Muchas personas asocian el nombre de Stephen E. Ambrose al libro ‘Band of Brothers’, Hermanos de Sangre en castellano, gracias a la fabulosa miniserie, basada en su obra, que Steven Spielberg llevó a cabo en el 2001. Esta producción, que tan buena acogida tuvo entre los amantes y los no amantes de las cuestiones bélicas acontecidas en la Segunda Guerra Mundial, dio un impulso extra a la popularidad de este excelente escritor.

Pero quedarse con sólo este aspecto de Ambrose sería muy injusto. El ya fallecido escritor estadounidense, biógrafo de los ex presidentes Dwight D. Einsenhower y Richard Nixon, dio una muestra de su saber hacer literario en los numerosos libros que escribió sobre Eisenhower. En Ike’s Spies: Eisenhower and the Espionage Establishment, Ambrose ofrece al lector un relato exhaustivo, pero a la vez muy ameno, de la vinculación que tuvo el ex presidente con todo el mundo de los servicios secretos.

Si en la actualidad todo lo relacionado con el espionaje está a la orden del día gracias en parte a Internet –Donald Trump y su ‘affaire’ con los rusos daría para un serial-, en la época de Eisenhower la película era completamente diferente. El mundo todavía se estaba recuperando de la Primera Guerra Mundial cuando estalló el segundo conflicto global. En esta contienda adquirió preponderancia unos servicios secretos que estaban en pañales cuando Adolf Hitler desató el horror.

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Lo interesante de este libro es la posibilidad de ver cómo este novedoso proceso fue influyendo en el Eisenhower comandante en jefe de las fuerzas aliadas, pero también en el Eisenhower presidente de un país ya poderoso que salió de la Segunda Guerra Mundial como la primera potencia del planeta. Incluso en el breve impasse en el que ‘Ike’ estuvo fuera del radar del poder, Stephen E. Ambrose da buenas pinceladas sobre los pensamientos de un hombre que tuvo muy claro las consecuencias que iba a tener la preponderancia de la Unión Soviética sobre una Europa sumida en el desastre económico más absoluto tras los dos conflictos a gran escala sucedidos en apenas 30 años. Todo esto acompañado con un enorme desarrollo del armamento nuclear para completar un puzzle mortal.

La combinación que hace el autor de las diferentes fuentes existentes hasta finales de los años 70 -el libro fue publicado en 1981-, le confiere a Ike’s Spies: Eisenhower and the Espionage Establishment una fortaleza especial porque todavía estaba candente la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética, a pesar de ser medianamente evidente que los norteamericanos llevaban la voz cantante al hacer un análisis objetivo de la situación, cosa que queda fielmente reflejada en el libro.

En un mundo tan poco claro como el de los servicios de inteligencia, Ambrose da luz a dos momentos claves en la historia reciente de la humanidad. Es de sobras conocida la importancia de ULTRA y TORCH para el buen desarrollo de OVERLORD, pero la forma en la cual la CIA y el FBI combatieron al comunismo tras la Segunda Guerra Mundial nunca tuvo tanta ‘visibilidad’. Por eso es tan útil este libro cuando se relatan la multitud de acciones llevadas a cabo por los servicios de inteligencia dentro y fuera de los Estados Unidos, con o sin el visto bueno de Eisenhower.

Es posible que a veces se tenga la sensación de que el autor busca salvar la cara al ex presidente, algo lógico si se tiene en cuenta su querencia por esta persona, pero en lo que no hay dudas es en que Stephen E. Ambrose da con la tecla a la hora de radiografiar a un hombre que fue todo un camaleón a la hora de sacar provecho de los espías, la vigilancia, la propaganda y demás acciones destinadas a conseguir una ventaja sobre el enemigo, fuesen las fuerzas del Eje o la Unión Soviética.