Parásito/ta


1.Adj. Dicho de un organismo animal o vegetal: Que vive a costa de otro de distinta especie, alimentándose de él y depauperándolo sin llegar a matarlo.
3.Adj. Dicho de una persona: Que vive a costa ajena.

Real Academia de la Lengua Española (RAE)

Por fin he podido contemplar en una sala de cine ese fenómeno que hará casi un año triunfaba en Cannes y, mediante el boca a boca, se convertía en la gran película -de habla inglesa o no- del año. Los premios de la crítica la han aplaudido. Los Óscars no han podido negar la evidencia de abrazar a Parásitos con hasta seis nominaciones, incluyendo película, dirección o guión original. Y en Revancha no podíamos dejar escapar la oportunidad de hablaros de ella antes de que llegase la ansiada gala de los Premios de la Academia de Hollywood.

Parásitos tiene tras las cámaras al director Bong Joon Ho, capaz de deleitar a público y crítica con Memories of murder, de saltar al estrellato mundial con la terrorífica The Host, toda una rareza coreana, o coquetear con Hollywood o incluso con Netflix en sus dos anteriores obras: Snowpiecer (-otagonizada por Chris Evans- y Okja, la película de la polémica en Cannes, que se negaron a tener en consideración para premiar debido a pertenecer a una plataforma. Curiosidades de la vida, y del destino, a Cannes volvió, y en Cannes -la otra meca del cine- triunfó.

Lo hizo porque el director tiene todas las herramientas del cine occidental a su servicio. A pesar de contar con un reparto en su totalidad coreano, y tener como es lógico ese arraigo a su tierra que nos deja boquiabiertos con la calidad de vida de sus protagonistas, el guion queda hilvanado con un humor tan negro como internacional. Sabe tocar las teclas necesarias para llevar la película a su único destino a través de un montaje muy efectivo, capaz de centrarse en lo que toca y quitar todo lo que sobra. Y nos enganchamos a su propuesta, como sus protagonistas a la vida que quieren alcanzar.

Parásitos

No hay truco ni cartón en el título, porque ya en ese simpático, divertido… y ¿duro? inicio se nos enseña como convive una familia pobre de Corea, en las peores situaciones posibles. Gente, no obstante, capaz de sobrevivir en las peores condiciones posibles, como esas chinches y cucarachas que quieren exterminar de su pobre hogar, mientras roban wi-fi de donde pueden. Presentados los personajes, toca entrar de lleno en la trama, y en su primera mitad la película va totalmente en volandas, sin ningún amago de descarrilar y contando todo lo necesario de cada personaje, y de la trama en sí, para que no perdamos pista alguna, intuyamos algunas cosas… pero tengamos que tener el freno a punto para cuando vengan curvas.

Y es ahí, cuando vienen, cuando Parásitos, poco a poco, se torna algo más sombría, oscura, repleta de suspense -acompañada por una banda sonora que también se nos queda enganchada a los oídos- sin perder ni un ápice del buen humor, cada vez algo más macabro, que va incrustándose en cada fotograma. Todo eso gracias a un guion, obra del propio Bong Joon Ho, que es lo más delicioso, impredecible y novedoso del año -¡que tiemble Tarantino si espera su tercer Óscar en la categoría!-, pero auspiciado por un reparto que cumple perfectamente con su cometido, en especial Song Kang-Ho, habitual del director y que aquí pasea todo su esplendor y calidad artística en cada plano que hace suyo.

Todo en general hace de Parásitos una obra fresca, divertida y, al mismo tiempo, oscura, que no deja de lado en ningún momento esa crítica social que se ve venir desde esa presentación de los personajes. Consigue que los protagonistas nos caigan simpáticos o que les podamos llegar a odiar o apiadarnos de ello, todos esos vaivenes en apenas dos horas. Si toca achacar un punto negativo es que el desmadre final no acaba de ser todo lo redondo que uno podría esperar. Eso sí, incluso en el clímax de la película, con el espectador más cerca del terror que de la comedia, se guarda un as en la manga para conseguir dejarnos perplejos, atónitos, atrapados en la propuesta.

En definitiva, estamos ante una notable producción. De lo mejor del año, sin duda alguna. Y una de esas películas que se quedarán enganchadas en la memoria de quien la vea. Costará quitarse los Parásitos de la cabeza.