A su escala, Charles Manson fue uno de los mayores cabrones que nos ha dado el planeta en el último siglo. Un psicópata al que por suerte se paró a tiempo. No fue el único, cierto, pero sí uno de los más famosos. La ‘Familia Manson’ sembró el terror en la California del verano de 1969. Su tiempo de actuación fue breve, sus crímenes macabros y sádicos. Obra de la retorcida mente del enfermo Charles Manson.

El eterno romance californiano con el hippismo y el Verano del Amor parecía terminarse según se acercaba el final de la década de los sesenta. Los sueños y esperanzas de cambiar el mundo y convertirlo en un lugar más amable para con los demás se había terminado. La contracultura de los 60 se fue al garete como movimiento de masas con el homicio de Altamont y los asesinatos de la ‘Familia Manson. Incluso muchos que lo apoyaron dejaron de hacerlo paulatinamente.

¿Por qué? Charles Manson y su Familia habían hecho suyos algunos aspectos de ese movimiento contracultural, como la convivencia en comuna, el uso de drogas para acercarse entre ellos y con el planeta… Que unos tipos así, tan similares en algunas cosas a los hippies, asesinasen brutalmente a un total de diez personas terminó con el ‘flower power’ y un Verano del Amor que parecía poder durar para siempre.

Charles Manson asesino

Charles Manson: un ser humano hecho de odio

Líder de un grupo formado en base a su figura, carisma y extraño poder de oratoria y las drogas-, Charles Manson fue poco a poco embaucando a sus súbditos en un camino sin freno hacia la locura. Se juntaron una serie de jóvenes que si bien querían vivir en libertad al margen de la sociedad, la realidad se tornó distinta. Manson creó un régimen de terror, donde su palabra era la ley y sus locas diatribas marcaban el día a día.

Su figura ganó relevancia con los años, en ese inframundo americano donde un asesino en serie se convierte en símbolo de importantes miembros de la cultura pop -ahí están grupos como Guns ‘N Roses grabando una canción suya o Marilyn Manson formando su nombre gracias a él. Sus apariciones en vistas para su libertad o en televisión nos mostraban la realidad: era un hombre que seguía lleno de odio y que estaba completamente fuera de si. Loco.

La Familia Manson

El camino a la locura

Hasta que Charles Manson enajenó del todo, solo eran un grupo de locos que acostumbraban a dar el cante con su autobús hippie por las calles de California. Nada extraño en aquellos años, unos chavales pintorescos y alegres como otros. Fue el 25 de julio de 1969 cuando Manson vio que podía conseguir que otros matasen por él: Bobby Beausoleil apuñaló a un músico y camello de la ‘Familia Manson’ hasta asesinarlo.

La ira que sentía Charles Manson hacía Terry Melcher le llevó a la mansión en la que vivían Sharon Tate y Roman Polanski. Melcher era un productor musical que había pasado olímpicamente de las canciones que Manson había intentado mostrar vía Dennis Wilson (The Beach Boys). Algo normal si valoramos sus grabaciones: carecían de cualquier calidad. Pero esto Manson no lo veía así y quería tomarse la justicia por su mano.

Asesinato de Sharon Tate

Noches de ira: el asesinato de Sharon Tate

La noche del 9 de agosto Charles Manson se decidió a desatar la locura sobre Hollywood. Mandó a Tex Watson, Patricia Krenwinkel, Susan Atkins y Linda Kasabian a desatar el apocalipsis en la casa de Terry Melcher. El problema fue, como decía, que esa era ahora la residencia de la actriz Sharon Tate y el director Roman Polanski. Este se encontraba en Londres la noche de los asesinatos y pudo esquivar la bala que acabó con su esposa y tres amigos: Jay Sebring, peluquero de las estrellas; el guionista Wojciech Frykowski; y la novia de este Abigail Folger.

La ‘Familia Manson’ realizó una carnicería en el salón de la mansión. A Sebring le patearon la cabeza hasta destrozarle la cuenca de los ojos y el tabique nasal, también le apuñalaron. A Frykowski le apuñalaron, dispararon e incluso rompieron un revólver al golpearle con él. Folger fue apuñalada 28 veces. Sharon Tate, embarazada de 8 meses, recibió 16 puñaladas. Con su sangre escribieron PIG en la puerta de casa.

Helter Skelter: el asesinato de los LaBianca

Charles Manson creía que estaba por llegar un gran guerra racial entre negros y blancos, con los primeros como vencedores. Y que, a pesar de su victoria, estos no serían capaces de dirigir la sociedad resultante y ellos, la ‘Familia’, que habían estado al margen, impondrían su ley. Ellos eran quienes debían dar el pistoletazo de salida a dicha lucha racial. De locos. Más lo era el hecho de que recibía estos mensajes vía canciones de The Beatles, en especial Helter Skelter.

Por eso lo de Sharon Tate y sus amigos le supo a poco. Un psicópata necesita saciar su hambre, en este caso de matar e imponer su ley, y por eso la noche siguiente mandó a los mismos protagonistas más Leslie Van Houten y Steve Dennis Grogan a una casa aleatoria. ¿La diferencia? Él les acompañaba.

Rosemary y Leno LaBianca fueron las víctimas. El modus operandi, similar. Apuñalamientos sin freno, Rosemary LaBianca se llevó hasta 41 cuchilladas. En las paredes de la casa dejaron pintadas realizadas con sangre: WAR, RISE, DEATH TO THE PIGS y, sí, una inquietante HELTER SKELTER.