Sin haber leído nada de Juan Gómez Jurado, y habiendo seguido su carrera ‘podcaster’ en programas como Todopoderosos, Aquí Hay Dragones u otros como Cinemascopazo, diría que es un tipo que busca entretener con lo que hace. En dichos programas muestra inteligencia, saber estar y cultura, sin embargo la sensación última y más potente es la de un tipo que quiere que en última instancia el público, su público, se entretenga con lo que él les ofrece. Habiendo leído Espía de Dios (2006), su primera novela, me reafirmo en dichas palabras.

Espía de Dios puede que no sea su mejor novela, algo que espero descubrir de una manera u otra en el futuro. Pero sí es una interesante y entretenida lectura, uno de esos libros que se leen de una tacada una vez consigues entrar en él. En un espacio corto Juan Gómez Jurado consigue crear un thriller lleno de tensión y ritmo, incluso a pesar de conocer al asesino desde primeras de cambio. ¿Cómo? Conociendo el formato a la perfección, y sabiendo que el lector no necesita demasiadas y vueltas. Ideas claras y un convencimiento total del destino final.

No debió ser sencillo escribir Espía de Dios a mediados de los 2000. Hablamos de una novela que se mueve entre los escándalos sexuales que ha vivido la Iglesia en las últimas décadas, así como el fallecimiento de Juan Pablo II y la posterior decisión sobre quién debía ser su sustituto. Tratar la pederastia y esos abusos sexuales de la Iglesia generaron cierta polémica en su momento. El autor fue valiente, así como su editorial.

Juan Gómez Jurado mezcla hechos reales y un buen conocimiento de cómo funciona la Curia, con una ficción protagonizada por una mujer fuerte e interesante en sus dilemas, una Paola Dicanti que ofrece más de lo que en un principio puede parecer. Cuenta con el carisma necesario para unirnos a ella en este viaje donde lo más importante no deja de ser el extraño caso que deben resolver los protagonistas. A Dicanti le acompaña Anthony Fowler, un siervo de Dios con un pasado que esconde demasiadas interrogantes.

Un caso repleto de asesinatos constantes, un asesino en serie que parece invencible y un duelo entre la policía italiana y la del Vaticano. Motivos más que suficientes para confiar en Juan Gómez Jurado y su Espía de Dios. Una novela que te sorprenderá según avancen las páginas, y que conseguirá atraparte en su historia cuando menos te lo esperes. Incluso aunque la historia de la Iglesia y la religión, tantas veces utilizada, no te llame la atención.

Ese fue mi caso. En las primeras páginas me mostraba un tanto reacio a continuar. Espía de Dios no hacía ese click en mi que te hace devorar un libro. Hasta que, de repente, ocurrió. Y con ese click, y esta novela, descubro a un escritor que engancha y que, sí, entretiene. Y mucho. Llega el turno de seguir conociéndole leyendo el resto de sus novelas.