Regreso al Futuro marcó a una generación. Es una saga atemporal, que ha logrado hacerse un hueco importante en el cariño de los cinéfilos. El paso del tiempo la ha ascendido a esa especie de Olimpo en el que se encuentran muchas películas, por una u otra razón. El dúo protagonista que forman Marty McFly y Doc, el chico normal pero con un punto rebelde y el genio loco, fue uno de los grandes ganchos de la saga. La química entre los actores nos dejó grandes momentos para el recuerdo. Muchos niños y adolescentes soñaban con tener un Delorean -aunque este coche fuese un fiasco en la realidad-, también con aeropatínes, zapatillas con cierre automático, tener aventuras en el Oeste o tocar en una banda de rock. Y casi todos pensaron en la posibilidad de tener un almanaque deportivo que les hiciera ricos. Regreso al Futuro era una película de ciencia ficción que no era tal, sino más bien un film que llevaba la ciencia ficción al ámbito familiar. Y quizá ahí fue donde cimentó parte de su éxito. Aún con ese éxito presente, la saga nos genera nueve preguntas que intentamos responder. Teníamos más y hubieramos hecho diez para redondearlo, pero nos dan igual los convencionalismos.

 

¿Es cine de aventuras o comedia?

Vale, nos quedamos con eso del cine familiar y la parte de ciencia ficción. Pero intentando ir más allá, ¿Regreso al Futuro tiene más de comedia o de cine de aventuras? Pues bien, depende. Cada película de la saga parece acercarse más a uno u otro género. Si a mí me preguntan, la primera y la segunda son comedias con toques de aventura, mientras que la última sí sería puro cine de aventuras, por ritmo e historia. Si quieren ver comedia disparatada pongan atención en la escena del parking en la primera película de la saga, antes de que Marty viaje a 1955. No tiene desperdicio, libios incluidos.

 

Hablando de los libios… ¿qué pintan en todo esto? 

Respuesta corta: Nada. Literalmente. Sí, quieren hacerse con el plutonio que Doc ha robado -y que el gobierno americano piensa que han sido los libios-, pero más allá de eso, lo único que hacen los libios es regalarnos una escena cómica, tirando de manual, con los gritos, el arma que se encasquilla, su vestimenta, la entrada en escena… Para otro día podríamos preguntarnos cómo saben que Doc Brown estará en el aún Twin Pine Mall en ese preciso instante. Y el disgusto que nos dejan pensando que han matado a Doc.

 

Marty McFly llega a 1955, sí, pero… ¿qué le lleva allí? 

La suerte. O la mala suerte, viendo a posteriori lo que le toca vivir. Porque en la primera Regreso al Futuro no hay una motivación que lance la película. Quien debía viajar al futuro -a 2010- era Doc, pero la aparición de los libios y su ‘muerte’ provocan la casualidad de que sea Marty quien acabe viajando treinta años al pasado. A partir de ahí se suceden las casualidades y causalidades: se encuentra con su padre -y decide seguirle-, es Marty el atropellado -cuando debía serlo su padre, para que su madre se enamorase de él-, y tiene que deshacer el embrollo. En la segunda parte, la aparición del almanaque es otra casualidad. En la película que cierra la saga sí hay una motivación clara desde el primer minuto: salvar a Doc.

 

¿Es Marty un superhéroe y no lo sabe? 

Volvamos a 1955. Marty arma la de San Quintín en el granero de los Peabody y pronto el Delorean le dice que aquí se queda, que lo de viajar en el tiempo es muy cansado. McFly se ve en la tesitura de tener que esconder el Delorean y, en una zona llana lo mueve sin casi esfuerzo a la trasera de un cartel publicitario. Marty, guiándonos por Michael J. Fox, mide 1’63 metros, es un adolescente en búsqueda de su mayoría de edad y, por lo que vemos en pantalla, no es el tipo más fuerte del mundo. Así que sí, o tiene superfuerza, o alberga en su interior a un levantapiedras vasco y no lo sabe.

 

¿Por qué sus padres no le reconocen tras volver de 1955? 

Cuando Marty hace su propio Regreso al Futuro a 1985 ve que su familia ha cambiado para bien. Ya no es esa familia disfuncional en la que él -y quizá su madre, alcoholismo a parte- es el único normal. No. Ahora los suyos son gente de éxito. Y todo eso tras pasar unos intensos días en 1955 en los que su madre se enamora de él, hasta el punto de besarle. Tanto George como Lorraine McFly vivieron junto a Marty algunos momentos capitales en sus vidas. En 1985 hubiéramos querido un guiño a su parecido con aquel Levi Strauss que emparejó a sus padres para siempre y es clavado a su hijo Marty. Pero no, nada.

Delorean Regreso al Futuro

¿Qué tal trata Regreso al Futuro los viajes en el tiempo? 

Sí somos amables y por respetar la magia de la saga, diremos que regular. La realidad es que deja bastante que desear. Por dar un ejemplo, no explican lo que son las líneas temporales hasta la segunda entrega. Y aunque insisten demasiado en lo que puede ocurrir si cambias el tiempo, no se molestan demasiado en incidir en ello. En Regreso al Futuro 2 Doc le dice a Marty que si se encuentra con su otro yo podría ocurrir una súper paradoja que podría acabar con el mundo. Poco después Jennifer se topa con su yo del futuro y no ocurre nada. Bueno sí, que se desmaya y así puede tirarse otra película sin dar palo al agua.

 

¿Es Marty McFly un tipo a la moda? 

No. Ni en la primera, ni en la segunda ni en la tercera entrega de la saga. Si algo nos queda claro es que Marty McFly es un personaje bastante hortera. Lo mismo lleva unos slips rosas que se va a 1885 juntando flecos, el rosa y el rojo sin miedo alguno. Y qué decir del futuro, un traje que le va diez tallas grande, y su hijo… bueno, sobre la moda que los jóvenes de ese 2015 que nos presentan en Regreso al Futuro solo podemos decir que menos mal no ha ocurrido. De hecho podemos añadir que Marty queda muy bien como disfraz, con ese chaleco que, sí, en su momento todos teníamos uno similar.

 

¿Hay racismo en Regreso al Futuro? 

No, pero… Los ochenta eran otra época, sí, pero hoy sorprende la ausencia de personajes de otras etnias. Además los años que se muestran en las películas -1955 y 1885- tenían sus cosas, pero esto no quita para que algunos comentarios chirríen. En 1955 vemos al futuro alcalde Wilson decir que será un tipo importante. Cuando a Marty se le escapa que será el alcalde, el dueño del bar se ríe del comentario y las esperanzas de Wilson. En 1885 sobre ‘Perro Rabioso’ Tannen señalan que es un hombre que ha asesinado a doce personas “sin contar negros ni chinos”. Seguramente podrían haber mostrado su peligrosidad de otra manera, por más que sea un gag cómico. Simplemente detalles que hoy escaman un poco.

 

¿Debería volver la saga? 

La gran pregunta que se hacen, nos hacemos, muchos fans. Aunque estaría bien una vuelta de la saga y muchos disfrutaríamos con ella, no sería fácil encontrar unos personajes y actores con ese carisma para llevar a cabo una vuelta de Regreso al Futuro. Y sin duda los fans disfrutarían una película llena de guiños a las anteriores, pero aún considerándome un fan, no le veo sentido. En la época de los revivals y reboots, por suerte el de Regreso al Futuro es uno que no está sonando. Que no nos toquen el mito.