Uno de los grandes referentes a la hora de poder degustar un libro con tintes bélicos mezclados con el noble arte del espionaje siempre ha sido Tom Clancy. El escritor norteamericano es todo un referente para los millones de lectores que se imbuyen en sus creaciones. Todo es posible gracias a un estilo donde brillan con luz propia unos personajes con los cuales uno no puede más que empatizar u odiar a partes iguales.

Muchos asocian a Tom Clancy con su larga saga de novelas con Jack Ryan como su eje central, pero también hay un pequeño hueco para las creaciones ajenas a este icónico personaje que ha sido varias veces trasladado a la gran pantalla, con bastante buen tino en alguna de ellas, y recientemente al mundo de las series de la mano de Amazon.

Hablamos de un libro con el título de Tormenta Roja que se publicó en el año 1983, es decir hace más de 35 años. En esta novela catalogada dentro de la categoría del tecnosuspense, Tom Clancy nos relata una historia apasionante sobre una Tercera Guerra Mundial entre la OTAN y las fuerzas soviéticas del Pacto de Varsovia, con Europa como su tablero de operaciones. La chispa que prende este conflicto es nada más y nada menos que el petróleo, algo que está tan en boga en estos tiempos actuales en donde Estados Unidos no duda un instante en utilizar su influencia para poder hacerse con más reservas del crudo del que tan dependiente es.

Tom Clancy

Una de las grandes virtudes que tiene este libro es que Tom Clancy pone en práctica su táctica de ofrecer varias historias con tintes diferentes que poco a poco se van entrelazando hasta conformar un mosaico realmente atractivo. Al igual que en la frase “por tierra, mar y aire”, Tormenta Roja te ataca por todos los frentes con una historia tan sugerente como es una ficticia Tercera Guerra Mundial, algo que ya de por si tiene un potencia espectacular, sin perder de vista los elementos de las relaciones humanas que tan bien son desarrolladas en la saga de Jack Ryan.

Aprovechando su notable conocimiento de todos los aspectos que puede llegar a tener un conflicto bélico, el escritor de Baltimore no tiene miedo a la hora de utilizar un lenguaje técnico que complementa a la perfección con las explicaciones algo más básicas que convenientemente necesitan los personajes menos avezados que van apareciendo en escena. Hasta en los pasajes donde los submarinos son los grandes protagonistas, Tom Clancy, que es todo un loco de los submarinos, mantiene un nivel técnico alto, pero a la vez asequible. Encontrar este equilibrio no es nada sencillo, y mucho menos hacerlo sin perder autenticidad.

Este as de la temática militar es capaz de ser igual de efectivo con el relato de un enfrentamiento en las profundidades de un océano que con un pelotón de infantería tomando una posición elevada fuertemente defendida por el enemigo. Mantener el nivel de intensidad en un libro tan extenso, más de 600 páginas, no es un problema. Todo amante de este género no puede dejar de devorar las hojas desde que la novela coge velocidad de crucero. Y ahí radica el quid de la cuestión con un libro. Si te pide seguir y seguir, a pesar de ser las tantas de la madrugada, es que merece la pena. Y Tormenta Roja lo hace.