La gala de los Oscars 2019 va a ser recordada por diferente. Por primera vez en tres décadas no hubo presentadores. Y eso se noto para bien y para mal. Además, así como en varios premios se impusieron los pronósticos esperados por la crítica especializada, también hubo algunas sorpresas agradables -o quizá no tanto, esto ya depende de cada uno-. Aunque no fueron demasiadas.

Lo que sí podemos señalar sin rubor a equivocarnos es que la dinámica de los Oscars ha cambiado. Al menos para los próximos años -salvo excepción que confirme la regla-. Ya no hay grandes ganadoras, ahora los premios Oscar quedan mucho más repartidos. Un premio para uno, tres para aquel y la ganadora en cuanto a número de estatuillas se llevó cuatro. Honor que recayó en Bohemian Rhapsody.

Discurso Spike Lee

La gala de los Oscars 2019

Tras la polémica alrededor de Kevin Hart, los rumores mezclaron numerosos nombres como posibles presentadores de la gala. Al final no hubo una figura como tal. Decididos a dejar la gala sobre las 3 horas de duración, seguramente motivados por ABC, los Oscars aprovecharon la situación para apretar en los tiempos. Sin presentadores, todo debía ir más fluido, pensaron.

Y siendo objetivos, así fue. Exceptuando por los numerosos cortes publicitarios, excesivos a todas luces. En lo restante, tuvimos una gala en apariencia más fluida y rápida. Sin embargo esto no significa que fuese una gran gala. Menos duración no tiene porqué implicar mejores resultados. Aunque al menos en ABC estarán satisfechos.

La dinámica fue sencilla. Una voz en off presentaba a las siguientes personas que iban a pisar el escenario, estas hacían su trabajo -presentar un premio o película- y nada más. Algunos cómicos o parejas se explayaban más o menos, pero sin demasiados alardes. Y ahí llegan los primeros puntos negativos. Lo que vimos fue una gala de los Oscars 2019 demasiado aséptica, sin sentimiento, sin comedia.

En la era que mezcla la corrección política llevada al extremo con Donald Trump, pocos se atrevieron a dejar caer una puya a la situación en la que se encuentra en planeta. Y los que lo hacían, eran los de siempre: Spike Lee, Javier Bardem, etc. ¿Humor? Poco y con cuentagotas. Al final resultó ser una gala rápida, sí, pero muy encorsetada.

Roma Oscars 2019

Los ganadores de los Oscars 2019

Pocas sorpresas en las categorías principales. Roma no salió vencedora en Mejor Película, ¿pero realmente alguien lo esperaba? Con Mejor Director y Película de Habla No Inglesa en el bolsillo de Alfonso Cuarón desde hacía meses, soñar con el premio gordo de la noche era un imposible. Cierto es que La Favorita parecía ser la segunda opción, pero el premio fue para Green Book. No desentona. Una película dura y amable -o blanca, si lo prefieres- a la vez. Una de esas historias que gustan a los votantes de la Academia. Eso sí, vuelve a repetirse la extraña hazaña de que una película gane sin estar su director nominado.

Rami Malek se llevó el cantado y merecidísimo premio a Mejor Actor. Aquí la competencia con Viggo Mortensen y Christian Bale podía poner dudas, pero pocos llegarán a parecerse tanto a una leyenda como Freddie Mercury. Mahershala Ali no tenía rival en Mejor Secundario. Si a alguien le pareció una sorpresa la victoria de Olivia Colman como Mejor Actriz, que vea o vuelva a ver La Favorita. En mi caso, era lo esperado. El de Mejor Secundaria parecía bailar entre las compañeras de Colman y Regina King y se lo terminó llevando esta última. Merecido.

¿Lo demás? Un poco pitorreo que Bohemian Rhapsody se llevase el de Montaje sobre El Vicio del Poder. Máxime con algunas escenas en las que parece que está montando la película un epiléptico. Algunos de los premios que se llevó Black Panther, como Diseño de Vestuario, suenan a puro chiste. A premios dados para cumplir una cuota, contentar a fans, o qué se yo. Pero, por lo general, sin sorpresas. Todas las nominadas a Mejor Película se llevaron mínimo un premio a casa. La pena fue que Rodrigo Sorogoyen se quedase sin el premio a Mejor Corto por Madre.

Oscars 2019

Los mejores momentos de la gala

No hubo muchos momentos destacables, pero los que sí lo fueron quedarán en nuestro recuerdo por mucho tiempo. Comenzando por Samuel L. Jackson y Spike Lee. El actor salió con Brie Larson al escenario y ni corto ni perezoso le dijo a Spike Lee, su amigo, que sus queridos New York Knicks habían ganado. Después, para dar el ganador a Mejor Guión Adaptado se hizo un Penelope Cruz: gritar el nombre de su querido Spike Lee como si fuese lo último a hacer en esta vida. Genio y figura.

El abrazo entre ambos sobre el escenario daba buen rollo. Y después llegó el discurso de Spike Lee. En su línea, el director afroamericano no se cortó un pelo a la hora de llamarnos a la acción, también para criticar el estado de las cosas. Un discurso antiTrump y antirracista que nadie se atrevió a imitar. Hizo un emocionante recuerdo a que debemos estar “en el lado correcto de la historia“. Mejor, imposible. Y ha cabreado a Donald Trump: bravo, Spike.

¿Quieres más? Javier Bardem apostando por el castellano sin tapujos cuando salió al escenario. O Javier Bardem, en general. Disfrutando con Queen al comienzo de la gala, sobreexcitado antes, durante y después. Un tipo que fue a disfrutar y nos hizo disfrutar. También el hijo de Alfonso Cuarón, que se dedicó a poner caras durante toda la gala de los Oscars 2019 y nos ha dejado las redes sociales llenas de memes.

No me puedo creer que una película sobre la menstruación haya ganado el Oscar“. Con esa frase la realizadora Rayka Zehtabchi asaltaba el escenario, premio en mano, tras ganar en Mejor Corto Documental. Producto de Netflix, que recibió más publicidad -y toda gratuita- gracias a todos su premiados. Ni un pitido de censura, oye.

¿Y Peter Farrelly mencionando a todas las personas que han pasado por su vida? ¿Y Lady Gaga y Bradley Cooper cantando a dúo su excelente Shallow? Ganadora del Oscar a Mejor Canción, como estaba previsto. Cooper aguantó el tipo como pudo, ayudado por una Lady Gaga que se lució, sí, pero aún pudo hacerlo más. Precioso.

Y que no se nos olvide Olivia Colman. El MOMENTAZO de la noche. En mayúsculas. No debía esperar el premio. Tanto escuchar Glenn Close o Lady Gaga, hizo que no llevase un discurso preparado. Si lo llevó, a saber dónde lo olvidó. El caso es que arrancó el discurso ya con lágrimas en los ojos, nos emocionó, fue de un lado a otro en una sucesión errática de frases, inconexas, sin sentido, pero cargado de una emoción que nadie igualó. Su marido, llorando, ella, llorando, afirmando que ella no iba a llorar. El mensaje a sus hijos, a sus rivales. Emma Stone disfrutando tanto como Olivia Colman. Y así, haciéndonos reír, emocionándonos, Olivia Colman nos ganó para siempre.