Aaron Sorkin vuelve a ponerse detrás de las cámaras para dirigir la notable ‘El juicio de los 7 de Chicago’, disponible en Netflix. El reputado guionista, ganador del Oscar a Mejor Guion por ‘La red social’, vuelve a hacer de las suyas en este drama judicial basado en hechos reales. Aquellos ocurridos a finales de los años sesenta tras la Convención del Partido Demócrata de 1968 en Chicago, cuando ocho personas fueron detenidas y juzgadas tras una represión policial brutal. Una de esas que quedó para siempre en el recuerdo del ciudadano occidental. El juicio fue poco más que una pantomima y sobre ello Sorkin ha creado un guion que es una joya.

Viniendo del creador y guionista de series como ‘El ala oeste de la Casa Blanca’ o ‘The Newsroom’, no podíamos esperar otra cosa. Ya había tocado el drama judicial con el excelso guion de ‘Algunos hombres buenos’. En la que nos ocupa, ‘El juicio de los 7 de Chicago’, Aaron Sorkin saca a relucir su mayores virtudes. Sí, el guion es vertiginoso. Sí, sus protagonistas no callan, dicho en el buen sentido. Sí, los diálogos están cargados de inteligencia, son ingeniosos y poderosos. Nada que un buen fan del neoyorquino no pueda reconocer en cualquier de sus obras. Como sucediera sin ir más lejos en ‘Molly’s Game’.

Esa fue la primera ocasión en la que Sorkin se convertía también en director. ‘El juicio de los 7 de Chicago’ es la segunda y podemos decir que como mínimo iguala su trabajo previo. La película es de notable y su mano tras la cámara no le juega una mala pasada al excelente guion, tampoco a las grandes actuaciones que disfrutamos. En especial las de Mark Rylance como William Kunstler, Frank Langella como Julius Hoffman y Sacha Baron Cohen como Abbie Hoffman. Cualquiera de estos tres puede soñar con una nominación al Oscar. Nominación. El problema para Sorkin es que su dirección sí nos deja la sensación de que en manos de otro director con más experiencia y mejor hacer esta película podía haber sido de sobresaliente.

Aunque consigue no quitarle nada de esa vertiginosidad del guion y la película tiene una fluidez correcta y un ritmo trepidante, hay algo que no termina de satisfacernos. Nada nos sorprende en lo que nos ofrece Sorkin, todo parece correcto sin más. Los flashbacks son un acierto y los mete cuando debe, el montaje sin duda es otro acierto que añadirle. Quizá le ha podido faltar algo de grandilocuencia e incluso un mayor uso de las escenas ocurridas durante la Convención Demócrata de 1968. No por situar al espectador sino por ganar aún más empaque, fuerza, si cabe.

Crítica El Juicio de los 7 de Chicago

La fuerza de ‘El juicio de los 7 de Chicago’ es sin duda el guion que nos ofrece Aaron Sorkin. Y aunque se toma licencias con respecto a la realidad -no en algunos de los momentos que estás pensando-, todo se hace con una naturalidad y sencillez que no desentona. Consigue construir unos personajes que sí, son muy marca de la casa, pero tienen unas motivaciones claras y cien por cien coherentes para el espectador. Y todo ello en un drama judicial con los huecos justos y perfectos para las notas de humor, normalmente gracias a Abbey Hoffman y Jerry Rubin.

Es imposible dejar a un lado que la película no es nada imparcial. Sorkin nunca lo ha sido en sus obras. Tiene una forma muy clara de pensar, tiene unos principios y valores muy formados, y no tienen ningún miedo a la hora de plasmarlos en la pantalla. Así ha sido desde sus inicios y si bien esta obra no es ‘El ala oeste de la Casa Blanca’ o ‘The Newsroom’, el ideario del guionista está bien presente. En ‘El juicio de los 7 de Chicago’ insiste en ello. Con la agradable sensación además de llegar en un momento adecuado, idóneo, viendo la situación social y política que viven los Estados Unidos. Ese juez que parece el enemigo natural de Sorkin nos llega a recordar a Donald Trump.

A Sorkin o le amas o le odias, no parece haber mucho espacio para el termino medio. Bien por sus ideales, bien por su forma de escribir. Yo estoy en el lado de los primeros. Me encanta su trabajo, como las dos series ya mencionadas, amén de ‘Sports Night’, que me parecen joyas televisivas. Esperaba bastante de ‘El juicio de los 7 de Chicago’ y Aaron Sorkin no me ha decepcionado. Me quedo con el regusto de pensar qué hubiera hecho alguien con más experiencia tras las cámaras con ese guion, pero no es más que un nimio detalle que no empaña el notable resultado final.