Provincias sin glamour futbolístico

Salto del Caballo, ToledoEn 1929 tuvo lugar el primer campeonato liguero. En él participaron diez equipos, representando a cuatro Comunidades Autónomas: Euskadi, Catalunya, Madrid y Cantabria. A finales del siglo XX todas las comuinidades habían logrado tener al menos un representante en la máxima categoría, y eso que La Rioja, Castilla La Mancha y Extremadura tuvieron que esperar a los años 80 y 90 para lograrlo.

Sin embargo, aunque todas las comunidades han tenido representación, no sucede lo mismo con las provincias. A día de hoy aún hay un buen puñado de provincias que no han tocado el cielo del fútbol español. En algunos casos han estado cerca de hacerlo, en otros casos no. La gran temporada que ha realizado el Girona ha tenido, a la cuarta, su merecida recompensa. Las cuatro provincias catalanas, por lo tanto, habrán tenido representación en Primera División después de que los gironís hayan obtenido premio. Hacía 18 años que no ascendía un club de una provincia primeriza. El último ascenso, en la 98-99 había corrido a cargo del Numancia, de Soria.

GIRONA

Aunque por fin estará en La Liga, aún no ha debutado y eso nos hace incluirla en lista. La provincia de Girona era la que más cerca había estado a lo largo de la historia reciente de conseguir ascender a Primera, primero de la mano del Figueres, y posteriormente ya en este siglo, de la mano del conjunto de la capital.

En la temporada 1991-92 estuvo cerca de dejar de ser una provincia sin club en Primera. La UE Figueres, club que actualmente milita en Tercera División, tuvo su época dorada, llegando a disputar siete temporadas en la categoría de plata, en dicha temporada alcanzaron la promoción de ascenso a Primera. El club gironí cayó derrotado en la ida 2-0 en el Ramón de Carranza ante el Cádiz. En la vuelta no pasarían del empate a 1 en casa, y se quedarían con la miel en los labios. En aquel club militaban, entre otros, el guardameta Toni, Luis Cembranos, Garcia Pitarch o el que posteriormente sería entrenador del FC Barcelona, Tito Vilanova.

Girona tuvo que esperar. En las anteriores cuatro temporadas el Girona ha estado muy cerca de ascender en tres ocasiones. Pisó una promoción de ascenso en la sensacional campaña 2012-13, un año después estuvo cerca de descender a Segunda B, pero volvió a arrancar con fuerza la 14-15 y se quedó a un descuento de ascender. Un gol del Lugo en el descuento le privó de un ascenso que por su temporadón podrían haber merecido. En el playoff dilapidaron en semifinales una renta bien golosa del partido de ida disputado lejos de casa. Por último el año pasado alcanzaron el playoff y la final, jugándose el ascenso contra Osasuna. Salió cruz. Pero este año, por fin, Girona se quitará la espinita.

HUESCA

De Aragón únicamente el Real Zaragoza ha pisado Primera. Cosa lógica si nos atenemos a la población y riqueza del resto de ciudades de la Comunidad. La provincia oscense es, de todas maneras, la segunda mejor provincia de Aragón en cuanto a fútbol se refiere. No por extensa historia, si no por los éxitos que ha deparado este siglo XXI. Hasta hace menos de una década el Huesca no ascendió a Segunda. A día de hoy ha disputado su séptima temporada (estuvo cinco consecutivas antes de descender, y ahora ha vuelto). A final de temporada Huesca soñó con la máxima categoría tras alcanzar el sexto puesto que les clasificaba para el playoff. Una vez ahí, cayeron en la primera eliminatoria, pero plantando cara tras un 2-2 en la ida en casa ante el Getafe, club que lograría el ascenso.

TERUEL

De la otra provincia aragonesa en liza, no hay muchas noticias que ofrecer. Teruel no ha tenido a ningún club de fútbol en las dos principales categorías. Es más, apenas ha gozado de siete temporadas en Segunda B, si bien sí participó en Tercera unos cuantos años cuando dicha categoría era la 3ª del fútbol estatal, pero que contaba con muchos más grupos que la actual Segunda B. Su última temporada en la categoría de bronce fue la 2011-12, y por el camino quedará para la historia la temporada 88-89 en la que Teruel disfrutó de la Promoción de Ascenso a Segunda División. Ese fue el mayor hito de la provincia.

TOLEDO

Aunque el Salto del Caballo ya ha pasado a la historia de los transistores, la realidad es que el Toledo nunca ha sido un asiduo a Segunda División. No fue hasta los años 90 cuando logró dicho hito. Eso sí, entró con fuerza, puesto que en la temporada 1993-94, su primera en dicha categoría, el club de Castilla La Mancha alcanzó el 4º puesto final de liga, obteniendo billete para la Promoción de Ascenso.

Podría haberse convertido en el segundo club de su Comunidad Autónoma en alcanzar la categoría de oro, apenas dos años después de que lo hiciera el Albacete. Pero el club toledano, que logró una bonita renta en la ida (1-0) ante el Valladolid, caería en el José Zorrila por un contundente 4-0, dilapidando las opciones de ascenso. Fueron héroes, pero Toledo nunca más se vio en una igual y acabaría dando con sus huesos en Tercera. Ahora ya llevan unas temporadas en Segunda B en la zona alta de la clasificación, aspirando a volver algún día a la categoría de plata.

CIUDAD REAL

En Ciudad Real se da un caso curioso. El club con mayor éxito de la historia no fue de la capital de la provincia, si no de otra localidad: Puertollano. Conocido entonces como Club de Fútbol Calvo Sotelo, el Puertollano llegaría a ser un asiduo de Segunda entre los años 60 y 70. En la temporada 67-68 lograría quedar segundo de su grupo de Segunda -por entonces había dos grupos-.

Ascendía el primero de cada grupo, y los dos segundos se enfrentaban en promoción con dos clubes de Primera. En esa promoción el Puertollano caería por 3-0 y 1-3 ante el Córdoba, sin poder estar cerca de certificar un ascenso que hubiera sido histórico.

GUADALAJARA

El CD Guadalajara es el único club de la provincia en llegar a Segunda División. Lo hizo hace muy poco. En la temporada 2010-11 el Guadalajara ascendía a Segunda. Dos años después, y tras haber obtenido la permanencia en el campo las dos campañas, era descendido administrativamente, cuando el proyecto del club era crecer en busca de alcanzar en unos años la gloria de Primera División.

CUENCA

La Unión Balompédica Conquense es el club más laureado de la provincia. Ha llegado a disputar 16 temporadas en Segunda B, alcanzando la Promoción de Ascenso a Segunda en la campaña 2003-04. El filial del Real Madrid derrotaría en la final por el ascenso al club de Cuenca, que se quedó de esta manera cerca de alcanzar la División de Plata.

CÁCERES

En 1994 la Comunidad Autónoma de Extremadura logró su primer ascenso a Primera. Era la única que faltaba en la lista. Fueron los cuatro años futbolísticos más gloriosos para ellos, con el Mérida y Extremadura alternándose en la máxima categoría, dos temporadas cada uno, y con el Badajoz, histórico de Segunda, llegando a rozar una promoción -en el año en el que el CD Extremadura logró dicha plaza y ascendería a Primera-.

Sin embargo los tres clubs grandes son todos de la provincia de Badajoz. ¿Y de Cáceres? Sin noticias. Un detalle a apuntar, el Cacereño, club más histórico de la provincia, es el único que pisó Segunda División. Tan solo duró una temporada, la 52-53, pero se convirtió por aquel entonces en el primer club de toda Extremadura en alcanzar dicha categoría. Con el tiempo, los tres clubes de la provincia vecina le robaron protagonismo y Cáceres sigue sin alcanzar dicha categoría, y a duras penas logran tener representación en Segunda B.

PALENCIA

Castilla y León ha tenido a cinco de sus nueve provincias representadas en Primera. Desde la más histórica: Valladolid, hasta la más reciente, Soria -Numancia-, que ha sido la última provincia en lograr debutar en Primera, pasando por Salamanca, León y Burgos. Sin embargo a las otras cuatro provincias no les ha ido tan bien.

Comenzamos por el CF Palencia, por ser el mejor representante de las otras cuatro provincias. A finales de los 70 el Palencia lograría por fin alcanzar la Segunda División, tras un par de intentos fallidos durante las dos décadas anteriores. Apenas estuvo dos temporadas, pero volvería a ascender, y en su tercera participación en la categoría el Palencia soñó con el ascenso, que tuvo cerca. Finalmente concluiría quinto clasificado, cuando entonces ascendían directamente los tres primeros. Sin embargo, un año después descendería de categoría. Cuatro temporadas en segunda a lo largo de su historia.

ZAMORA

Zamora no ha tenido nunca un equipo de fútbol ni siquiera en Segunda División. Su techo futbolístico se ha dado en la primera década de este siglo XXI donde el club zamorano alcanzó los playoff de ascenso a Segunda División hasta en cinco ocasiones, quedándose en dos de ellas a un solo gol de lograr el ascenso. Obviamente lejos de la capital de la provincia, como sucede en estas provincias, el resto de poblaciones no tienen clubes que hayan alcanzado el fútbol profesional.

SEGOVIA

La Gimnástica Segoviana ha sido el club más representativo del fútbol de la provincia. Lejos de la gloria del fútbol sala, donde tuvo sus éxitos el Caja Segovia, en lo que a fútbol se refiere no han estado ni mucho menos cerca de Primera. Con dos participaciones aisladas en Segunda División B, estamos ante la peor provincia de la historia del fútbol estatal. Por suerte el año que viene volverán a disfrutar de la categoría de bronce, tras ascender desde Tercera al final de esta temporada.

ÁVILA

Al igual que su vecina Segovia, en Ávila no se ha vivido ninguna temporada en la categoría de plata. El Real Ávila, club importante de la provincia que actualmente está en Tercera y en el 2023 celebrará su centenario, es un club que tuvo su época dorada a finales de los 80 y principios de los 90, donde estuvo 8 temporadas consecutivas en Segunda B, aunque su techo clasificatorio fue el 8º puesto, lejos de los puestos que darian derecho a soñar con jugar en Segunda. Décadas atrás, cuando no existía esta categoría, estuvieron varias temporadas en Tercera, siendo 5º en par de ocasiones, pero no pudiendo disputar ninguna fase de ascenso a Segunda.

LUGO

Galicia ha tenido a cuatro clubes en Primera División: Deportivo, Celta, Pontevedra y Compostela. Pero todos ellos han representado a dos provincias, quedándose las otras dos sin representación alguna. El Lugo es el club más representativo de la provincia. En los años 90 llegó a pisar brevemente -apenas una campaña- Segunda División, pero no ha sido hasta este último lustro cuando el club está viviendo su época más dorada.

Lleva consecutivamente cinco temporadas en Segunda, y aunque su techo en la clasificación no ha pasado de la mitad de tabla, a nadie se le escapa que siendo una categoría tan igualada y con el sistema actual donde el sexto clasificado disputa el playoff, siempre se puede dar la sorpresa. De hecho hasta comienzos de la segunda vuelta de este año el Lugo se mantuvo en puestos de playoff, y aunque finalmente cayó, obtuvo un meritorio 9º puesto que invita a soñar en un futuro.

OURENSE

Peor le va en la actualidad a la otra provincia gallega. El Ourense desapareció hace tres temporadas tras haber concluido octavo en su grupo de Segunda División B. Al igual que la mayoría de clubs, tuvo su pequeño momento de gloria relacionado con la categoría de plata. En los años 90 vivió cuatro temporadas tres de ellas de forma consecutiva- en Segunda División, las dos únicas temporadas donde logró la permanencia ocupó los puestos 15º -sobre 20 equipos- y 16º -sobre 22-, antes de su definitivo descenso como colista destacado de la categoría en la temporada 98-99.

Sin embargo, dicho club no fue el único de la provincia en jugar en Segunda. En los años 40 se fundó la UD Orensana, club de que apenas existió 9 años. Eso sí, le dio para ascender a Segunda, y estar tres temporadas. Tras su descenso en la 51-52, desaparecería.

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