Toda saga tiene un principio… y toda tiene intención de tener un final. Y eso es lo que llega, tras una larga espera, El Corredor del Laberinto, que comenzó su andadura en 2014, y tras una secuela en 2015 ha esperado hasta ahora para su desenlace. Por fin llega a la gran pantalla tras haber llegado a rumorearse en su momento que no se llegaría a rodar.

Vuelven los mismos personajes de las anteriores películas, con Dylan O’Brian y Kaya Scodelario al frente del reparto y con Wes Ball en la dirección. Si la primera película tenía similitudes con Los Juegos del Hambre y la segunda cambiaba radicalmente para aproximarse al cine de zombies, esta tercera, por el trailer parece mezclar asuntos futuristas de la saga Divergente, unido con alguna secuencia de acción postapocalíptica digna de Mad Max. Sin duda, los amantes de la saga pueden estar contentos.

Y decimos que pueden estar contentos porque llega por fin el final de la saga, lo que nos hace recordar otras series que guardan similitudes con las laberínticas novelas juveniles, y que han corrido diferentes suertes.

Crepúsculo

Vale que Crepúsculo pasa en el presente y no en un futuro distópico, pero fue la encargada de encender la mecha de las sagas de novelas. Podemos hablar de Harry Potter, que fue pionera, pero entre el estreno de la primera del joven mago y la primera de la saga vampírica llovió bastante. Lo que sí cogieron los licántropos y compañía fue la insana costumbre de sacar dinero dividiendo en dos -un obligado Peter Jackson subiría la apuesta a tres, en El Hobbit- una novela. Alegando que así no se pierden detalles, pero alargando la agonía de los fans entre medio y un año más.

La saga cumplió con creces. Sus actores -sobretodo su actriz- son grandes estrellas gracias al invento. Y a pesar de que eran cuatro novelas y acabaron siendo cinco películas, no flaqueó llegando a obtener gran éxito en taquilla.

Los Juegos del Hambre

Los Juegos del Hambre

La saga futurista postapocalíptica juvenil por excelencia. Era una trilogía de libros pero, nuevamente, se optó por alargar la tercera película en dos. En cuanto a la calidad, los hay que prefieren la primera, otros la segunda. Lo que es bien seguro es que la tercera quedó un tanto coja al no tener final y la cuarta no estuvo tan a la altura del arranque de la saga.

Eso sí, los fans fueron a comer palomitas como locos, exitazo. En cuanto al reparto poco que decir, Jennifer Lawrence ya llegó con una nominación al Oscar y ahora es una superestrella con la preciada estatuilla. Y los dos actores que le acompañaban en el cartel, uno es el hermano de Thor y el otro -Josh Hutcherson-, que curiosamente hizo de hermano de Chris Hemsworth en Amanecer Rojo, acaba de unirse a la pandilla de James Franco -The Disaster Artist y estrenará The Long Home-. Eso sí, ayudó a la saga curtirse de veteranos de la talla de Woody Harrelson o Donald Sutherland.

Cazadores de Sombras

¿Y esta cuál es? Se preguntarán muchos. Pues existió una saga que quiso ser llevada al cine al amparo de los Juegos del Hambre demás. Vio la luz en 2013 con la primera parte: Ciudad de Hueso. Pero ahí se quedó, al menos cinematográficamente hablando. En el mundillo de la TV se creó una serie en 2015 que de momento tiene tres temporadas.

La película contó con Jonathan Rhys Meyers en su reparto y podría haber sido trampolín para un joven reparto encabezado por Lilly Collins y Jamie Campbell Boyer. El segundo, que venía de haber aparecido en sagas como Harry Potter, Crepúsculo o en films como Sweeney Todd, se ha dedicado a su carrera de cantante desde entonces. Lilly Collins, por su parte, intenta abrirse paso en el mundo del cine, este año se le ha visto en producciones de Netflix como Okja o Hasta los Huesos.

Divergente

Divergente

En 2014 llegó a los cines Divergente, la primera parte de una saga donde en el futuro la teórica única ciudad de la tierra está dividida en categorías. Cada uno tiene destinado ir a una de ellas, en algunos casos deciden ir, pero no podrán moverse. Con unas premisas bastante atractivas llegó esa cinta protagonizada por Shailenne Woodley y Theo James. La primera una actriz con mucho futuro, el segundo un guaperas que hemos podido ver en anuncios de colonia.

La película cumplió las expectativas y se decidió por hacer la secuela. Nuevamente Insurgente cumplió para el público y la saga continuaba adelante, aunque tomaron la decisión de partir el tercer libro en dos partes. Ya saben, por aquello de no explayarse y que el público disfrute de más palomitas. La gente debió cansarse y el error fue mayúsculo. La película se hizo -Leal-, pero hasta ahí la historia. Poco después del descalabro se anunció que el film se haría pero no para ser estrenado en cines. Los principales actores cayeron del proyecto y el resultado fue la abolición del proyecto. Ahora está programada una serie para 2019 que aborde el final de la saga pero ¿quién sabe? El caso es que de momento una saga que podría haber llegado a su fin no lo hizo por el afán recaudatorio.

El Corredor del Laberinto

Mejor le ha ido a El Corredor del Laberinto. De las tres sagas que se han intentado iniciar aprovechando la ola buena de Los Juegos del Hambre es la única que llegará a su fin en la gran pantalla. Tras arrancar con éxito en 2014 y estrenarse su secuela un año más tarde, lo normal hubiera sido que en 2016 llegara la tercera parte de la trilogía. Inicialmente se volvió a pensar en dividirla en dos partes.

Pero la menor recaudación de la secuela y el fracaso de la saga Divergente han hecho peligrar los cimientos de esta saga. Finalmente verá la luz en cines, con su reparto original, y tras haber pasado suficiente tiempo como para que puedan suceder dos cosas: la primera, que se hayan olvidado de ella y llegue tarde; la segunda, que los fans de la saga, adictos a este tipo de historias vean en ella la salvadora tras el traspiés de las mencionadas Cazadores de Sombras y Divergente.