tramos donde su labor es sublime. Sin embargo, también hay otros donde parece ir con el piloto automático. A su favor, en escenas más complicadas, a su vez esas mismas donde puede lucirse, Lady Gaga sale victoriosa y nos epata con su actuación. Son esos momentos más ‘mundanos’ de su papel donde parece dejarse ir y hacer lo justo. Siempre teniendo presente que el papel ha sido escrito para ella, específicamente para ella.

O quizá es que Bradley Cooper nos ha enganchado más. Un Cooper que además cumple sobradamente en la dirección. No hay mucho que decir sobre la historia, ya que este no deja de ser un remake más de la película que años atrás protagonizaron Judy Garland y Barbra Streisand. El argumento es el que es, con algunas lagunas de guion. Y la construcción de los personajes es simple y más estereotipada imposible: por un lado tenemos al rockero maldito, el chico malo, sumido en una espiral de alcohol y drogas porque no sabe afrontar sus problemas; por otro la chica de barrio, humilde, con gran voz pero a la que nadie mira.

Partiendo de ahí, los personajes siguen una predecible línea recta que no se desvía un segundo. Bradley Cooper lo fía todo al poder de ambos protagonistas. Como decía, su trabajo tras las cámaras es un buen punto de partida para arrancar una carrera como director. No hace nada nuevo, pero sí acierta dándole un aire indie a Ha Nacido una Estrella. No se complica demasiado, eso también es cierto. Le da a la película lo que el público le va a pedir. Aires indies, sí, pero con una clara visión comercial y lejos de sorprender.

Siendo Ha Nacido una Estrella lo que es, no puedo dejar de lado su música. Sus canciones. ‘Shallow’ se llevará el Oscar a Mejor Canción salvo sorpresa mayúscula. Bradley Cooper brilla como cantante, completando una convincente labor en este aspecto. Ella, Lady Gaga, no necesita presentación. En cada número musical, en cada canción, devora la pantalla sacando la diva que lleva dentro.

Ha Nacido una Estrella abre la temporada pre-nominaciones y pone su candidatura sobre la mesa. Sus argumentos a favor y en contra parecen bastante claros. Sus actores buscan los premios. La película cojea en más momentos de los que quizá debiera para aspirar al premio gordo. Pero puede estar en la pelea. Aunque esto no ha hecho nada más que comenzar. Y si la Academia quiere premiar a las emociones y sentimientos que se lanzan en la película, acertará. Cuando se encendieron las luces en la sala de cine descubrí lágrimas entre varias de las desconocidas personas que me rodeaban. Y eso es mérito de Ha Nacido una Estrella.