La primera andadura de una superheroína Marvel a nivel individual llega en vísperas de la mayor batalla campal y unión de superhéroes del Universo Cinematográfico Marvel. Capitana Marvel viene para quedarse, como muestra una carta de presentación en sociedad más o menos efectiva que cumple su función.

Tras unas últimas películas que caminaban a un cine algo más distraído, divertido y un tanto friki, Marvel vuelve a sus orígenes, los de Iron Man, Capitán América o Thor que, no exentos de toque de humor, parecían querer ser tomados más en serio que algunos posteriores. El papel de Brie Larson y su Capitana Marvel caminan por esos senderos, con efectividad.

No lo hace sujeto en un buen guión. Al revés, Capitana Marvel tiene algunos de los momentos menos elaborados de la marca comiquera. Tumbos de un lado para otro y alguna que otra cosa que parece fuera de lugar, giros incluidos, que parecen encaminarla a un lugar menor en su Universo. Sin embargo tiene otras notas positivas que equilibran la propuesta.

Brie Larson

El primer y gran punto a favor, es ese toque grunge y noventero que desprende la película en todo momento. Sí, está ambientada en esa época, pero se agradecen las referencias -en primer lugar musicales- a una década en la que crecí y de la que mamé mucho. Y ahí tienen ganado a la nostalgia de un público concreto dispuesto a ver las referencias y disfrutarlas.

El toque de humor que poco a poco se apodera de la película tras un inicio donde Brie Larson no parece al 100% convencida en el papel, hace que al final tengamos la sensación contraria y que pensemos que la mujer ha cumplido perfectamente con la prueba del algodón y es una superheroína capaz de sostener una película ella misma. Aquí tiene a su sabueso de turno, a su compañero de andaduras, un rejuvenecido para la causa Samuel L. Jackson.

Ahí tienes otro de los puntos favorables. Contar con Nick Fury, y con el gran Jackson volviendo a los noventa le da a la película el punto de humor necesario para hacerse más amena y entretenida. Las secuencias de acción, puros efectos especiales y, sin ser de lo mejor de la saga, cumplen su cometido. Y al final queda una sensación de satisfacción, no diría que plena, pero sí de haber quedado saciado.

Crítica Capitana Marvel

No negaré que no veía con tan buenos ojos la película. El tráiler no me había parecido que tuviera el suficiente punch y gancho para invitar a alguien a ver la película si no fuera porque a la vuelta de la esquina viene lo gordo y tenemos que estar preparado. La película es, en definitiva, puro cine de acción y aventuras con toque de humor y un homenaje a los 90. Ese es el resumen puro y duro de una película entretenida, que no parece querer aspirar a más.

Lo de que haya visto ciertas reminiscencias u homenajes no descarados a la saga Terminator o a Independence Day puede que sea más una visión mía totalmente subjetiva que una clara intención de los directores detrás del proyecto. Y en cuanto a la comparativa, Capitana Marvel no consigue -ni parece ser su intención- llegar a ser una de las top de la saga, pero tampoco se queda en la cola como los haters de turno quieren intentar vender, es una película más de la saga, una entretenida película más y van unas cuantas.

Eso sí, DC sigue gobernando, ya que su Wonder Woman sigue reinando en el mundo de las superheroínas y parece convertirse en la punta de lanza de un Universo necesitado. Marvel veremos ahora por donde nos lleva tras Vengadores y quienes seguirán al pie del cañón. Brie Larson y Capitana Marvel han venido para quedarse, pero no tiene el poder suficiente -al menos de momento- que sí tenía en su día Iron Man y Downey Jr. Así que veremos qué sucede en un futuro inminente.